Dark, los culpables del fenómeno

La serie continúa como la más visto de la plataforma en países como Chile.

Criados en pueblos de Alemania y sin grandes éxitos antes de la ficción de Netflix, la pareja que forman Baran bo Odar y Jantje Friese son dos de los nombres más cotizados del momento y los cerebros de una de las producciones más elogiadas del último tiempo.


Antes que el cerebro de la española La casa de papel, Álex Pina, firmara con Netflix, una dupla alemana le ponía la rúbrica y sellaba sus destinos creativos en los años siguientes. Era junio de 2018 y Dark sólo tenía diez episodios disponibles en la plataforma, pero fue suficiente prueba para que el servicio de streaming más masivo del mundo comprometiera a Baran bo Odar y Jantje Friese para realizar nuevas historias en exclusiva.

La pareja se convirtió así en los primeros realizadores europeos en lograr una alianza de ese tipo con la compañía, premio a una serie que seis meses antes caló hondo en todo el orbe con viajes en el tiempo, desgarradoras conexiones entre cuatros familias y preguntas de ribetes filosóficos. La ficción ambientada en el pueblo de Winden superó la complejidad de su trama, la barrera idiomática -cada vez menos una preocupación en estos tiempos- y fue el éxito de una estructura creativa poco frecuente, que permite asegurar que los créditos del fenómeno de la producción les pertenecen casi sólo a ellos dos.

Extrañamente para el mundo de televisión, donde suelen haber varios cineastas y escritores en cada proyecto bajo la batuta de una cabeza de equipo que unifica las miradas (showrunner), Baran bo Odar dirige todos los episodios -inspirado ha dicho en que Cary Fukunaga lo hizo con la primera True detective- y Jantje Friese escribe en solitario o a veces en compañía los capítulos. Así fue a lo largo de las tres temporadas, las que concluyeron hace dos semanas.

La dupla en la premiere alemana del primer ciclo de la serie.

“Tú esperarías que un equipo de guionistas y directores haya realizado tantos episodios de una serie de televisión con ese nivel de ambición”, señala a Culto Jack Seale, crítico de series de The Guardian. El mismo profesional afirma: “Lo que les encanta a los fanáticos es la complejidad y, particularmente en la tercera temporada, la historia se apoya en eso y se trata de mantenerte en un estado de feliz confusión. Nunca he visto un programa de televisión que haga esto de la misma manera: disfrutas viéndolo y no siendo capaz de entender exactamente lo que estás viendo”.

Fruto de teorías, bromas y debates que parecen lejos de agotarse con su despedida, el entramado que el dúo hilvanó a partir del caso de la desaparición de niños en Winden se expandió a un nivel difícil de asimilar en su ciclo final, abriendo un mundo paralelo en el mismo sitio. Muchos lo han tildado de agridulce, mientras luce como uno de los instantes cruciales del dominio del streaming, con millones de usuarios madrugando para ver los últimos capítulos en pleno confinamiento.

Como sea, Dark es producto de la imaginación y determinación de la dupla principal, que reconoció que en algún momento quiso hacer un drama criminal y que luego de estrenada la primera temporada intentó darle en el gusto al público. De hecho, rápidamente desecharon ser complacientes, tal como contaba Odar cuando fue presidente de CanneSeries en abril de 2019. “Ahora nunca pensamos realmente en la audiencia”, señaló.

Consagrados como dos de los nombres más icónicos de la era del streaming, director y guionista en otra época disfrutaron de menos suerte. Odar alcanzó a hacer tres películas antes de debutar con la ficción en Netflix, siendo una de las más aceptadas Who I am (2014), escrita con Friese y sobre hackers enmascarados y una trama de alcance mundial. Antes de arribar a la plataforma, el director venía de un traspié, al debutar en Hollywood a inicios de 2017 con Sleepless, un remake de una película de acción francesa para el que contó con Jamie Foxx, pero fue pésimamente recibido por la crítica.

Por entonces ya sumaban los insumos para construir su mayor fenómeno. Criados en pueblos pequeños de Alemania, se inspiraron en parte del cine de los 80 y en cineastas como David Lynch y David Fincher para dar forma a los 26 episodios que están disponibles en la plataforma y que aún la tienen como el título más visto en muchos países, incluido Chile.

¿Qué alistan Baran bo Odar y Jantje Friese? Seguir apostando con juegos de narración que descolocan a los espectadores, han asegurado. Una de esas futuras series para Netflix es 1899, sobre un grupo de inmigrantes europeos que vivirán una pesadilla. En torno a lo que venga para la dupla, hay interrogantes válidas, como plantea el crítico Jack Seale: “La pregunta será si pueden llegar a algo que no parezca un refrito de Dark, lo que será difícil porque tiene una identidad muy fuerte”.

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