Manifiesto de Matías del Río: “Soy un tipo latero, fome y predecible”

Matías del Río

"Soy el Messi de mirar a los ojos a la gente. Tengo el talento de ser capaz de dialogar y empatizar con las personas".


Con la vejez se me ha desarrollado un trastorno obsesivo con el orden. No puedo salir de mi casa sin dejar mi ropa sucia en su lugar y el pijama sobre mi cama. Me odio por eso. A veces me quedan cosas desordenadas y me quedo todo el día pensando en eso. Ahora tengo suficiente edad para entender que tengo una obsesión con eso. Y mis hijos lo padecen.

Unos me dicen facho y otros que soy un comunista, eso no me quita el sueño. Si tú miras en Twitter, hay algunos que te odian y otros que te aman. Cuando estaba en Chilevisión y Sebastián Piñera era Presidente y el dueño del canal le pregunté en Tolerancia 0 por qué no vendía sus acciones. Soy respetuoso de la autoridad y también muy crítico cuando hay que serlo. Me jacto de tener independencia con todos.

Soy el Messi de mirar a los ojos a la gente. Tengo el talento de ser capaz de dialogar y empatizar con las personas. Eso no me cuesta nada, me sale muy fácil. Si estoy hablando con otra persona, me concentró completamente en eso, porque me comprometí y creo en la dignidad del otro. Por eso genero confianza, se me da fácil el trato humano.

Paso temporadas enteras haciendo plantas, árboles y semillas. Me gustan las cosas estéticamente bonitas y los árboles me emocionan, porque son de una estética perfecta. Nací en San Felipe y allá tengo una casa en el campo donde voy en mis vacaciones. Una vez hice como dos mil árboles en una temporada y no sabía qué hacer con ellos, así que los tuve que regalar. Andaba por las calles recogiendo semillas.

Soy un tipo muy básico, muy sencillo. No aspiro a ser conocido, a tener plata o a los premios. Solo aspiro a ver a mis hijos la mayor cantidad de tiempo posible.

Me han propuesto tres veces ser parlamentario. He dicho que no, porque es totalmente incompatible con lo que hago hoy. Me encantaría ser senador o diputado. Cuando deje el periodismo tendría que hacerlo. Cambiar el switch, como lo hicieron mis amigos Alejandro Guillier y Beatriz Sánchez.

Soy un tipo latero, fome y predecible, pero estoy feliz así. ¿Sabes cuál es mi gran talento? Soy consciente de cuánto calzo. No me siento seco ni buenmozo. Creo que soy un hijo de las oportunidades. Vengo de una familia acomodada y un medio socioeconómico con muchas oportunidades. Soy producto de eso, no me esforcé demasiado. La gente confunde el ser conocido con ser bueno. Puedo ser bien conocido, pero me siento un periodista bien promedio. Si supieran bien cómo soy, nadie me pediría una foto en la calle.

Era un pésimo alumno. En el colegio repetí quinto básico y luego seguí con la misma nota hasta cuarto medio. Era bien desordenado y tenía que pasar los cursos con abogados. Entré a estudiar Periodismo porque era lo único que me alcanzaba y pensaba que por mis capacidades iba a ser una carrera fácil. Mi sueño era ser abogado, pero sabía que no iba a dar el ancho en Derecho.

Estoy súper preocupado por los ahorros en el futuro. Me preocupa mucho la vejez y quiero vivir bien económicamente. Por años me he preocupado de invertir y ahorrar.

Me encantan los millennials. Son más libres y sensibles. Son más democráticos y menos clasistas. Ahora estoy tratando de escuchar la música que escuchan los cabros y de estar actualizado con la tecnología que va saliendo. Bajo todas las aplicaciones y hago todo gracias a mi asistente virtual. No quiero ser viejo, entonces he empezado a usar los códigos de comunicación de los jóvenes.

Trabajar en la televisión es un gran costo.
A mis hijos les carga salir conmigo. Cuando los invito me dicen: “Ah, no, qué lata, empezái (sic) con las fotos, contigo no se puede andar”. Uno agradece el cariño de la gente y tiene que atinar, pero hay veces que uno no anda de ánimo. No entiendo a la gente que sueña con ser famosos. No saben lo que significa tener que esconderse o no salir para evitar exponerse.

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