Culto

Como Bad Bunny y Karol G lograron imponerse en la demanda de derechos de autor del ritmo del reggaetón

Un reciente fallo en EE.UU determinó que el dúo de reggae Steely & Clevie no logró demostrar que tienen control válido de los derechos de autor sobre el ritmo del dembow. Con ello se acaba una larga demanda que afectaba a estrellas del género.

El ritmo martilleante del dembow puede seguir sonando en los discos de estrellas como Bad Bunny y Karol G. Así lo determinó el reciente fallo judicial que desestimó gran parte de una demanda masiva por derechos de autor sobre el género.

El juez André Birotte Jr. dictaminó el martes (1 de septiembre) que el dúo de reggae Steely & Clevie no logró demostrar que tienen control válido de los derechos de autor sobre el ritmo del dembow. Básicamente es el beat clásico en casi todas las canciones de reggaetón.

La demanda se presentó en 2021 por Cleveland “Clevie” Browne y los herederos de Wycliffe “Steely” Johnson. Estos aseguraban que su canción de 1989 Fish Market es la fuente definitiva del dembow, por lo que exigían reconocimiento de derechos de autor.

El dúo Steely & Clevie aseguran ser los creadores del ritmo base del reggaetón.

El caso consolidaba una serie de demandas individuales presentadas contra artistas como Bad Bunny, Pitbull, Drake, Daddy Yankee, Luis Fonsi, Justin Bieber, entre otros. En los últimos años sus abogados exigieron que la justicie desestime el caso afirmando que los demandantes buscan activamente “monopolizar prácticamente todo el género musical del reguetón”.

En mayo de 2024, los demandantes se anotaron una victoria cuando el juez Birotte Jr. denegó las mociones para desestimar la demanda consolidada, basándose en que la demanda cumplía con sus requisitos procesales.

“En esta etapa, el tribunal no está preparado para examinar la historia de los géneros reggaetón y dancehall ni para analizar las características de estos géneros a fin de determinar si los elementos comunes entre las obras supuestamente infractoras y las obras en cuestión son comunes y, por lo tanto, no protegibles legalmente”, declaró en declaraciones recogidas por Court House News.

Las partes continuaron alegando. Los representantes de Cleveland “Clevie” Browne y Wycliffe “Steely” Johnson arremetieron y pidieron al juez que determinara que Fish Market era, en efecto, la fuente original y protegible por derechos de autor del dembow. Pero la contraparte aseguró que lo que alegan Steely & Clevie no es un reclamo válido de derechos de autor porque este elemento sonoro “existe en innumerables obras y géneros musicales anteriores”.

En julio de este año, el juez Birotte Jr. determinó que solo un tribunal federal podía decidir si el dúo de reggae Steely & Clevie es propietario del ritmo dembow. Pero los abogados de Bad Bunny insistieron en pedir que se revocara esa decisión. Según informó Billboard, también había una razón práctica pues llegar a esa instancia habría significado alargar todavía más el juicio.

Bad Bunny en Chile Foto: Pedro Rodríguez/La Tercera

Además, señalaron que la demanda tenía una falla; se citaba extractos de varios temas, no uno completo. “La supuesta selección y arreglo del demandante no existe en ninguna sola obra”, señaló Kenneth Freundlich, abogado del artista, en declaraciones publicadas por medios como Billboard. “Han ensamblado un ‘Frankenstein’ a partir de tres canciones separadas”.

Por ello era muy esperado el nuevo fallo dado a conocer en las últimas horas, el que determinó que los demandantes no lograron acreditar el control de derechos de autor sobre el beat del reggaetón.

“Tras una revisión adicional de los registros, el tribunal concluye que los demandantes no han identificado claramente qué obra con derechos de autor contiene la selección y el arreglo supuestamente protegibles que buscan hacer valer”, determinó el juez. La jugada de los abogados de Bad Bunny resultó clave.

Según el juez, la ley de derechos de autor de Estados Unidos no se refiere a “una amalgama abstracta de elementos extraídos de múltiples obras existentes de manera independiente”. En rigor, para que una demanda de derechos de autor prospere, los elementos deben existir en una sola canción.

El fallo acaba con buena parte de la demanda y no extiende más el grueso del caso, marcando así una victoria para Bad Bunny y los artistas involucrados. El abogado del puertorriqueño, Kenneth D. Freundlich, manifestó su conformidad en declaraciones concedidas a Billboard. “No se puede registrar un ritmo como derecho de autor reconstruyéndolo a partir de tres canciones diferentes una vez que ya estás en juicio”, dijo. “El derecho de autor protege lo que un artista realmente creó, no un collage ensamblado durante el litigio. Eso es lo que el tribunal rechazó hoy”.

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