Las memorias de Lenny Kravitz

El músico acaba de publicar el primer volumen de sus memorias que abarcan sus días hasta el lanzamiento del debut Let Love Rule en 1989.



Fue hace casi un año, con la pandemia recorriendo el mundo como un fantasma, que Lenny Kravitz dejó su vida y hogar en París para refugiarse en el Caribe. Por entonces, el cabeza de cartel del último Lollapalooza Chile se instaló en Eleuthera, una pequeña isla del archipiélago de las Bahamas. Allí pasa sus días plantando su propia comida y en modo más bien reflexivo.

En esa sintonía, el músico acaba de publicar su nuevo libro de memorias Let Love Rule (Henry Holt and Co., 2020), el primero de dos volúmenes que recorren su propia historia hasta el lanzamiento de su debut en 1989. Precisamente esa misma dualidad atraviesa su vida: hijo del productor televisivo Sy Kravitz —de ascendencia judía ucraniana— y de la actriz Roxie Roker —estadounidense de ascendencia afrocaribeña—, la infancia de Lenny transcurrió entre Nueva York y Los Ángeles, donde pululaba entre los clubes de rock gótico y new wave, las pistas de skate y las mansiones de Beverly Hills. “No me siento bien en el medio”, dice él entrevistado por Rolling Stone. “Siempre dije que me encantan los extremos”.

LennyKravitzWEB

El músico cuenta que el proceso de escritura funcionó como una terapia. “No había pensado escribir el libro hasta hace poco. Mi vida no me parecía interesante”, confiesa en la citada entrevista. “Pero estoy contento de haberlo hecho —admite— porque escribir es la mejor forma de terapia”.

Según Lenny Kravitz, en el primer volumen de sus memorias narra la historia de cómo encontró su voz. “No quería que tratara sobre la fama y el estrellato. El segundo libro será mucho más difícil de escribir. Las cosas se pusieron intensas”, dice él.

Lenny Kravitz

El futuro

Uno de los pasajes que lo formaron, cuenta Kravitz, fue cuando encontró a su padre engañando a su madre. “¡Tú también lo vas a hacer!”, le dijo el sorprendido hombre. “Yo tenía 19. Fue una frase profunda, en un momento en que supongo que mi madre quería que él me dijera algo que me beneficiara. Y él dijo eso. No me di cuenta de lo profundo que iba a penetrar en mi ser. Me hizo preguntarme sobre el compromiso, dudar de si podría hacerlo. Me pasé años tratando de sacar eso de mí. Hicimos las paces antes de su muerte”.

En 1995, Lenny Kravitz habló con Rolling Stone sobre el futuro. “Quiero hacer esto hasta ser viejo y pequeño. Como John Lee Hooker, con mi trajecito, con la guata colgando, haciendo música, tocando la guitarra”.

¿Qué piensa hoy el músico?

—No quiero la guata, pero sí, absolutamente. Mick Jagger tiene setenta y tantos y puede tocar en un estadio mejor que la mayoría de los chicos de 20. Sigo siendo joven, y en veintipico de años, cuando llegue al lugar donde está Mick, voy a seguir haciéndolo, siempre que tengamos un mundo en el que se pueda.

Comenta

Por favor, inicia sesión en La Tercera para acceder a los comentarios.