“De sudor y ternura”: historia de la primera grabación de Lucybell

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Lucybell en 1995

A comienzos de los 90' el entonces cuarteto registró sus primeras dos canciones de cara a un compilado producido por EMI. En cinta análoga y con varias capas de instrumentos, la banda anticipó el sonido que, más tarde, les daría reconocimiento en su disco debut.



El año 1992 fue especial para Lucybell. Tras debutar en vivo la temporada anterior en la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Chile, ya habían conseguido dar el salto para presentarse en lugares como La Batuta, donde llamaron la atención por su propuesta. Ello les valió ser invitados a participar en el compilado Grandes Valores del Under, que producía el sello EMI.

En ese álbum la agrupación presentó dos canciones, una de ellas fue "De sudor y ternura": "Es de los primeros cuatro temas que hicimos y tocábamos en vivo", recuerda Claudio Valenzuela, vocalista y guitarrista de la banda, en conversación con Culto. "De hecho cuando surgió había otro bajista, Aco, un amigo mío que tocó muy al principio", añade. La otra composición incluida fue "Grito otoñal".

Según el vocalista, la letra del tema apunta a expresar una emoción personal. "Fue alguna decepción, algún dolor redimido con algo de rabia...algo de amor", señala.

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Un toque de vanguardia

La grabación de los dos temas mencionados, se realizó en el Estudio Sonus, a cargo del ingeniero Hernán Rojas, quien notó el potencial del conjunto que entonces integraban Gabriel Vigliensoni en teclados, Marcelo Muñoz en bajo, Francisco González en batería y Valenzuela. "Yo ya había trabajado para Upa!, Viena, Electrodomésticos, pero Lucybell hacían una vuelta de tuerca a lo que las bandas de ese período habían buscado hacer, con las influencias de The Cure, Joy Division, etc. Acá había algo más de vanguardia", recuerda el también hombre de radio.

Aparte de los ensayos y conciertos, esa propuesta artística se fraguó en largas horas de atención a la colección de cassettes y CD's de los músicos. "En esa época escuchábamos mucha música británica, cosas del sello 4AD –que tuvo entre sus filas a Cocteau Twins, Dead Can Dance, Bauhaus, etc-, hay mucho de eso en el comienzo", relata Valenzuela.

El registro se hizo con una grabadora análoga marca Soundcraft, en cinta. Primero registraron pistas que sirvieran de sustento para las diferentes capas de arreglos añadidas a posteriori. "Buscamos buenas bases, igual Claudio cantaba voces de referencia. Teníamos una buena sala, alta, entonces poníamos el amplificador de guitarra separado en un espacio, el bajo igual, y nos concentramos en que la batería tuviera una rica sonoridad", recuerda Rojas.

Para conseguir el timbre agresivo de la guitarra que explota en el estribillo, el ingeniero apeló a su extenso bagaje técnico, formado por años de trabajo en Estados Unidos. "Un gran truco es doblar las guitarras, abrirlas en la panorámica estéreo y en el doblaje hacer algo ligeramente distinto. Era una sonoridad con mucho brillo", explica.

En los primeros días de Lucybell llamaba la atención la particular forma de interpretar de Claudio Valenzuela. Según Rojas "en esa época, él más que cantar, narraba. Tiene una forma muy especial, muy poética de hacerlo. Un poco como lo hizo Carlos Cabezas en un momento. Con el tiempo él fue evolucionando para mezclar los dos estilos, la cosa más poética y la voz abierta".

Respecto a los teclados tocados por Gabriel Vigliensoni, el ex conductor de "La ley del rock" se explaya: "Eran 'camas', que tenían un sonido muy del new wave, con una sonoridad media análoga, como de los equipos Roland, suave, misteriosa, que te llevaban a una sensación como de banda sonora. Encima las guitarras, con una batería pesada, muy profunda", relata el profesional.

La garra

"De sudor y ternura" fue la primera canción del entonces cuarteto que tuvo un videoclip. Se trata de un trabajo que los muestra en diferentes situaciones, el que se filmó en la sala multiuso y la azotea de la Torres de Bilbao donde vivía el director, Carlos Moena. "El presupuesto era cero. Más que nada estaba en la garra de Carlos para hacerlo, además del equipo que lo acompañaba", recuerda Valenzuela.

En 1993, la canción también fue incluida en el compilatorio Con El Corazón Aquí, editado por la Asociación de Trabajadores del Rock. Por esos días la agrupación comenzó a trabajar con Andrés Bobe, el guitarrista de La Ley, en la grabación de un álbum debut. Sin embargo, la sorpresiva muerte del músico en abril de 1994, postergó los planes. Un año después, por fin, llegó a las tiendas su primer largaduración, Peces, producido por el argentino Mario Breuer bajo sello EMI. Allí se incluyeron las canciones grabadas con Rojas.

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