El heroico gol del cojo

Sebastián Leyton

Sebastián Leyton ejecutó el penal que le dio el ascenso a La Serena con los ligamentos cruzados de la rodilla izquierda rotos. Lo esperan seis meses de terapia.


Sebastián Leyton anota el penal que le da el ascenso a Deportes La Serena e inicia una carrera que pretendía ser eterna y con el grado de locura que justifica el histórico logro. Fin a siete años de espera de los papayeros para llegar a Primera División. Sin embargo, a poco de arrancar, frena. Cojea visiblemente de la pierna izquierda. Aún no sabe de qué padece, pero la experiencia le permite sospechar que el problema no es simple. Con los exámenes en la mano, el epílogo termina siendo heroico.

Ayer por la tarde, cuando aún debía estar celebrando, recibió la peor noticia: se había roto los ligamentos cruzados de la rodilla izquierda. La consecuencia es automática: cirugía y un proceso de rehabilitación que alcanza los seis meses como plazo estándar.

Sin embargo, el volante formado en Universidad de Chile se escucha tranquilo, aunque, naturalmente, afectado. "Estoy triste. Pensé que había sido un esguince, algo más leve. Sentí cierta inestabilidad en la rodilla, pero a lo único que atiné fue a decirle al médico que me afirmara la rodilla con un vendaje. No iba a dejar al equipo con 10. Toqué un par de veces el balón y el dolor era intenso, pero había que seguir", relata a La Tercera.

La escena que lo instala en la historia papayera también está marcada por la épica. Leyton dice que la carga adrenalínica le permitió sobrellevar las molestias. "No tenía idea de que tenía los ligamentos cortados, pero en ese momento no era lo que me importaba. Me dolía, pero había que conseguir el ascenso y no les iba a fallar a mis compañeros. Le pegué con el alma y, afortunadamente, entró. Era matar o morir. En ese momento, lo único que me preocupaba era marcar el gol y lo hice", rcuerda.

El diagnóstico lo recibió en la capital, hasta donde volverá la próxima semana para someterse a la ineludible operación. Antes, descansará y se tomará el tiempo para disfrutar la llegada a la máxima categoría del fútbol chileno con los granates. "Me vine a La Serena, para celebrar, para despejarme un poco. Sé que lo que viene no es fácil, pero tengo experiencia en lesiones complicadas, lo que espero que me ayude a manejar esta situación de mejor manera", acota.

El mediocampista alude a la dolencia que sufrió en diciembre de 2017, cuando defendía a Everton. Los viñamarinos enfrentaban a Unión Española. Leyton sufrió una doble fractura de tobillo y peroné izquierdos. Después de pasar por el pabellón y de tener que caminar apoyado en muletas, pudo volver a jugar por los viñamarinos seis meses más tarde. Después, lo hizo por Unión La Calera. Por eso, ahora, enfrentado a un nuevo infortunio, dice que no se dejará abatir. "Ya viví una lesión más grave que ésta. Estoy preparado para aguantar", afirma, convencido.

Gesta legendaria

La Serena ya tiene su versión del gol del cojo, como se denomina en los libros legendarios del fútbol a este tipo de gestas, la de tipos que sacrifican su propia integridad y son capaces de seguir en el campo lesionados por si el balón les llega cerca del área para anotar un gol milagroso. Leyton lo hizo de penal y lloró de emoción y a la vez de pena: su equipo volvió a Primera; pero él deberá reposar seis meses en el hospital.

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