Nicolás Jarry: “Esta etapa me marcó profundamente; soy otra persona”

Esta medianoche expira el castigo de 11 meses que el tenista nacional purgó por un controvertido dopaje. Desde Sarasota, Estados Unidos, partirá de cero y sin ranking, pero con el corazón lleno. Aquí, parte de la metamorfosis del otrora número 38 del mundo.




Nicolás Jarry (Santiago, 11 de octubre de 1995) está terminando el año más difícil de su vida después de ser sancionado con 11 meses de suspensión por la violación confesa de una regla antidopaje. Dio positivo por la presencia de estanozolol y ligandrol en su cuerpo, cuyo origen, según alegó, se debió el consumo de unos suplementos contaminados. Esta medianoche, el tenista chileno quedará habilitado para volver al circuito. Desde Sarasota, donde está su nueva base de operaciones, el nieto de Jaime Fillol se prepara de la mano del afamado entrenador argentino Dante Bottini y repasa sus sensaciones, a horas de que termine su castigo. Mientras, en sus ratos libres, se acompaña de lecturas sobre psicología y series como Queen’s Gambit, Peaky Blinders y Lucifer. “No tengo tanto tiempo, pero cuando estoy muy cansado me veo una horita de Netflix”, cuenta.

¿Cómo vive estas horas previas a quedar habilitado?

La verdad que feliz de estar cerrando esta etapa que me marcó profundamente en mi vida, pero tranquilo a la vez porque todavía no se sabe cuándo voy a volver a competir. Está difícil encontrar torneos por cómo está la situación del coronavirus, pero estoy contento por todo lo que hice; todo lo que crecí durante este tiempo y con ansias de volver y de ver cómo estoy dentro de la cancha en un partido oficial.

¿Se ha imaginado ese día cuando vuelva a pisar una cancha por los puntos?

No, aún no. Por ahora sigo concentrado en trabajar, en seguir entrenando y en buscar algún lugar donde pueda volver.

¿Cree que la dificultad para lograr las invitaciones ha sido por la pandemia o siente algún grado de prejuicio de los organizadores por lo que le sucedió?

No. Cero por ciento. He tenido contacto con los organizadores, me han tratado de ayudar lo máximo posible y que me lo den a mí. Soy muy cercano a los dos directores de torneos con los que he hablado. Me han tratado de ayudar, pero la verdad es que tienen una mayor fuerza de las federaciones por detrás, lo que pesa más y hace que los wild cards terminen yendo a los locales. Pero eso es totalmente normal, ya que los países como nosotros, que no somos tan populares, por lo menos en el tenis, hacen los torneos para los propios nacionales y es difícil dárselos a un internacional.

¿Le motiva más partir de cero que la vez anterior, cuando bajó por lesión?

Me siento más motivado que nunca. Estoy muy contento con todos los cambios que he hecho. Me siento como un niño con todo lo que he aprendido, soy otra persona y claro que eso motiva para ver cómo llego al partido en la cancha. Obviamente va a haber mucho que ajustar y mucho por mejorar. Estoy muy motivado con todas las cosas que aprendí.

Después de lo que vivió, ¿piensa mucho en situaciones adversas o es de los que da vuelta la página rápido?

Siempre ha sido algo positivo el hecho de que soy muy trabajador y, sea lo que sea lo que se me venga, trato de salir adelante trabajando. Traté de pensar el porqué del pasado para no repetir, pero no indagar tanto, sino que altiro empezar a trabajar para el futuro; para tratar de estar motivado y sacar lo mejor de mí; para crecer y tratar de que esta situación sea para positivo.

¿Sintió miedo?

No... O sea, en un principio, claramente, cuando no sabía qué es lo que se me venía por delante. Al principio, cuando tuve la noticia, sí tuve miedo, porque uno no sabe nada; de por qué ni de cómo, y no tenía idea de qué había sido la sustancia que estaba contaminada y qué significaba tener doping y todo eso, pero tuve un muy buen equipo. Un muy buen soporte de mi polola en ese entonces, de mi familia, y pude salir adelante. Y eso sí o sí ayudó a pasar ese pequeño momento de miedo y transformarlo en mirar hacia el futuro y en aprender.

¿Al final tomó alguna acción legal en contra del laboratorio?

Todo eso está en proceso. Está lento, pero estamos tratando de ver qué hacer.

¿Habló con tenistas que pasaron por una situación similar a la suya?

No, no hablé con ningún jugador que pasó por lo mismo. Sí hablé con jugadores que tuvieron a un cercano que pasó por lo mismo. Y eso sí ayudó.

¿Se considera más feliz que antes?

Sí, totalmente. Aprendí a apreciar las cosas, la familia… A vivir más en el día a día, a no pensar tanto en el ganar y mejorar, a no pensar tanto en el futuro.

¿Se siente más fuerte?

Sí, estando en el presente ayuda a todo. Uno está más feliz, las cosas salen mucho mejor y uno toma mejores decisiones.

Usted se casó por el civil hace poco (con Laura Urriticoechea). ¿Cómo va la vida de casado?

A final de año tenemos el matrimonio y estamos muy felices viviendo este proceso.

¿Y su esposa lo acompaña en Sarasota?

No estamos juntos acá.

Su familia es de matrimonios jóvenes, aunque en los últimos años la tendencia en general hace que la gente se case mayor...

Cuando tienes la suerte de encontrar a alguien especial, que te entiende y la entiendes; que compartes los mismos valores y que te apoya en lo que quieres hacer, la verdad es que no hay cómo pensarlo dos veces. Y me ha ayudado mucho, sobre todo en este momento y en cómo hemos afrontado este problema que tuve, que es un problema muy grande en la vida, y lo hemos afrontado de muy buena manera juntos.

¿Qué significa para usted su esposa?

Mucho. No voy a compartir tanto de eso públicamente…

¿Se imaginan con hijos en el corto plazo?

Eso también es personal…

¿Qué ha aprendido de esta pandemia?

Todos tuvimos diferentes problemas, muchos se quedaron sin trabajo, muchas pérdidas de seres queridos y la verdad es que te hace repensar todo lo que uno hacía, lo que uno tomaba por hecho, todo lo cotidiano en lo que uno no se enfocaba y en que uno siempre pensaba en más, más y más. Yo creo que todo el mundo puede utilizar este tiempo para bien, para repensarse las cosas, para estar más con los que uno quiere, para hacer lo que de verdad uno quiere porque se dio cuenta de que no estaba feliz con lo que hacía y tuvo la suerte de utilizar esto para empezar el rumbo de un nuevo camino para que lo haga mejor.

¿Qué ha significado para usted el apoyo de su entrenador en lo personal y profesional?

Muchísimo. Solo estuve con él dos meses antes de que todo esto se iniciara y a los dos meses creyó en mí, en que soy inocente y en que soy una buena persona. Significa mucho que me haya apoyado en este transcurso y estoy muy feliz con él, yo creo que él está muy feliz conmigo. Hemos trabajado muy bien durante este proceso y los dos seguramente tenemos muchas ganas de volver a la cancha para tratar de volver a estar donde estuve y mejor aún, porque él quiere sacar el máximo potencial y yo también creo que lo puede hacer.

¿Dónde se nota la mano del técnico?

La verdad que en todo. Soy una persona que se adapta y que imita mucho. Trato siempre de agarrar las cosas positivas de los demás y Dante sabe mucho dentro de la cancha y sabe disfrutar fuera de ella. Y eso yo creo que me va a ayudar mucho para estar dentro de la cancha; competir, luchar y después aceptar cuando las cosas no salen bien y después también disfrutar el día a día, que es el mayor tiempo de la vida. Dentro de la cancha uno está un par de horas y fuera es mucho más.

¿Ha hablado con Nicolás Massú?

Estoy en bastante contacto con el Nico, Fernando y con el Chino, sobre todo ahora que vivimos cerca. Y la verdad es que hemos estado cerca durante muchos años y no hay por qué no seguir hablando y seguir en contacto. Seguramente seguiremos muchos años en contacto y tengo mucho que aprender de ellos.

¿Y qué le aconseja su nuevo vecino?

Hablamos de todo, de la vida, de partidos, de situaciones. Es pasarlo bien, es aprender, ver cómo ve el tenis y tratar de incorporar esas cositas a ver si es que algo me hace sentido a mí.

¿Cómo ha visto a Garin?

Tuvo un tremendo inicio de año y a la vuelta no fue igual de increíble, pero tuvo buenos partidos, donde tuvo buenas victorias. De eso se trata el tenis, de tener muy buenas semanas y mantenerse a ese nivel. Mantenerse 25 del mundo es difícil.

¿Le sorprendió que cambiara de entrenador?

Sí, a mí me sorprendió en lo personal.

Usted anunció que dictará charlas tras su experiencia con el dopaje. ¿Cómo va eso?

Va todo caminando, tratando de ajustar cosas para tener un par de charlas. Me gustaría mucho poder ayudar a los demás deportistas, sobre todo a los más jóvenes, que seguramente no saben de todo este mundo de la WADA y del doping, que es un mundo sumamente diferente; complicado y que yo creo que nadie se puede imaginar de cómo es, de lo delicado que es y de cómo puede tocar tu vida. Quiero compartir mi historia para que a nadie le pase.

Comenta

Por favor, inicia sesión en La Tercera para acceder a los comentarios.