Culto

Roberto Bolaño, John Malkovich y una mirada a La Literatura Nazi en América

Basada en el célebre experimento literario de 1996, la obra El infame Ramírez Hoffman trae de regreso a John Malkovich al país este 23 y 24 de marzo. Un relato donde la sátira nazi de Bolaño se encuentra con un trío musical de excelencia para explorar los límites de la ética y la estética.

“La carera del infame Ramírez Hoffman debió comenzar en 1970 o 1971, cuando Salvador Allende era presidente de Chile”, son las primeras líneas del capítulo Ramírez Hoffman, el infame, que cierra La literatura nazi en América (1996), el célebre experimento literario de Roberto Bolaño.

Se trata de la historia de un aviador, Ramírez Hoffman, que participa activamente en los aparatos represivos de la dictadura, pero que también tiene tal debilidad por la poesía que escribe versos en el cielo con el avión. Muy en la línea de Bolaño de mezclar infamia, la historia de las dictaduras del cono sur, con las andanzas de poetas de tercera o cuarta categoría.

Ese capítulo llamó la atención del actor estadounidense John Malkovich, quien decidió adaptarlo a un formato teatral, titulado El infame Ramírez Hoffman. En escena, Malkovich es acompañado por un trío musical integrado por la pianista franco-rusa Anastasya Terenkova, el violinista Andrej Bielow y el bandoneonista Fabrizio Colombo. El repertorio incluye obras de Astor Piazzolla, Antonio Vivaldi, Erik Satie y Alberto Iglesias.

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“Leí La literatura nazi en América hace años (creo que probablemente se publicó en los noventa o quizás a principios de los 2000 después de su muerte) -dijo el actor a Infobae-. Creo que aparentemente es un libro en que él, de alguna manera, modeló sobre todos a sus amigos, que eran de izquierda; pero todos con, digamos, obsesiones literarias muy extrañas y, quizá algunos de ellos con creencias profundas en ideologías bastante tontas. Y en ciertas ideologías que han demostrado ser bastante asesinas a lo largo de los siglos. Este describe una de esas, una de las más flagrantes".

“Esencialmente, Literatura nazi, para quienes no lo han leído, es básicamente 40 (creo) falsas esquelas de falsos nazis que no existieron en la vida real. Todos ellos con, llamémoslas, obsesiones idiotas de un tipo u otro. O incluso obsesiones literarias comprensibles y con cierto talento, aunque generalmente bastante mal aprovechado o, como mínimo, mal utilizado”.

“Así que decidí que esto sería una buena prosa para adaptar el libro completo a una colaboración musical de música clásica, y así lo hice. Pero luego me di cuenta de que si hacía todo el libro, que pienso que es casi una novela corta (tiene 243 páginas o algo así, y muchas son medias páginas), la representación demandaría, ya sabe, siete noches de 90 minutos. Era simplemente imposible de realizar y organizar. Me di cuenta de que no iba a ser factible y decidí que solo tomaría la última parte de la novela, El infame Ramírez Hoffman. Es el personaje más fuerte de todos modos. Es la prosa más potente, la más humana. Es la reflexión más perturbadora y trágica sobre los seres humanos y cómo llegamos a donde estamos. Así comenzó la pieza. Esa es la génesis de la obra”.

Malkovich es un lector inquieto, y Roberto Bolaño es una de sus influencias centrales. “2666, Los detectives salvajes, Estrella distante, Nocturno de Chile… Y El Tercer Reich… Creo que es el último publicado, sobre las vacaciones de una pareja alemana en la Costa Brava, para resumir. Creo que Bolaño es un gran, gran escritor. Me parece hilarante, triste y humano".

“Un tour de force libresco"

Es un libro que divertirá es un libro que divertirá y encantará sin reservas a un grupo de lectores, como ha sucedido con este crítico, en tanto a otros fastidiará y no logrará interesar. Quienes gusten de los diccionarios, enciclopedias y ensayos preparados en tomo a un tema cultural, disfrutarán incuestionablemente al leer este volumen”, rezaba la elogiosa crítica al libro que el señero Camilo Marks escribió en las páginas de diario La Época, el domingo 6 de octubre del 1996. Es que el libro sorprendió por su particularidad que lo hace algo inclasificable. Bolaño presenta una especie de almanaque de escritores ficticios, la mayoría latinoamericanos, que tienen filiación por la ideología nacionalsocialista.

“Lo mejor de La literatura nazi en América es que parece ser, pese a lo desmedido de las biografías que reseña, un libro que destila simpatía hacia todo el mundo -agrega Marks-. La rara complicidad con lo peregrino no oculta un profundo cariño por la extraordinaria variedad del género humano, que suele ser más extraordinaria aún en los seres aparentemente comunes y corrientes".

Y sobre la última biografía, la que adaptó Malkovich al teatro, señala: “Ello es visible en la última biografía, llamada Ramírez Hoffman, el infame, porque uno de los protagonistas es el propio Roberto Bolaño, autor del libro y porque se deja el tono distante y algo paternal, pero sin abandonarlo completamente, para entregar diálogos entrecortados, emociones ciertas o vicarias y una dosis de suspenso que completan este curioso tour de force libresco".

Archivo Histórico – Cedoc Copesa.

Pródigo en entrevistas, Bolaño se refirió al libro en una entrevista con Eduardo Cobos, de 1999 (y publicada en 2004). “Sin duda, es una novela donde la literatura es el personaje. Por otro lado, es el último fruto de una gran rama que va desde La sinagoga de los iconoclastas de Rodolfo Wilckoc, pasando por Borges con La historia universal de la infamia, incluye, además, a Alfonso Reyes con los Retratos reales imaginarios. Por supuesto, el itinerario recae en Marcel Schwob con su Vidas imaginarias, deteniéndose en la prosa en píldoras de los enciclopedistas franceses".

“En La literatura nazi... no hay más que un ejercicio que recurre a esa tradición y en ese sentido el más literario, donde la literatura es la protagonista, porque aunque pareciera un libro de relatos es una novela por capítulos. Además, es una novela satírica sobre la miseria de la escritura, la miseria de los escritores, la picaresca canalla de un mundo tan aparentemente lejano, como aparentemente es la literatura y donde los nazis son solo la máscara para caricaturizar el modus vivendi, el estar dentro de la literatura de cualquier escritor".

Archivo Histórico – Cedoc Copesa.

Como solía hacer Bolaño, no le bastó simplemente con publicar biografías de escritores nazis. Tomó la de Ramírez Hoffman y la volvió una novela aparte, la tituló Estrella distante, y es de sus volúmenes más célebres. “Estrella distante es una novela escrita en estado de gracia, me demoré un mes y medio. Allí hay cambios con respecto a Ramírez Hoffman, el infame, el personaje de La literatura nazi en América (1996), que fue de donde lo tomé. Hubo un momento en que me ganó el deseo de la obra bien hecha, del juego o de la experimentación, y hay momentos en que está más presente la emotividad, esta se impone sobre el lujo, sobre el aspecto suntuario del texto".

¿Por qué Bolaño tenía cierta debilidad por los personajes nazis, que también desarrolló en otros libros (El tercer reich, por ejemplo)? Lo respondió él mismo en una entrevista de 2001, muy en su estilo: “Como dice Nicanor Parra, por joder la paciencia. Básicamente, por joder la paciencia. Por reírme un rato”.

La obra El infame Ramírez Hoffman se presentará en nuestro país durante los próximos lunes 23 y martes 24 de marzo, en el Teatro Nescafé de las Artes, ubicado en Manuel Montt 032, a partir de las 20:00 horas. Entradas por Ticketmaster.

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