Ricardo Lagos Escobar, expresidente de la República: “No se pone en riesgo la economía si se lucha contra el cambio climático”

Ilustración: Luis Grañena

El exmandatario, otrora enviado especial para el cambio climático de la ONU, dice que “queda poco tiempo” para revertir el calentamiento del planeta, lamenta las decisiones de Trump y valora cambio de mentalidad de empresarios.


“Me sigo desplazando en auto, a los 80 años cambiar a bicicleta no es fácil. Pero sí estamos más conscientes del rol que tenemos. Por ello, con Luisa hemos plantado muchos árboles en Caleu”, dice a Pl el expresidente Ricardo Lagos desde Londres, ciudad a la que viajó tras inaugurar la semana pasada el festival Puerto de Ideas, en Antofagasta, con una ponencia sobre el calentamiento global, tema con el que se relacionó estrechamente como enviado especial para el cambio climático de la ONU, trabajo que le valió el apodo de Capitán Planeta.

“Mi experiencia como enviado especial me hizo entender que si no cambiamos de conducta, es el ser humano el que no va a poder vivir en el planeta. Recuerdo cuando Nicholas Stern -una de las máximas autoridades en el tema- comenzó una conferencia preguntando: ¿estaría usted dispuesto a tirar a un cara o sello la posibilidad de que el ser humano no pueda seguir viviendo en la Tierra? Es que el drama es que lo que el ser humano emitió hace 120 años, recién ahora, este año, va a desaparecer de la atmósfera. Y nuestras emisiones de hoy van a quedar por los próximos 120 años”, advierte.

¿Qué experiencia vivió como enviado especial para el cambio climático que lo hizo constatar lo grave que es el fenómeno y la necesidad de adoptar medidas urgentes?

Este planeta ha sufrido todo tipo de situaciones, de calentamientos intensos y glaciaciones. Pero es a partir de la Revolución Industrial, hace 200 años, que el ser humano ha extraído fósiles de la tierra que acumulan energía y que, al usarlos sobre la superficie, calientan el planeta. Esa acción del hombre es lo que genera el cambio climático. Porque son esos gases que se van a la atmósfera y permanecen ahí entre 100 y 120 años. Lo que emitieron nuestros abuelos en 1900, todavía está aquí. Y podemos darnos cuenta de que lo que emitieron nuestros abuelos, con el tipo de sociedad que había, con mil millones de personas, no tiene nada que ver con la realidad actual, donde somos 7 mil millones y además tenemos una cantidad de emisiones por persona muy superior a la de hace un siglo. Entonces tenemos que acelerar los esfuerzos para disminuir las emisiones. Y nos queda poco tiempo. No podemos calentar la Tierra más de dos grados respecto de lo que había antes de la Revolución Industrial. Ese es el gran dilema. Y de esos dos grados, ya llevamos 1,3 grados. Nos queda muy poco tiempo.

EE.UU. es el único país que no suscribió el Acuerdo de París y Donald Trump incluso ironiza con el cambio climático. ¿Es irresponsable o es legítimo que un país coloque en primer lugar sus intereses, como ha dicho Trump?

La decisión del Presidente Trump ha sido muy poco responsable. Retirar a EE.UU. de los acuerdos de París es un grave error. Y lo es también para su propia economía. En el futuro, tan importante como el ingreso per cápita para un país lo será la emisión de gases de efecto invernadero por habitante. Es decir, cuánto contribuye cada persona a acelerar el cambio climático. Esa emisión por habitante va a ser el parámetro para medir la civilización en el planeta. Entonces, ¿quién emite más por persona? EE.UU. 22 toneladas por persona, los países de Europa entre 10 y 12, los países de América Latina entre 5 y 6, China 5, y la India 3 toneladas. Claro, los países desarrollados pueden darse el lujo de no crecer pero nosotros tenemos que seguir creciendo y si usted crece, emite más

¿No puede crecer emitiendo menos? Sí, puede pero crece menos, Suecia en los últimos 25 años ha crecido 30% y no obstante las emisiones de gases del efecto invernadero han disminuido 7%.

Entonces EE.UU. tiene una gran responsabilidad, porque es el mayor emisor del mundo por persona. Y por ello me parece que es un grave error retirarse del Acuerdo de París, aunque queda tiempo para ver si es capaz de replantear el tema.

A diferencia de EE.UU. Chile ha tenido una activa posición en adherir a pactos como el de París y fijar compromisos de reducción de emisiones en relación a nuestro crecimiento económico. ¿Es justo que países con bajas emisiones globales adquieran tantas responsabilidades frente al mundo? ¿Puede colocar en riesgo nuestra economía?

No. No porque Chile sea un país pequeño no tiene condiciones para tener una actitud responsable. Debemos predicar con el ejemplo. Tenemos un nivel de emisión de seis toneladas por persona, y ahora estamos disminuyendo bastante gracias a las políticas de reforestación. Hemos dado pasos tan importantes en materia de energía que nos han permitido tener una disminución de emisiones en nuestra matriz energética. Gracias a las nuevas tecnologías solar, eólica, hoy somos líderes en materia de energías renovables no contaminantes. Esta es la región de mayor absorción de energía solar del mundo. Entonces, si de repente nos encontramos que no hay petróleo, esa radiación nos podría permitir un desarrollo que no habríamos soñado hace ocho, diez, quince años, por la rapidez. En ese contexto, pienso que no se pone en riesgo la economía. Por el contrario, ahora tenemos electricidad y energía barata respecto de lo que había hace cinco o seis años. Son esas nuevas tecnologías las que nos permiten avanzar. Y entonces uno se da cuenta de que el tema energético es sin duda el tema más clave que tenemos todos.

¿Qué tan óptimos son nuestros compromisos climáticos, si científicos del Climate Action Tracker señalan que estos son todavía insuficientes? ¿Se puede hacer más?

Efectivamente, aun si todos los países cumplen las obligaciones de París, no se disminuye la emisión de gases de efecto invernadero para garantizar que no vamos a pasar esos dos grados de aumento de la temperatura de la Tierra. Por ello, en 2020, cuando se haga el primer balance de los acuerdos de París, con seguridad habrá que revisar y exigir más a los países para cumplir los compromisos de no jugar la suerte del planeta.

¿Cree que en el segundo gobierno de Michelle Bachelet se avanzó en enfrentar el cambio climático y en la protección de la naturaleza? En esta línea, ¿qué espera o qué desafíos tendrá que enfrentar la administración de Sebastián Piñera? ¿Qué temas ambientales son prioritarios?

Chile ha avanzado mucho en energía no contaminante con la instalación de plantas fotovoltaicas. El desafío para el actual gobierno es continuar por esta senda y avanzar con más velocidad si es posible. Lo más importante es lograr que el sistema interconectado sea completo entre el Norte Grande y el Chile central. Y esto pasará durante el gobierno del Presidente Piñera.

“Las ONG hoy son más poderosas”

¿Cuál es su diagnóstico de los grandes empresarios y de las ONG ambientales?

Hoy existe mucho mayor conciencia sobre el tema ambiental. Los empresarios han cambiado y están mucho más receptivos, tienen mucha más conciencia sobre la importancia de la producción verde, de no contaminar, de reciclar. De la misma forma, adquiere valor tener emprendimientos sostenibles y no contaminantes. Aspectos que pasan a ser relevantes y parte de la llamada Responsabilidad Social Empresarial. Por cierto, esta mayor conciencia opera respecto de las organizaciones no gubernamentales, las que devienen más importantes y más poderosas, porque son más escuchadas. Si la sociedad entiende que este es un tema de relevancia, entonces la gente oirá el llamado de la sociedad civil. Y eso hace tan importante la forma en que están actuando ahora.

“Con Luisa hemos plantado muchos árboles en Caleu”

¿Según la última encuesta del Ministerio de Medio Ambiente, el 88% de los chilenos cree que el cambio climático es generado por la actividad humana y el 93% dice que este fenómeno está ocurriendo. ¿Qué opina del nivel de conciencia de los chilenos frente al fenómeno?

Sin duda es una buena noticia, saber que el 88% cree que el cambio climático es generado por la actividad humana y, más importante aún, que el cambio climático está ocurriendo ahora. Ese alto nivel de conocimiento es importante. Pero, ¿cuál es la preocupación al respecto? ¿Cuáles son las acciones? Eso es lo que hay que difundir a través de entrevistas como esta. Cada uno de nosotros debe ser un ciudadano responsable frente este tema que nos compete a todos.

¿Estar involucrado en estos temas modificó en algo su forma de vivir?

Modifiqué mi conducta, creo que muy poco. Porque me sigo desplazando en auto; a los 80 años cambiar a bicicleta no es fácil. Pero estamos sí más conscientes del rol que tenemos. Por ello, con Luisa hemos plantado muchos árboles en Caleu, porque sabemos que reforestar es la forma de absorber gases de efecto invernadero. Y junto a ello, también plantamos mucha palma chilena para que esta especie subsista en el tiempo. Además, en los últimos años hemos también instalado diez placas solares, para tener nuestra propia electricidad. Tenemos que sacar agua desde un pozo y eso implica mucha electricidad y mucha energía. Y de eso debemos hacernos cargo. Y tenemos que acumular para después con el hidropack poder hacer riego por goteo, que es la forma eficiente de usar el agua. Asimismo, hacemos compost permanentemente para mejorar la calidad de la tierra y por cierto separamos la basura de la orgánica para ayudar al compost. Y mencionar también que Luisa comenzó hace mucho tiempo a no usar bolsas plásticas cuando va al supermercado. Y hoy constatamos con alegría que prácticamente todos van con sus bolsas reciclables a comprar, evitando las bolsas plásticas. Ahí uno constata que pequeños gestos se extienden en la sociedad y hablan de un país más serio y más responsable. Son pequeños pasos, pero si todos hacemos pequeños pasos ayudamos en esta tarea. Por cierto, también a veces hay un pecadillo, que es hacer un asado con leña, queda mucho mas sabroso, pero se consume bastante leña. Pero creemos compensarlo con las otras tareas que tenemos.

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