Ley corta de pensiones: Paula Benavides recomienda aumentar el monto de la PBS para que realmente esté por sobre la línea de la pobreza

La economista también recomendó que el seguro de lagunas previsionales se pague con cargo al fondo de cesantía y no con las cuentas individuales. Además, dijo que sería bueno revertir el mecanismo de pago del APS que se estableció en la ley corta de 2019, para que en cambio funcione como ha sido siempre y así no se agoten tan rápido los fondos de los pensionados por retiro programado.


Cuatro recomendaciones hizo la economista Paula Benavides este jueves para mejorar la ley corta en pensiones que ingresó el gobierno al Congreso. En una presentación a los diputados de la Comisión de Trabajo, Benavides se concentró en hablar sobre las modificaciones que se proponen en pensiones y no en exenciones.

En esa línea, partió diciendo: “Yo entiendo este proyecto como una ley corta en una situación de emergencia y, en ese sentido, señalar que queda pendiente el desafío mayor: no estamos abordando los desafíos mas estructurales del sistema de pensiones”.

Uno de los temas que destacó que debería ser revisado es el monto que propone el gobierno para la Pensión Básica Solidaria (PBS), pues en un principio el Ejecutivo planteó que sería de $177 mil, y ahora lo subió a $178.950 mensuales.

“Si lo que se busca con este proyecto es realmente generar una condición de alivio de la pobreza hasta que exista una reforma estructural, es un elemento que debiese revisarse, porque solo en el ultimo año la línea de la pobreza ha tenido un incremento del orden de $8.000, y estamos en un contexto, además, donde los precios están subiendo de manera relevante. Por lo tanto, los $178 mil, que son los valores de la línea de la pobreza del mes de agosto, rápidamente van a quedar por debajo de la línea de la pobreza, muy probablemente ya en el mes de septiembre. Ese es un elemento que debiese evaluarse”, sostuvo. Agregó que eso obviamente tiene que ser con financiamiento definido.

En segundo lugar, se refirió a la ampliación de cobertura del 60% al 80% de la población. “Avanzar en esa dirección es un paso positivo, pero sí creo que hay que revisar un elemento que se incorporó con la ley 21.190, que es la ley corta anterior, del año 2019, y particularmente lo planteo con lo que va a ocurrir con las personas que están entre el 60% y el 80%, que son personas que van a entrar, son nuevos beneficiarios”.

Sobre esa ley corta que subió las pensiones solidarias luego del estallido social, la economista recordó que allí “se hizo una modificación a la forma en que funciona el Aporte Previsional Solidario (APS) en los retiros programados”. Y enfatizó que la gran mayoría de las personas optan por retiro programado.

¿Qué se hizo en ese momento? Lo que se hizo fue que toda la pensión final, es decir, la pensión propia que autofinancian las personas con los recursos que han ahorrado durante su vida, más el aporte fiscal que debería entregar el Estado por el APS, en realidad ahora se financia solo con los recursos de las personas, hasta que se le agoten, y solo entonces el Estado aporta el monto correspondiente. “Nunca eso había sido así, se cambió la lógica de derechos que tenía el Pilar Solidario”, explicó.

Y lo ejemplificó así: “Un hombre que tiene una pensión de $100 mil propia (autofinanciada), y que entre ahora al Pilar Solidario entre el 60% y el 80%, más menos el aporte que tendría (del Estado) son $142, por lo que en total su pensión final, sumando la propia más el APS, sería del orden de $242 mil. Con esta ley, como quedó la forma del cálculo de APS, todo eso, los $242 mil, tienen que financiarse con el saldo de la persona, no con un aporte fiscal, hasta que se agota totalmente el saldo de la persona, momento en el cual hay un compromiso futuro de que el Estado se hace cargo de esa pensión completa”.

Por lo tanto, añadió: “¿Qué va a significar eso? Que las personas van a ver agotados sus fondos muy rápidamente. Todos quienes van a entrar como cobertura, no van a estar siendo financiados con recursos fiscales, sino con sus propios fondos hasta agotarlos, momento en el cual entraría a operar el aporte fiscal”.

En tercer lugar, Benavides abarcó la situación en que han quedado los pensionados que hicieron retiros de fondos de pensiones. “Creo que es una oportunidad, si se va a hacer una ley corta que busca estas mejoras, que busca resguardar estas situaciones más urgentes que tienen los pensionados y pensionadas, hasta que exista una reforma más estructural, que se mire la situación desigual en que quedaron luego de las tres leyes de retiros los pensionados”.

Sobre ello, mencionó que los pensionados por retiro programado que han realizado retiros de las AFP, y que tienen una pensión final garantizada, “esos pensionados, si retiran, obtienen la misma pensión final garantizada, entonces obtienen una compensación del retiro que hicieron”.

Sin embargo, señaló que “la situación de un pensionado de renta vitalicia es diferente, porque el complemento solidario no se modifica, porque la pensión autofinanciada queda anclada al momento en que se pensionó. Entonces, hay tratamientos muy desiguales y va a ser muy difícil de entender para los pensionados, que para algunos se les va a calcular el Pilar Solidario con la pensión como la tenían antes de haber hecho los retiros, y para otros como una compensación”.

En cuarto lugar, si bien dijo que “también es un paso positivo” avanzar a un seguro de lagunas previsionales, “lo que sí creo que es importante que se revise y se analice, es que esto debiese ser financiado no con cargo a los mismos recursos de la cuenta individual de los trabajadores, que los está protegiendo de la cesantía, sino que con cargo al fondo de cesantía solidario, porque un seguro de este tipo justamente busca introducir elementos de solidaridad”.

Comenta

Por favor, inicia sesión en La Tercera para acceder a los comentarios.

La Tercera Noche