Feminista, vegetariana y ecologista: Olga Tokarczuk, la 15° mujer Premio Nobel de Literatura

Portrait

Sicóloga de formación, la escritora polaca de 57 años es una de las mejores y más celebradas narradoras contemporáneas en su país. Es autora de 11 libros, tres de relatos y ocho novelas, incluidas Los libros de Jacob (2014) y Los errantes, con la que ganó el Man Booker International Award 2018. Comprometida con la izquierda ecologista y crítica de la derecha que actualmente gobierna Polonia, fue premiada junto al austríaco Peter Handke en el año de los dos Nobel.


No son rastas. Su peinado es en realidad una plica o "maraña" polaca, cuyos orígenes se remontan al siglo XVII. "En cierto sentido, podemos estar orgullosas de haber introducido este peinado en Europa. La plica polaca debería agregarse a la lista de nuestros inventos, junto con el petróleo crudo, el pierogi y el vodka", decía hace un año.

Quien habla es la escritora polaca Olga Tokarczuk, de 57 años, quien hoy ha ganado el Premio Nobel de Literatura 2018 en un año excepcional para la Academia Sueca, que tuvo entregar dos galardones simultáneos debido al escándalo que se produjo el año pasado ante las denuncias de violación contra Jean-Claude Arnault, el gestor cultural cercano a la institución y casado con una ex académica. El premio de este año, en tanto, recayó en el austríaco Peter Handke (1942).

Nacida en 1962 en Sulechów, Olga Tokarczuk es una de las mejores y más celebradas escritoras de la actualidad en su país, y su premiación, que de paso dejó fuera de carrera a otras autoras, como la poeta canadiense Anne Carson y la norteamericana Joyce Carol Oates, la convierte en la decimoquinta mujer en recibir el máximo galardón literario, de un total de 116 ganadores desde 1901.

Autora de tres libros de relatos y ocho novelas, incluidas Los libros de Jacob (2014) y Los errantes, con la que ganó el premio Man Booker International 2018, además de haber sido nominado al National Book Award en la categoría literatura traducida, su estilo es una mezcla de realismo y misticismo que configuran una imagen compleja y grisácea de su país, razón por la que se le considera una de las escritoras "más literarias" de su generación. Los errantes será publicada en español por Anagrama dentro de algunas semanas, y en noviembre llegará a Chile.

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Anagrama publicará en algunas semanas su novela Los errantes, ganadora del premio Man Booker International 2018. En noviembre llega a Chile.[/caption]

Desde la publicación de su primera novela, El viaje de los hombres del libro (1993), Olga Tokarczuk ha recibido además el Premio de la Asociación Polaca de Editores de Libros, el Premio Literario de la Fundación Kościelski, el Premio Paszport Polityki y varias nominaciones al Premio Literario Nike, que obtuvo en cuatro ocasiones por voto del público. Recién en 2008 se quedó con el primer premio del jurado en el mismo certamen.

En redes sociales del Premio Nobel reseñaron la obra de Tokarczuk de la siguiente forma: "Ella construye sus novelas en una tensión entre polos opuestos culturales; naturaleza versus cultura, razón versus locura, hombre versus mujer, hogar versus alienación".

De sicóloga en fuga a una autora activista

Creció junto a sus padres, ambos profesores, en el pueblo de Sulechów, y tenía solo 6 años cuando estallaron las protestas estudiantiles de 1968. Por el lado del padre, en su familia hubo varios refugiados de una parte de Polonia que ahora se encuentra en Ucrania. "Vivían en una isla de intelectuales de izquierda, pero no comunistas", ha dicho Tokarczuk, cuya casa de infancia estuvo llena de libros que alimentaron tempranamente su escritura.

En la Universidad de Varsovia estudió sicología y se acercó al trabajo del siquiatra, escritor y psicoanalista Carl Jung, piedra angular en su obra. Tras graduarse, tomó un trabajo en el hospital como especialista en adicciones, se casó con otro sicólogo y tuvo a su primer y único hijo. Cinco años después, sin embargo, Olga Tokarczuk descubrió que atender a otros no era lo suyo. "Estaba trabajando con uno de mis pacientes y me di cuenta que estaba mucho más perturbada que él", contó a The Guardian en 2018.

En paralelo, nunca deja de escribir, pero cuando sus primeras obras literarias se hacen populares en Polonia, deja su trabajo y se muda a Nowa Ruda, al sur de Polonia y cerca de la frontera con la República Checa, para concentrarse en la literatura. Actualmente vive en Krajanów, un pequeño poblado cuyos paisajes y tradiciones están presentes en varias de sus obras. También da clases y talleres de prosa en los estudios de Artes Literarias de la Universidad Jagellónica de Cracovia y la Universidad de Opole, y colabora en la organización del Festiwal Opowiadania, donde autores polacos y del resto del mundo presentan sus obras.

Olga Tokarczuk se declara "feminista y vegetariana", y además es miembro del partido los Verdes desde el año 2004. También ha sido crítica del partido de derecha Ley y Justicia (PiS), que actualmente gobierna Polonia, lo que la ha llevado a enfrascarse en una serie de bulladas discusiones.

"Hay una fuerte propaganda ahora en Polonia. No puedo recordar una propaganda tan fuerte incluso en mi infancia bajo el comunismo. Esto, ahora, es mucho más fuerte y mucho más sofisticado, utilizando el poder de Internet y las noticias falsas", comentó la escritora hace un año. "Nuestro gobierno quiere crear una máquina de propaganda. Quieren controlar y definir la historia, reescribir la memoria sobre nuestro pasado, borrando cualquier lado oscuro. En el momento en que vivimos ahora en Polonia, el papel del escritor es muy especial. Tenemos que ser personas honestas y decentes, para escribir sobre el mundo de la manera correcta", añadió.

En 2014, la autora publicó Los libros de Jacob –que este año apareció traducida al inglés, en Inglaterra y EEUU–, donde cuenta la historia de Jakub Frank, un líder religioso de origen judío que dirigió la conversión forzosa al catolicismo en el siglo XVIII. La novela vendió 170 mil copias y ganó una serie de premios, pero los dichos de Tokarczuk en una entrevista televisiva indignaron a los patriotas de derecha en su país al afirmar que "Polonia cometió actos horrendos de colonización en su historia". Se le tildó de traidora, y su editor tuvo que contratar a un guardaespaldas por un tiempo. "Fui muy ingenua. Pensé que podríamos discutir las áreas oscuras de nuestra historia", señaló ese año.

Días después vino otra controversia, cuando una película inspirada en su novela Sobre los huesos de los muertos (2009) se estrenó en el festival de cine de Berlín. Su trabajo junto al director Agnieszka Holland fue denunciado por una agencia de noticias polaca como "profundamente anticristiano y promotor del eco-terrorismo". Con más de 170 mil ejemplares, el libro –disponible en Chile en una edición de Océano– fue un suceso editorial en su país: la protagonista es una jubilada que intenta resolver el homicidio de varios cazadores. A través de la ficción, Tokarczuk cuestiona tanto la falta de respeto del hombre hacia la naturaleza como el peligro del radicalismo ambientalista, "por muy buenas que sean sus intenciones".

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Su único libro disponible en Chile: Sobre los huesos de los muertos (2009). Ed. Océano, 299 páginas. $ 13.400[/caption]

"He llegado a una edad y a un estado en que cada noche antes de acostarme debería lavarme los pies y arreglarme a conciencia por si tuviera que venir a buscarme la ambulancia. (…) Si aquella noche hubiera consultado el libro de las efemérides para saber qué sucedía en el cielo, jamás me hubiera ido a acostar. Pero en lugar de eso caí en un sueño profundo, gracias a una infusión de lúpulo que acompañé con dos grageas de valeriana", escribe.

Consultada sobre el activismo en la literatura y en su propia obra, la autora respondió: "Si juega un papel, diría que no sería consciente. Si un escritor escribe una novela solo por activismo, no sería un buen arte. Debes recordar que crecí en la época comunista bajo una propaganda muy fuerte. Sé cómo funciona la propaganda: puede absorber toda la energía artística de un libro, un pintor, etcétera".

Que hoy la Academia Sueca premiara su obra, junto a la de Handke, confirmó el "carácter eurocentrista" del Nobel: un 73% de los ganadores proceden de Europa.

En octubre pasado, el académico Anders Olsson subrayó que la diversidad era una de las prioridades que se había marcado el comité, y sin embargo el premio no miró a África, Asia ni Sudamérica. "Necesitamos ampliar nuestra perspectiva", afirmó Olsson a la prensa. "Hemos tenido una visión eurocéntrica de la literatura y ahora estamos mirando por todo el mundo. Anteriormente, estábamos más enfocados en los hombres. Ahora hay muchas mujeres que son realmente excelentes", agregó.

Tokarczuk, por su parte, ha resaltado en otras ocasiones el provenir desde Europa central. Ese solo hecho, dice, la sitúa en un universo paralelo al de la tradición literaria de Occidente: "En Polonia hay un modelo de la novela que está históricamente involucrado, pero estos libros fueron escritos para fortalecer el corazón. Mostraron la historia polaca como valiente y heroica, como la construcción del espíritu. Su misión era crear un hermoso cuento de hadas. Como puede ver, hay diferentes roles de la literatura", dijo en una entrevista en Inglaterra, en 2017. "A menudo me preguntan en Occidente: ¿por qué eres de Europa central y escribes libros tan experimentales? Creo que tenemos diferentes sentimientos de realidad. Nuestra realidad no es estable como lo es aquí, en el Reino Unido, en una isla. Todo es igual, todo el tiempo, viejos edificios, viejos pubs. Estás apegado a las tradiciones. Si tienes una capital como Varsovia, que fue completamente destruida durante la guerra, puedes hacer lo que quieras en la literatura porque todo es cambiante y fluido".

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