La sombra de Heller

José Luis Navarrete

José Luis Navarrete, el nuevo timonel de Azul Azul, ha vivido bajo el alero de su antecesor 40 años. Capitán en retiro, de carácter impulsivo y con un hermano ex futbolista.




José Luis Navarrete (61 años), hasta ahora timonel interino, se transformó ayer en el cuarto presidente de Azul Azul, tras Valdés, Yuraszeck y Heller. El empresario arribó a la concesionaria el 11 de marzo de 2015, tras adquirir el paquete accionario que vendió Yuraszeck. Hoy posee el 8,95% de los papeles según la SVS y su injerencia ha sido notoria.

Llegó ahí empujado por Heller, con quien mantiene casi 40 años de amistad. Muchos lo han catalogado como el Pepe Grillo del saliente timonel azul. Justamente, Navarrete ha vivido casi toda su vida bajo la sombra de Heller. Han compartido con él en empresas como LAN, Colmena y Falabella, llegando a ser el secretario general de Bethia, conglomerado del cual Heller es dueño. Ese logro laboral lo exhibe aún en LinkedIn.

Actualmente es miembro del directorio del Club Hípico, al igual que Heller. Fue en ese lugar donde fue denunciado en la Inspección del Trabajo en 2011 por "menoscabar la posición de los dirigentes sindicales". A su antecesor lo conoció en Punta Arenas y de ahí para adelante compartieron sus gustos por los negocios, los caballos y el fútbol.

Navarrete tiene un hermano que fue jugador: Sandro, volante de Huachipato y mundialista con Chile en el sub 20 de 1987. A José Luis de chico le gustaba Huachipato (nació en Talcahuano), aún juega al fútbol con amigos y ha adoptado cábalas propias de jugadores, como usar la misma ropa cada vez que va al estadio.

Navarrete también pasó por la Escuela Militar, donde hizo cursos de comando y hoy es capitán en retiro. Además hizo un magister en comunicación estratégica y un master de 'Business Administration'.

Poco antes de llegar a la U fue presidente de Iberia (por petición de Heller). En Los Ángeles no consiguió mucho, salvo pelearse con Ronald Fuentes cuando era DT, por diferencias de manejo. Luego coincidirían en la U, donde también discreparon, al Navarrete ser miembro activo de la comisión fútbol.

En la U fue criticado por el resto del directorio por establecer una cláusula de continuidad en el contrato de Musrri y Castañeda si es que clasificaban a la Sudamericana (ocurrió y Azul Azul los quería despedir).

Navarrete es muy impulsivo, lo que le ha valido líos: fue el primero en defender a Heller y mirar con desprecio a quienes lo insultaban, al punto de casi llegar a los combos con hinchas tras la eliminación de la Libertadores.

Navarrete es la continuidad de Heller. O la cara bajo la cual siga operando. Aunque él lo niega: "Carlos siempre ha dado independencia a sus ejecutivos y esta no es la excepción".

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