Bots y democracia
SEÑOR DIRECTOR:
En 1923, el sociólogo William I. Thomas formuló que si las personas definen una situación como real, esta termina siendo real en sus consecuencias. Esta idea fue popularizada como el “teorema de Thomas”, y hoy es recordada a propósito de las granjas de bots.
Los bots son dramáticos para la democracia por al menos tres razones. Primero, porque permiten instalar y amplificar información falsa, manipulando la opinión pública. Segundo, porque pueden generar falsas sensaciones de mayoría, haciéndonos creer que existe un consenso que, en realidad, nunca existió. Y tercero, porque pasan a llevar un principio básico del diálogo social: la conversación democrática debe producirse entre personas, no entre máquinas sin identidad real.
Hoy el “teorema de Thomas” ha adquirido especial relevancia. Si creemos que una opinión es mayoritaria, aunque haya sido artificialmente construida, podemos terminar comportándonos como si efectivamente lo fuera. Y así, una mayoría ficticia puede terminar provocando consecuencias reales. Si no le ponemos atajo a esto, el desastre para la democracia puede ser mayúsculo.
Roberto Munita Morgan
Director de Administración Pública UNAB
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