Cómo dormir 80 minutos menos cada noche puede hacerte subir de peso, según un estudio
La profesora de medicina nutricional en la Universidad de Columbia, Marie-Pierre St-Onge, declaró: “Nuestra investigación demuestra que dormir lo suficiente puede ayudar a reducir el riesgo de aumento de peso y de enfermedades relacionadas con la obesidad, como las cardiopatías y la diabetes”.
Un nuevo estudio concluyó que las personas que redujeron sus horas de sueño en unos 80 minutos por noche durante seis semanas aumentaron de peso —alrededor de medio kilo en promedio— y se volvieron más sedentarias.
El trabajo fue liderado por científicos del Colegio de Médicos y Cirujanos Vagelos de la Universidad de Columbia y se publicó en la revista Annals of Internal Medicine a principios de julio.
La profesora de medicina nutricional en el Departamento de Medicina y el Instituto de Nutrición Humana de Columbia, Marie-Pierre St-Onge, declaró: “Nuestra investigación demuestra que dormir lo suficiente puede ayudar a reducir el riesgo de aumento de peso y de enfermedades relacionadas con la obesidad, como las cardiopatías y la diabetes”.
“Las personas tienden a aumentar de peso a lo largo de su vida adulta, y la obesidad es un factor de riesgo importante para las cardiopatías. Sin embargo, centrarse (únicamente) en una alimentación más saludable y en una mayor actividad física para contrarrestar el aumento de peso es simplista y puede ser difícil de mantener”, agregó la líder del estudio.
Cómo dormir menos cada noche puede hacerte subir de peso
Para estudiar los efectos de la privación crónica leve de sueño, el equipo reclutó a 95 adultos que suelen dormir entre 7 y 8 horas diarias.
Dicho rango está dentro de los recomendado por organismos como los Institutos Nacionales de la Salud de Estados Unidos (NIH, por su sigla en inglés).
Los investigadores pidieron a los participantes que retrasaran su hora habitual de acostarse 90 minutos durante un periodo de seis semanas y que durmieran la cantidad habitual durante otra fase de seis semanas.
Se midieron los niveles de sueño y actividad durante cada fase con un monitor de muñeca, junto con los cambios en el peso corporal, la circunferencia de la cintura, la composición corporal y los niveles en ayunas de varias hormonas que aumentan o suprimen el apetito.
Al analizar los resultados, vieron que “la exposición prolongada a periodos de sueño moderadamente cortos puede provocar aumento de peso”.
En concreto, una reducción de unos 80 minutos por noche durante seis semanas se relacionó con un aumento de alrededor de medio kilo en promedio.
Según los autores, los hallazgos sugieren que “los programas de control de peso y prevención de enfermedades cardiometabólicas deberían considerar la incorporación de estrategias de sueño para promover un sueño adecuado y sostenido”.
El profesor adjunto de medicina nutricional en el Departamento de Medicina y el Instituto de Nutrición Humana de Columbia, Faris Zuraikat, enfatizó: “Si bien el aumento de peso de medio kilo observado con una reducción moderada del sueño no es alarmante, es importante recordar que esto ocurre en tan solo seis semanas”.
“Nuestro estudio se diseñó para imitar los patrones de sueño que la mayoría de los adultos experimentan de forma crónica. Si se extrapolan a un año completo, cabría esperar que perder menos de una hora y media de sueño por noche pudiera resultar en un aumento de peso clínicamente significativo”, añadió el primer autor del reciente trabajo.
Los investigadores vieron que el tiempo de sedentarismo también aumentó en un promedio de 17 minutos diarios durante la fase de restricción del sueño en general, y en casi 30 minutos diarios para los hombres mayores y las mujeres posmenopáusicas.
Zuraikat comentó: “Incluso teniendo en cuenta que permanecían despiertos más tiempo al reducirse el sueño, los participantes pasaron más tiempo inactivos que cuando dormían lo suficiente”.
“Esto es relevante, ya que las personas más sedentarias tienen un mayor riesgo de padecer enfermedades crónicas”.
Previamente, a principios de 2024, el equipo de St-Onge publicó un estudio relacionado en la revista Diabetes Care.
Dicha investigación fue realizada con un subgrupo de los mismos participantes y concluyó que las mujeres con mayor riesgo cardiometabólico que redujeron su sueño en unos 80 minutos por noche durante seis semanas presentaron una mayor resistencia a la insulina, un factor de riesgo para la diabetes tipo 2.
Tales efectos fueron más pronunciados en las mujeres posmenopáusicas.
En otro estudio que también involucró a este grupo, el cual fue publicado en Nature a finales de 2024, St-Onge concluyó que hombres y mujeres con un riesgo cardíaco elevado presentaban una afluencia de células inflamatorias en el corazón tras una leve restricción del sueño.
La académica de Columbia manifestó tras la publicación de su reciente trabajo: “Aunque se necesita más investigación para comprender mejor cómo la restricción del sueño conduce al aumento de peso, todos nuestros hallazgos sugieren que la falta de sueño incrementa el riesgo de padecer afecciones relacionadas con la obesidad, como la diabetes tipo 2 y las enfermedades cardíacas”.
“Ahora debemos comprender los efectos en la salud de mejorar el sueño en quienes no duermen lo suficiente de forma regular”.
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