La estricta cuarentena que vive un futbolista chileno en Chipre

Pedro Campos, en el gimnasio que tiene habilitado en su casa.

Pedro Campos, el chileno-cubano formado en la UC, entrena en su casa esperando su debut con el Olympiacos Nicosia, cuando se reanude la liga. De ella vigila con preocupación a su familia en Santiago, especialmente a su madre que padece problemas en el pulmón.


En un departamento, sin salir al exterior salvo emergencias, Pedro Campos vive sus días de cuarentena en Chipre. No está contagiado por el Covid-19, pero las precauciones de la liga y su club, el Olympiacos Nicosia, dictan prevenir la exposición, además de entrenar en el hogar.

Este año, el Chispa dejó atrás su poca continuidad en Necaxa para reforzar al cuadro chipriota y dar el salto, ese que busca para no quedarse solo con el cartel de promesa. Por el momento no ha debutado, pero a sus 19 años no se pierde una citación. Dice que su momento viene, por lo que no se inquieta. Sus ambiciones, opiniones, y pasatiempos en días de pandemia, se las cuenta en una entrevista a La Tercera.

¿Cómo es el lugar dónde vive?

El club me paga un arriendo que es como un garaje, al lado de la casa de una señora, y por una puerta llego a un garage donde tiene un gimnasio grande. Ahí me divierto.

¿Se está cuidando del coronavirus?

No he salido desde el viernes, cuando nos dijeron que se suspendía el partido. También nos avisaron que no se entrena porque se suspendió la liga hasta nuevo aviso. Nos mandaron cosas para entrenar en la casa, trabajo físico, y nos recomendaron no salir mucho a supermercados o mall.

¿Le gusta eso de entrenar en casa?

Me he tenido que adaptar...

¿Y con qué más pasa el rato?

Veo Netflix o estoy en el celular. No soy una persona de hacer mucho, soy de estar en la casa tranquilo. Me entretengo en el celular, jugando Candy Crush.

Debe ser más difícil vivir una cuarentena estricta a tanta distancia de la familia...

Es complicado vivir la cuarentena en otro país, sin tu familia. Siempre nos mandamos mensajes preguntando cómo estamos o sentimos. Mi mamá fue a urgencias el otro día a ver si tenía coronavirus, pero solo era fiebre. Igual es complicado porque ella tiene un problema al pulmón y el coronavirus ataca fuerte a las personas que tienen problemas resporatorios. Pero ya estoy acostumbrado a estar solo, desde el 2018 que vivo solo. Desde ese año, a Chile he ido en total como dos semanas, una en 2018 y otra en 2019. Es complicado no ver a tu familia, primos, abuela, pero estoy comunicado. Pero todo bien acá en la casa, esperando que pase la cuarentena. Tengo vacaciones como en cuatro meses más y veré si puedo ir a Chile.

¿Qué más le cuenta su familia desde Santiago?

Mi familia está tomando las medidas necesarias allá en Chile, están haciendo las cosas bien, se cuidan.

¿Cómo le va en Chipre?

Hasta el momento va todo bien, todo tranquilo. Me he adaptado súper rápido y estoy contento, porque se me va a dar la oportunidad de jugar y eso es lo que quería, por algo vine acá. Física y psicológicamente me siento muy bien. Debo aprovechar la oportunidad y tratar de hacer las cosas bien y tratar de salir a otra parte en junio.

¿Vive solo?

Con mi polola.

¿Por qué aún no debuta?

Desde que llegué he estado citado. Iba a jugar el domingo pero con el coronavirus el partido se suspendió y no hemos entrenado, hasta nuevo aviso.

¿Como evalúa su paso por Necaxa?

No he hecho una evaluación, porque todo fue un aprendizaje. No puedo decir si me fue mal o bien. Fue mi primera experiencia, estuve de cumpleaños el 2 de junio y el 3 viajé a México con 18 años, entonces creo que aprendí cosas buenas, como estar con Matías Fernández, Felipe Gallegos, Brian Fernández, y con grandes jugadores. Aprendí mucho con ellos y gané experiencia.

¿El fútbol mexicano fue un desafío muy grande para usted?

Quizás, es que venía operado. Cuando llegué a Necaxa llevaba cinco meses desde una operación de rodilla. Llegué a la pretemporada 2018 y estuve como tres meses recuperándome bien, porque me dijeron que así no podía jugar. Ahí me recuperé, estuve con la sub 20, y alcancé a jugar poco ese año, ningún partido profesional. En el 2019 empecé jugando y me citaban a todos los partidos, pero después trajeron refuerzos y a mí me dijeron que era un proyecto, que iba bien y que debía tener calma.

¿Qué aprendió de Mati Fernández?

Mucho, es una persona muy buena. No tengo nada que decir sobre él, solo halagos. Es un siete de persona.

¿Y le enseño sobre religión?

Sí, tocamos ese tema, pero todo bien. No me considero religioso, pero igual me junté con ellos a hablar y me enseñaron la palabra, todo bien. Nunca está de más aprender.

¿Cómo es el fútbol en Chipre?

Es una liga con mucho ritmo, ida y vuelta. El jugador no se puede quedar parado, sino no juega. Tácticamente tienen que moverse bien, sino echan a perder todo el esquema.

¿Le gustaría volver al fútbol chileno?

Sí, pero así como está el coronavirus allá no sé jaja. Pero más adelante sí, aunque la idea con mi representante es hacerme un nombre en Europa para saltar a una liga grande. Esa fue la idea de venir.

La rompió en la sub 17, pero no se le vio muy seguido en las inferiores de la Roja.

Tenía la esperanza que me llamaran cuando estaba Robles. Él fue a México y habló conmigo y con Allende, nos dijo que si sumábamos una cantidad de minutos nos podían llamar. Yo cumplí esa cantidad y no pasó nada.

Ahora le queda la adulta...

Si llega esa oportunidad estaría feliz, es lo que ando buscando. Haciendo las cosas bien acá puede que llame la atención, es lo que quiero.

¿Su jugador chileno favorito?

Me gusta Alexis.

¿Le pediría una foto si comparten camarín?

Sí. ¿Por qué no? Soy chico, aunque sean compañeros son ídolos y uno los trata así. Aunque ya tengo una foto, cuando fui pelotero de la Selección en un partido en el Monumental. Lo pillé bajando por el túnel.

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