Vacunas contra el sarampión y tuberculosis podrían protegerte frente al coronavirus

Investigadores de Australia, Holanda y Egipto dirigen estudios que buscan demostrar su utilidad ante la pandemia. Las dos vacunas ya están disponibles y con seguridad demostrada. De todos los estudios, estas dos son las que llevan la delantera.




De las 138 investigaciones que se están realizando alrededor del mundo hay dos que llevan la delantera. Ambas ya están siendo probadas en personas e incluso, una de ellas, se comenzó a probar en adultos mayores y niños.

Las dos vacunas llevan muchos años siendo aplicadas en niños de distintos lugares del mundo, de ahí que su seguridad está más que demostrada. ¿Otra ventaja? Como son vacunas que ya existen, el costo de su producción y distribución en teoría, es más sencilla.

Se trata de la centenaria vacuna contra la tuberculosis (BCG) y la vacuna tres vírica que se utiliza para prevenir el sarampión, la rubeóla y paperas (MMR, por sus siglas en inglés) y que son parte del Programa Nacional de Inmunización del Ministerio de Salud.

Estas dos vacunas, por distintas vías generarían cierto nivel de inmunidad frente al nuevo coronavirus Sars-CoV-2 y eso es precisamente lo que están probando equipos de investigación liderados por los Países Bajos y Egipto.

Rodrigo Pacheco, director del Laboratorio de Neuroinmunología de la Fundación Ciencia & Vida, señala que las dos vacunas se están probando como una medida intermedia mientras se consigue una vacuna específica para el coronavirus.

Yo las veo como una buena alternativa provisoria mientras se logra una vacuna contra el coronavirus. Lo ideal es una vacuna específica, segura y efectiva contra el corona virus. En el caso de estas dos vacunas ya sabemos que son seguras. Falta saber si son efectivas contra el nuevo virus. Siempre considerándolas como prevención. Si alguien ya comenzó con la enfermedad, no servirían”, señala el investigador.

Antituberculosis

Inmunidad inespecífica o entrenada. Eso es lo que generaría la vacuna contra la tuberculosis (BCG). La vacuna que fue desarrollada hace cien años y que no es tan efectiva contra la tuberculosis, hoy está siendo investigada por laboratorios de once países distintos, entre ellos Australia y los Países Bajos, y ya se encuentra en fase 4, con 2.800 personas en estudio.

Los primeros en probar esta vacuna fueron profesionales de la salud que tenían un alto riesgo de contagio con el virus. Recientemente, se sumaron también a las pruebas, adultos mayores y niños.

Según explica el Hospital de la Universidad de Utrecht (Países Bajos) esta vacuna ha demostrado proteger también contra otras enfermedades y lo que buscan probar ahora es si protege frente al virus y además ayuda al sistema inmune a tener una reacción más leve en el caso de infección.

La infectóloga de la Red Salud UC Christus, Katia Abarca, dice que existen bastantes estudios ecológicos y epidemiológicos en los que se demuestra que en aquellos países en los que se aplica es vacuna, no solo se reduce la enfermedad de tuberculosis, también otras como la malaria y enfermedades respiratorias comunes.

“La BCG genera inmunidad entrenada, estimula la inmunidad inespecífica. Es decir, estimula partes de la inmunidad que puedan proteger para cualquier infecciones. Estimula monocitos, otras células llamadas natural killer que son parte de la inmunidad innata y la hacen más potente”, señala Abarca.

“Lo que se ha visto es que esta vacuna aumenta lo que se llama inmunidad entrenada, es decir, aumenta el estado de alerta basal del sistema inmune. Como la tuberculosis es una patógeno de las vías aéreas, lo que hace es que la inmunidad de estas vías estén más alerta y en ese caso, podría atacar con más potencia a algún patógeno y la enfermedad podría ser menor”, indica Pacheco.

Vacuna experimental.

En el caso específico de la inmunidad que podría generar frente al coronavirus, “lo aplicable es que si te vacunas ahora, aumentas por un período corto, meses o un año, otra cosa es haberse vacunado de niño y que siga protegiendo cuando ya eres adulto”, agrega el investigador de la Fundación Ciencia&Vida.

Como se trata de una vacuna “viva”, no se puede aplicar a embarazadas y a personas con el sistema inmune deprimido.

La vacuna contra tres virus

El estudio que evalúa la protección de esta vacuna es realizado por el Hospital Kasr El Aini y en él participan 200 personas, todas ellas personal de salud. Actualmente se encuentra en la etapa 3.

La vacuna, está compuesta por cepas de los virus que producen sarampión, rubeola y paperas, los tres en formas vivas atenuadas y se indican principalmente a niños pequeños que en esta pandemia han sido menos susceptibles al virus que produce el Covid-19. “Una hipótesis para explicar esto es que los anticuerpos formados contra el sarampión (debido a la vacuna MMR) pueden presentar reacción cruzada con el Sars-CoV-2. Por lo tanto, la vacunación con la vacuna MMR puede ser protectora contra Covid-19”, señala la reseña publicada en la web que rastrea el estado de las vacunas contra el coronavirus en el mundo.

“La hipótesis es la reactividad cruzada. El virus del sarampión tiene patrones estructurales en sus moléculas que pueden ser similares al coronavirus, entonces los anticuerpos que se inducen podrían proteger del Sars-CoV-2”, indica Pacheco.

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