El psicólogo que desafió a la audiencia a lamerse el codo

Brian Little dice que existen cinco personalidades: los abiertos, los conscientes, los extrovertidos, los amables y los neuróticos. Sepa cuál es la suya.


Es un honor estar aquí frente a ustedes. Y a la vez es muy intrigante como psicólogo porque puedo ver sus personalidades desde aquí”. Con estas palabras, el doctor en Psicología de la U. de California, Brian Little, dictó su charla magistral, y tercera del Congreso Futuro 2019, sobre los tipos de personalidad que ha investigado durante sus estudios del comportamiento humano. Sin infografías ni videos explicativos, Little desafió al público con una pregunta descolocante: “¿Se han fijado que para los adultos es virtualmente imposible lamerse el codo?”

Brian Little.

El académico acusó de inmediato que un grupo había intentado lamerse el codo. Esto dio partida para que él pudiese definir los cinco tipos de personalidades que describe: abiertos, concientes, extrovertidos, amables y neuróticos. El hecho de que algunos se hayan intentado lamer el codo acusan sobre su personalidad. Todos estos tipos están comprendidos en la sigla en inglés OCEAN. “Todos tenemos rasgos en común, y a la vez somos todos diferentes”, destaca Little.

La primera categoría, “abiertos”, apunta a las personas que “están dispuestas a decir qué tipo de especie debemos ser”, argumenta Little. Son, además, quienes están dispuestos a aprender nuevas cosas y a vivir nuevas experiencias. No obstante, son más propensas a deprimirse en caso de que algún proyecto falle. Las personas menos abiertas suelen resguardarse en la norma social y probar menos situaciones desconocidas.

Las personas concientes -que actúan a conciencia- son confiables y asertivos. Los rasgos incluyen ser organizado, metódico y minucioso. Incluso, Brian Little se aventura a decir que este tipo de personalidad ayuda a tener una buena salud. “Es probable que las personas con altos rasgos de conciencia sean meticulosos en su cuidado personal, y vayan al gimnasio aunque no quieran”, relata el psicólogo.

Cuando Brian Little se refiere a los extrovertidos, le gusta profundizar un poco más. Relata que este tipo de rasgo provoca que las personas estén buscando constantemente estímulos para moverse por la vida. No lo cataloga como una virtud por sobre la introversión, sino que una característica que los hace diferentes. Mientras que los introvertidos pueden realizar tareas con mayor facilidad en solitario, los extrovertidos necesitan el estímulo del entorno, por lo que serán más propensos a interactuar con otras personas para realizar tareas.

Otra de estas características de la personalidad apunta a los niveles de amabilidad que tenga cada persona. “Las personas amigables son placenteras. Les gusta caer bien ante un grupo y quizás se lamieron el codo esta vez”, ironiza Little. Las personas con este rasgo suelen ser cálidas, compasivas y cooperativas. En contraste, las personas con niveles más bajos de amabilidad pueden estar más distantes de su entorno.

Finalmente, las personas con rasgos neuróticos, según Little, acusan altos niveles de ansiedad. “Quizás intentaron lamerse el codo, y al ver que no podían creyeron que tenían un problema”, describe Little. Pero el psicólogo no habla de este rasgo como una cualidad patológica. “Me gusta verlos como hipersensibles, como canarios en la mina. No son un problema sino un recurso que puede anticipar ciertos tipos de peligro”, concluye el psicólogo.

Little enfatiza que estos rasgos se encuentran en distintos niveles en cada persona, y que muchas veces se suele aparentar otro tipo de personalidad por distintas razones. En su charla, el doctor confiesa que es muy introvertido, y que debe aparentar no serlo para hacer su ponencia interesante para el público. “Yo, por ejemplo, actúo fuera de mi naturaleza en este momento, pero eso agota. Necesitamos un nicho de recuperación, y el mío es ir al baño, con los pies arriba para que no me vean. Por favor no me sigan”, finaliza su charla con un cerrado aplauso.



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