Let it be o el colapso de los Beatles canción por canción

Publicado en 1970, fue el último álbum de The Beatles en ser publicado antes del anuncio oficial de separación. Su nombre original era Get back, y tuvo una primera versión mezclada por Glyn Johns, pero al no satisfacerles, la producción final corrió por Phil Spector. En Culto hacemos un recorrido por cada uno de los 12 temas que conforman el álbum.



Two of us

El track que abre el disco se inicia con una introducción vocal cortesía de John Lennon. Compuesta por Paul, el tema tuvo como inspiración a su novia de entonces. “La compuso basado en el temperamento de Linda Eastman, y en lo bien que le hacía su enfoque relajado”, señalan Sergio Marchi y Fernando Blanco en el libro Los Beatles: en el final (1967-1970).

La idea desde un comienzo, según Jeff Russell, en su The Beatles Complete Discography, era que la canción siempre fuera cantada a dueto entre Paul y John “posiblemente como una reacción por el arribo de Yoko Ono, quien clamaba toda la atención de John”. La letra tiene mucho del clásico espíritu diplomático de McCartney: “Tú y yo tenemos recuerdos / Más largos que el camino que se extiende hacia delante”, lo cual se podía aplicar también a lo que había sido el camino recorrido junto a Lennon.

Pero tanta buena onda era un mero voluntarismo, pues fue durante los ensayos de esta canción cuando George Harrison se enfrascó en una pelea con Paul, la que aparece registrada en la primera película Let it be (1970), ya que a “Macca” le parecía que a la canción no le hacía falta tanta guitarra. “No me importa, tocaré lo que quieras que toque, o no tocaré si es lo que quieres”, dice un frustrado Harrison. Acto seguido, abandonó el grupo y volvió tras una conversación mediante y el cambio de locación a los estudios Apple.

Según consta en el libro de Marchi y Blanco, el tema fue grabado los días 24, 25 y 31 de enero de 1969, y los Beatles alinearon de la siguiente manera: Paul: voz y guitarra acústica; John: voz y guitarra acústica; George: bajo de seis cuerdas; y Ringo: batería.

Dig a pony

Compuesta por John Lennon, la canción es una búsqueda en torno a la música que sonaba por aquellos días. Se sabe que la dupla Lennon / McCartney permanentemente miraba los charts y estaban atentos a todo lo que estuviese pegando. Lennon compuso esta canción en la misma línea de que había sido Yer blues, del Álbum Blanco. Un rock riffero y directo. “Una respuesta al sonido hippie de bandas progresivas y pesadas como Ten Years After, Iron Butterfly, Vanilla Fugde, los emergentes Led Zeppelin o los mismísimos Cream y Jimi Hendrix Experiencie”, señalan Marchi y Blanco.

La letra es otra de las clásicas líricas sin sentido de Lennon y que no se complicaba en absoluto de buscarle uno. De hecho, traducida al castellano, significa literalmente: “Cava un pony”.

Fue compuesta originalmente como dos canciones, una llamada All I want is you, y Dig a pony, según señala Russell. En el álbum se incluyó la primera de las cuatro tomas que se hicieron en el concierto en el techo de Apple, del 30 de enero de 1969. Por ello, la canción muestra a los Beatles con su formación clásica: John: voz y guitarra; Paul: bajo y coros; George: guitarra solista; Ringo: batería y Billy Preston: piano eléctrico.

Across the universe

Esta canción es un reciclado, puesto que venía desde 1968. Las primeras tomas datan de febrero de ese año, cuando se grabó el single Lady Madonna. Ahí, junto con otros temas como The inner light o Hey bulldog, John Lennon –su autor– la presentó al grupo. “Era probablemente la canción más suave y dulce de Lennon que había escuchado hasta la fecha, lo que me sorprendió sobremanera”, recordó Geoff Emerick, el histórico ingeniero de grabación del grupo en su autobiografía El sonido de los Beatles. Posteriormente, se retomó durante las sesiones del Álbum Blanco. “No pude incluirla porque teníamos muchísimo material. La grabación no era muy buena”, recordó posteriormente el mismo Lennon en el libro The Beatles Anthology.

La idea de la canción le vino a Lennon en los días en que aún vivía con Cynthia Powell. “Yo estaba en la cama junto a mi primera mujer, pensando. Empezó como una canción negativa: ella debía de haberme estado machacando por algo. Se había dormido y yo seguía oyendo ‘Words are flowing out like endless..’”, record Lennon en el Anthology. Saltó de su cama y la compuso. “La letra es pura inspiración, me vino a la mente sin esfuerzo”, agregó el autor de Come together.

La primera versión –la que se grabó en febrero del 68– apareció en un álbum benéfico titulado World Wide Fund for Nature, con un semitono más alta (de re a re sostenido), a pedido del actor cómico Spike Milligan. Dicha versión se encuentra en el compilado Past Masters Volumen 2. Posteriormente, Phil Spector ocuparía las tomas de las sesiones de Get back y procedió a producirla con toda la parafernalia con que acostumbraba: capas y capas de instrumentos una sobre otra para formar su legendario Wall of sound. No se anduvo con chicas y como detallan Marchi y Blanco, colocó un coro femenino de 14 voces, 18 violines, 4 violas, 4 cellos, arpa, trompetas, 3 trombones, 2 guitarras acústicas.

En la pista base, la alineación fue la siguiente. John: voz y guitarra; Paul: bajo y coros; George: guitarra, tamboura, maracas hindús y coros; Ringo: batería.

I me mine

Es la primera de las dos canciones firmadas por George Harrison para el álbum, y es una especie de anuncio del rumbo que tomaría su carrera solista, al menos al inicio de la década de 1970, cuando desarrolló una veta contemplativa. Harrison tomó el tema del ego y lo convirtió en letra, aunque la reflexión tenía más que ver con su acercamiento a las drogas.

“Después de tomar LSD miraba a mi alrededor y todo lo que veía tenía relación con mi ego, por ejemplo: ‘Ese es mi trozo de papel’, o ‘Esa es mi toalla’ y ‘Dámelo’, o ‘Soy yo’. Me volvía loco, comencé a odiar todo lo que tenía que ver con mi ego, representaba todas las cosas falsas y efímeras que yo detestaba”, señaló Harrison en The Beatles Anthology.

Ensayada durante las sesiones de Get back, el director Michael Lindsay-Hogg quería dejar en la película el momento en que Paul, George y Ringo están grabando la canción mientras un indiferente Lennon baila una especie de vals con Yoko Ono. El problema era que el registro de audio captado en Twickenham y en los estudios de Apple no tenían la suficiente calidad sonora para ser incluida en un álbum, y hubo que volver a grabarla.

De esa forma, el 3 de enero de 1970, en lo que podría considerarse la última sesión de grabación oficial de los Beatles, la alineación fue la siguiente. George: voz y guitarra; Paul: bajo, guitarra acústica, órgano, piano eléctrico y coro; Ringo: batería. Además, la parafernalia de Phil Spector: 18 violines, 4 violas, 4 cellos, arpa, 3 trompetas, 3 trombones y 2 guitarras acústicas. ¿Lennon? En esos días ya había dejado el grupo.

Dig it

Como se puede ver en la película original de 1970, esta canción en rigor corresponde a una animada jam session que el cuarteto realizó cuando ya estaba instalado en los estudios Apple. Todos tocan mientras Lennon va inventando una letra donde –en su estilo, y como lo haría después en Give peace a chance– menciona a una serie de personajes, personalidades e instituciones. Así, “desfilan”: la actriz Doris Day, el entrenador de fútbol Matt Busby, la frase Like a Rolling Stone, de Dylan, a B.B. King, además del FBI, la CIA y la BBC.

“Glyn Johns logró reducir la versión original de doce minutos a unos moderados cuatro. Pero Phil Spector fue más drástico y la confinó a sus cincuenta segundos que comienzan con un fade-in”, señalan Marchi y Blanco. La alineación fue la siguiente. John: voz, guitarra y bajo de seis cuerdas; Paul: piano; George: guitarra solista; Ringo batería. Además de dos refuerzos: Billy Preston en el órgano y el mismísimo y siempre parco George Martin agitando un shaker.

Paul McCartney durante las sesiones de Let it be, en 1969.

Let it be

Como le había ocurrido cuatro años antes con Yesterday, la inspiración para componer una de las canciones más conocidas de su catálogo le vino a Paul McCartney mientras dormía. Hacia fines de 1968, en su casa de Cavendish, Londres, se había ido a la cama con un dejo de angustia. Las cosas se habían puesto tensas en la banda, y las sesiones del Álbum Blanco se habían desarrollado en un ambiente irrespirable. Impotente, Paul veía cómo las cosas se estaban empezando a desmoronar con una inquietante rapidez. Sin embargo, una visión mientras soñaba lo reconfortó.

“Vi a mi mamá. Fue algo maravilloso, y ella me tranquilizó mucho. En el sueño, me decía ‘todo saldrá bien’. No estoy seguro de si usó las palabras ‘Let it be’, pero esa era la esencia”, recuerda el bajista en Paul McCartney, la biografía, de Philip Norman (Malpaso, 2017).

Al despertarse, Paul comenzó a trabajar en el tema. En su fibra interna, el sueño no solo era una revelación, era un dejo de esperanza. “Escribí la canción cuando todos esos problemas de negocios comenzaron a abrumarme. Realmente estaba pasando mi ‘hora de oscuridad’ y escribir una canción fue mi forma de exorcizar los fantasmas. Solía acostarme en la cama y preguntarme qué estaba pasando, y me sentía realmente paranoico”, explica el bajista en el libro de Marchi y Blanco.

beatles let it be web

McCartney comenzó a cranear la canción para que tuviera un cierto aire devoto y trascendente. “Paul había trabajado con George Martin…una versión terminada en la que unos acordes de órgano de iglesia se fusionaban con un rock suave sin arruinar la atmósfera de devoción”, cuenta Philip Norman en Paul McCartney, la biografía. Según el biógrafo, ello se debía a que en su infancia Paul había sido parte del coro de la iglesia de St. Barnabas, cerca de Penny Lane. Ahí, estuvo en contacto con los himnos de las ceremonias anglicanas, los cuales le fascinaron. Sobre todo, le encantaban los sonoros acordes de órgano.

“Años más tarde, cuando empezó a componer canciones que resonaron por todo el mundo, muchas veces la gente comentaba que las más serias ‘sonaban como himno’”, señala Norman.

Durante las sesiones, se grabaron dos solos de guitarra, ambos grabados por George Harrison. El primero fue pasado por un Leslie y es el que se escucha en la versión del single. Se le encuentra en el compilado The Beatles 1967-1970. Pero también Harrison grabó otro solo con fuzz. Ese fue el que Phil Spector ocupó para el álbum y además añadió una orquestación con dieciocho violines, y un coro femenino de catorce voces. La pista base fue tocada con esta alineación. John: bajo de seis cuerdas y coros; Paul: voz, piano, bajo y maracas; George: guitarra solista y coros; Ringo: batería; Billy Preston: órgano y piano eléctrico.

Maggie mae

Durante las sesiones, los Beatles tocaban esta canción tradicional inglesa, sin más propósito que divertirse un rato. Desde Act naturally, incluida en Help! (1965), que no aparecía un cover en un disco de los fab four, y fue el último. “La conocían bien porque el tema fue furor en tiempos del skiffle, aunque su origen pueda ser rastreado centurias atrás”, señalan Marchi y Blanco. “Era una de las canciones a la que los Beatles acudían para calentar sus gargantas, previo a un show”, agregan.

De hecho, era una de las canciones que John presentó en el show del 6 de julio de 1957, en la feria de Woolton junto a los Quarrymen, donde conoció a Paul. Esta versión tuvo a John y Paul en voces en guitarras acústicas, George en guitarra y Ringo en batería.

I’ve got a feeling

Esta canción, que abre el Lado B del álbum, es el pegoteo de dos temas cortos de Lennon y McCartney, algo que ya habían hecho en A day in the life. En rigor, el origen corresponde al primero. “La génesis de la canción parte de un tema incompleto de John, Watching rainbows, que no fue tenido en cuenta para el Álbum Blanco. Tenía un Groove de soul algo pesado y un gran riff que Paul usó para darle cuerpo a I’ve got a feeling”, señalan Marchi y Blanco.

De hecho, John finalmente completa la canción con su Everybody had a hard year. En el álbum suena una de las versiones que se interpretaron en el tejado de Apple, como consigna Russell en su citado libro. Esta canción tuvo la alineación clásica beatle: John: voz y guitarra; Paul: voz y bajo; George: guitarra solista; Ringo: batería; y Billy Preston en el piano eléctrico.

One after 909

Al terminar la anterior, casi de inmediato comienza a sonar esta. Fue una de las primeras canciones que compusieron Lennon y McCartney, cuando se reunían en alguna de sus casas y se largaban por horas a tocar sin más. De hecho, en el Anthology 1 hay una versión del tema, mucho más pausada y algo cansina.

A Paul, la canción siempre le había generado algún sentimiento. “Para el compositor de Eleanor Rigby, aquel estribillo de ‘Move over once, move over twice / Come on baby don’t be cold as ice’ [Apártate una vez, apártate dos veces / Vamos, nena, no seas fría como el hielo] siempre le había causado una profunda vergüenza”, señala Philip Norman en Paul McCartney. La biografía. Pero ese sentimiento de vergüenza ya se había evaporado para 1969.

De hecho, hubo intentos previos para registrarla en algún disco. “Intentaron grabarla junto a What goes on (que encontraría su lugar en Rubber Soul), en la sesión donde registraron From me to you, pero no lograron dar con la forma”, cuentan Marchi y Blanco en su citado libro.

One after 909…la compuse sin Paul, cuando tenía 17 o 18 años en Liverpool”, recordó John Lennon posteriormente en una declaración llevada en el Anthology. El tema recogió el interés del skiffle por las canciones relacionadas con trenes, imitando a la música de EE.UU. “No es una gran canción, pero me trae buenos recuerdos de John y yo tratando de escribir una canción de blues sobre trenes”, recordó Paul, cuyas palabras se citan en el libro de Marchi y Blanco.

Grabada también desde el concierto del techo de Apple, contó con la formación John: voz y guitarra; Paul: voz y bajo; George: guitarra solista; Ringo: batería; y Billy Preston en el piano eléctrico.

The long and winding road

La historia es conocida. Si hay una canción en la que la sobreproducción de Phil Spector molestó a Paul McCartney fue esta. Concebida inicialmente como una sencilla balada al piano, el hombre tras el Wall of sound la convirtió en un torrente sonoro. “Aunque no había sido inspirada por un sueño, como Let it be, exhibía una similar atmósfera desgarradora y confesional, con sus referencias a encontrarse ‘full of tears’ [lleno de lágrimas] y ‘crying for the day’ [llorando en espera del día]”, señala Philip Norman en Paul McCartney. La biografía.

En efecto, se trataba de una canción triste. Al principio no estaba pensada para los Beatles, sino que Paul la ofreció a otros cantantes, como Cillia Black y Tom Jones, a quienes no les convenció. La había compuesto en su granja en Escocia. “Siempre encontré la inspiración en la calmada belleza de mi granja y esta fue otra ocasión. Es una canción triste. Me gusta escribir canciones tristes, es una buena bolsa en donde meterte porque puedes reconocer algunos de tus sentimientos más profundos y ponerlos adentro”, señaló “Macca” en unas declaraciones que recogieron Marchi y Blanco para su libro.

Una vez que recibió la maqueta de Let it be con la producción de Spector, Paul reaccionó rápido. La idea de que The long and winding road incluyera 18 violines, 4 violas, 4 cellos, arpa, 3 trompetas, 3 trombones, 2 guitarras acústicas y un coro femenino de 14 voces, no le gustaba para nada. Por eso, cogió el teléfono y llamó a la oficina del Allen Klein, el regordete que dirigía Apple. Le respondieron que había salido, por lo que Paul comenzó a dictar una carta en que exigía que se usara su versión de la canción y que “jamás volvieran a alterar mi música”.

Posteriormente, en una entrevista con el Evening Standard, Paul se refirió al tema. “No culpo a Phil Spector por haberlo hecho, pero demuestra que es inútil que yo esté aquí sentado pensando que controlo algo, porque era evidente que no es así. Le he mandado una carta a Klein pidiéndole que modificara algunas cosas pero aún no he recibido respuesta”. Al final, la queja fue un mero saludo a la bandera que años después enmendó con Let it be…naked.

For you blue

“Go Johnny, go!”, se le escucha decir a un entusiasta George Harrison para darle bríos a John Lennon mientras le da vida al sonido de su lapsteel Hofner, en una de las pocas canciones con aroma blusero de la carrera de los Beatles. Su autor, Harrison, reconoció que esa era la idea. “Es un simple blues de doce compases, que sigue todos los principios del género excepto que es una canción alegre”, dijo posteriormente en declaraciones recogidas por Marchi y Blanco.

Por supuesto, agregan los argentinos, la canción tenía destinataria, acaso la musa de varias de las canciones de Harrison por aquellos años: su esposa Pattie Boyd.

Grabada en los estudios Apple, a fines de enero de 1996, en la alineación se encuentran un par de cambios. John: lapsteel Hofner; Paul: piano y bajo; George: voz y guitarra acústica; y Ringo: batería.

Get back

La canción que le dio el nombre al proyecto y al nuevo documental quedó al final del álbum. Es diferente a la versión del single de abril de 1969 –que puede escucharse en el álbum Past Masters 2–, porque Phil Spector le añadió una introducción de una de las sesiones de grabación donde se oye a John y Paul lanzando palabras y frases sin mayor sentido (“Rosetta, oh Rosetta”, dice McCartney, “Sweet Loretta Fart, she thought she was a cleaner”, dice Lennon). De hecho, como señala Jeff Rusell en su libro, esta es una versión rescatada del concierto del techo, y que omite el último verso que sí está presente en el single, que se inicia con un fill de Ringo. Además, es de las pocas canciones donde se puede escuchar un solo tocado por John Lennon.

Get back era un buen tema. Yo pensaba: ‘Es un tema cojonudo’…yo había hecho unas virguerías con la batería que quedaban muy bien. Luego las copié en Back off Boogaloo, ¡por algo me las inventé yo!”, recordó justamente Ringo en el Anthology.

La canción fue compuesta por Paul, en forma de una canción country, fue desde ahí que tomó la idea. “Paul mostró entusiasmo por la banda estadounidense Canned Heat, que había levantado la temperatura en los charts con On the road again y Going up the country, tema que le hizo escuchar a sus compañeros”, señalan Marchi y Blanco. A partir de eso, construyó un relato con dos personajes: Jo Jo y Loretta Martin. El primero se marcha de su hogar en Tucson, Arizona.

“Tucson era el hogar del exmarido de Linda, Joseph Melville See, quien poco tiempo atrás se había mostrado tan comprensivo sobre el asunto de la custodia de Heather, pero Paul siempre insistiría que aquello era pura coincidencia”, señala Philip Norman en la biografía del zurdo.

La canción se grabó con la alineación que terminó aquellas sesiones. John: guitarra solista y coros; Paul: voz y bajo; George: guitarra; Ringo: batería; Billy Preston: piano eléctrico. Al final, se puede oír la famosa despedida de John extraída desde el concierto del techo: “Me gustaría agradecerles en nombre del grupo y esperamos haber pasado la audición”.

*Get Back se estrenará en tres partes en la plataforma Disney+, los días jueves 25, viernes 26 y sábado 27.

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