Ocean Vuong y el arte de convertir el desamparo en una forma de alegría
Tras el duelo por su madre y el éxito global de su debut, el escritor regresa con El emperador de Alegría, una obra nacida de la pérdida y la precariedad laboral en EE.UU. En diálogo con Culto, su traductor, el escritor Daniel Saldaña París, nos revela las claves de un estilo donde la ternura y la poética son los verdaderos protagonistas.
En 2019, la muerte visitó el hogar de la familia Vuong llevándose a la madre, producto de un cáncer. La pérdida fue un momento muy duro para el joven Ocean Vuong. Por entonces ya había publicado su primera novela, que al año siguiente se traduciría al castellano como En la Tierra somos fugazmente grandiosos (Anagrama). Fue un éxito rotundo de crítica y de lectores, un fenómeno que le hizo un nombre a nivel global. En entrevista con la radio NPR, Vuong reconoció que a partir de esa pérdida se puso nuevamente a escribir.
“Fue una forma de salir del dolor y una forma de honrar su memoria”, comentó. Y al mismo tiempo, asumió que la huella de su progenitora en él fue muy profunda: “El lenguaje de mi madre ahora está en mí. Me legó su forma de pensar. Y me descubro pensando como ella, incluso cuando discrepo con ella, cuando estaba viva. A veces miro el mundo, miro las cosas, y digo: ‘Caramba, eso es lo que piensa mi madre’”.
El resultado de ese proceso ya está en las librerías chilenas, se llama El emperador de Alegría. Publicada por Anagrama, es la esperada nueva novela de Vuong, quien, como decíamos se inscribió muy joven como un fenómeno literario con su debut narrativo, el cual estuvo seis semanas en la lista de los más vendidos del New York Times y desde entonces ha vendido más de un millón de copias en 41 idiomas. Nominado al National Book Award y seleccionado por la revista Time como uno de sus 100 influyentes culturales en ascenso, Vuong nació en Vietnam y fue criado en Hartford, Connecticut, tras llegar como migrante junto a su familia. Hoy -con 38 años- vive en Northampton, Massachusetts.
En El emperador de Alegría, el protagonista es Hai, un joven de origen vietnamita de 19 años adicto en recuperación con el corazón roto, quien en una tarde del verano del 2009 está a punto de tirarse de un puente. Vive en el pequeño pueblo ficticio de Alegria Este, Connecticut. Hai se detiene al oír los gritos de Grazina, una anciana refugiada lituana. Literalmente, la mujer le salva la vida y le ofrece vivir con él. Pronto Hai se da cuenta por qué: la mujer sufre demencia senil y necesita un cuidador. Por ello, consigue un trabajo en una cadena de comida rápida con un variopinto grupo de otras almas perdidas. Sin embargo, la locura de la anciana se dispara, Hai entiende que para poder protegerla debe entrar en el universo de guerra imaginaria de su nueva amiga, y por ello, se transforma en el Sargento Pepper, y con ello comienza a entender de qué se trata esta nueva oportunidad que le da la vida. La novela circula entre los desvaríos de la anciana y la vida dura de trabajador joven ganando apenas lo suficiente. Todo basado en experiencias reales del propio Vuong.
“[Grazina] Es la abuela de mi pareja -dijo al New York Times-. Después de dejar la Universidad Pace, perdí mi vivienda. Dudo en decir que estuve sin hogar, porque solo fueron dos semanas y media. Me quedé en Penn Station. Un día, mi pareja y yo llegamos a Penn y él me preguntó: ‘¿Adónde vas?’. Le respondí: ‘Eh, ya estoy aquí’. Al día siguiente me llamó y me dijo: ‘Mi abuela vive en Richmond Hill, no quiere ir a ningún lado, pero tiene una enfermedad’. Acabé viviendo allí dos años y medio, ayudándola a cuidarla. Formamos una especie de familia. Fue bonito porque no le pusimos nombre”.
Y en la misma charla recordó sus tiempos en la comida rápida: “Trabajé en un lugar llamado Boston Market y en otro llamado Panera…Lo que aprendí fue que gran parte de cómo se forma este país se debe a las circunstancias familiares: el trabajo, esta improvisación arbitraria de desconocidos. Los seres humanos, sin importar dónde estén, forjan relaciones…El restaurante de comida rápida ofusca la humanidad de los trabajadores, porque todos llevan uniforme. Tu activo más valioso son tus manos, no tu personalidad. Lo que me interesa, en esta novela y en general, es cuando la humanidad se vulnera en estos momentos”.
Al castellano, su traductor fue el escritor mexicano Daniel Saldaña París, y consultado por Culto, habla sobre la experiencia de traducir esta novela. “Fue una gozada veloz: tenía un deadline un poco justo y pasé tres meses sumergido por completo en ese mundo; luego el proceso de edición fue más pausado. Pero me gustó trabajar así: traduciendo a destajo, diez o doce páginas al día. Me sirvió para entender los ritmos del libro”.
Sobre lo más complejo del proceso, Saldaña asegura: “Quizás, trasladar las particularidades del lenguaje de Vuong. A veces el autor usa expresiones que podrían parecer coloquiales, pero que al leerlas con más detenimiento te das cuenta de que son una invención suya, o de que modifica una expresión coloquial y le da un giro poético. Ese elemento de creatividad a nivel de la sintaxis es difícil de reproducir”.
En cuando a la voz narrativa de Vuong, el traductor indica: “No recuerdo dónde dice Piglia que el estilo es la convicción de tener estilo —a lo mejor me invento la cita—, pero creo que hay mucho de eso en Vuong: una seguridad en sus propios poderes poéticos, en su propia cadencia, en su instinto narrativo (que en esta novela despliega en un sentido más tradicional que en la anterior). Eso y la ternura: hay un cariño por todos los personajes, incluso aquellos con los que no está ‘de acuerdo’ ideológicamente. A todos los explora con una curiosidad casi infantil, sin juzgarlos”.
“Me interesó mucho esa especie de pórtico que es el primer capítulo, que está en una voz narrativa y un tono distintos a los del resto del libro. Es un detalle muy antiguo, de alguna manera: una forma de presentar el escenario y de convertir al pueblo de Alegría Este en un personaje. También fue un gran reto a nivel de la traducción, porque es el capítulo más poético”.
El emperador de Alegría ha tenido reseñas muy favorables. El New York Times señaló: “Las páginas de esta novela tienen una tremenda madurez que a veces roza la crudeza. El lector se siente constantemente arrastrado, metafóricamente hablando, como si alguien se deslizara a cámara lenta sobre una cáscara de plátano. Sin duda, este es un libro profundamente atento a la gente a menudo ignorada, y a la simple supervivencia”.
The Guardian, indicó: “Esta es una novela enorme en cuanto a dónde dirige nuestra atención: desde el autodescubrimiento gay hasta los usos de la ficción; desde la ganadería industrial hasta el impulso de escribir uno mismo, libre de la experiencia parental”.
Lo último
Lo más leído
1.
4.
Plan Digital + LT Beneficios por 3 meses
Infórmate mejor y accede a beneficios exclusivos$6.990/mes SUSCRÍBETE