Paula Navarro, la voz del fútbol femenino chileno: “Las mujeres no podemos decir todo; si lo hacemos, somos crucificadas, apartadas”

Paula Navarro

Paula Navarro, durante la emisión de El diván del Kily, de El Deportivo.

La entrenadora que ha conducido a Santiago Morning al tricampeonato, una de las figuras más emblemáticas del fútbol femenino chileno, celebra la clasificación de Las Rojas a los Juegos Olímpicos, pero realiza un descarnado análisis de la actividad a nivel local. "¿No encuentras que es una falta de respeto que en 16 años no nos hayan regalado una pelota de fútbol?", dice. Y sentencia: "Son estas muchachas las que van a cambiar las cosas.


Paula Navarro (48) está contenta por la clasificación de Las Rojas a los Juegos Olímpicos de Tokio, pero no exultante. Su felicidad parece controlada, medida. Mira el logro desde la perspectiva del entrenador y no coincide en el planteamiento de su colega José Letelier, el dueño del buzo de la Roja. Trata, inconscientemente, quizás, de acotar los méritos y de distribuirlos en la proporción que le parece más justa. Y termina realizando un descarnado análisis del balompié de mujeres a nivel local. “Estamos todos muy felices por el partido. El primer partido fue muy importante. Las muchachas supieron ser muy estratégicas y aseguraron. El segundo partido estuvo mucho más difícil. Camerún, efectivamente, puso más. Tuvo que salir a buscar el partido. Y bueno, es muy interesante ver a las chicas jugar de forma más ofensiva que defensiva. Cuando el rival te deja hacer eso, es mucho más fácil. Contenta porque las chicas lograron su sueño: clasificar a los Juegos Olímpicos. Es muy importante para todos”, resume en una nueva edición de El diván del Kily, el programa de conversación de El Deportivo.

Usted es una de las personas más representativas del fútbol femenino chileno, ¿tiene un valor especial esta clasificación? ¿Se puede hablar de la Generación Dorada del fútbol femenino?

Esta generación viene trabajando desde el año 2006, aproximadamente. Las chicas se conocen bien. Hay muchas jugadoras que han pasado por este proceso, pero no estaban ahora convocadas. El triunfo de esta Selección es de todas las que han pasado por ahí. Y no solo de las jugadoras, de sus familias, que son quienes las han apoyado todo este tiempo. Y también es muy importante el trabajo que hacen los clubes. Es fundamental el apoyo que les entregan los clubes. Como sea, existe. Uno siempre que sea más, nunca está conforme, pero el tema ha ido evolucionando. Yo creo que las muchachas se lo merecían. El sacrificio valió la pena. Todos estos años.

¿Qué partido le gustó más? ¿Qué fortalezas le vio a Chile?

Me gustaron algunos pasajes del primero y algunos del segundo. Ninguno fue mi partido favorito, porque el modelo de juego que desarrollamos nosotros es completamente diferente al que hace la Selección. A nosotros nos gusta tener el balón, construimos mucho y eso a veces en las selecciones no se puede dar. Y está bien. Tienen que haber diferentes estilos. El mío es de ataque construido. Entonces, es diferente. También creo que Camerún estuvo bajo, muy bajo. Había tres o cuatro jugadoras un poco más relevantes. Un equipo muy desordenado y eso produce que el rival, en este caso Chile, se desordene también. Nos pasa a todos. Pero sí, me quedo con varios pasajes. Con un tiempo y un tiempo.

¿Camerún estuvo muy por debajo de las expectativas?

Como decía antes, fue muy desordenado tácticamente. Había tres o cuatro jugadoras que trataban de hacer algo, pero estaban solas. Fue un equipo dividido, pero sí, efectivamente lo encontré bajo. A uno le cuesta tener información sobre estos equipos, quizás hay jugadoras nuevas.

Y de lo que propuso Chile, ¿qué destacaría?

A mí no me gusta el Chile que espera. No va de acuerdo con mi identidad, con mi modelo. Fue lo que me pasó con Corinthians. Que en el fondo a una la critican porque nos metieron siete goles, pero morimos con nuestra identidad, nuestro modelo. No renunciamos a él. Uno lo aprende después. Claramente, no le puedes jugar de igual a igual a un equipo así. Eso se va aprendiendo y se van buscando variantes. Esas variantes se entrenan y luego se ponen en práctica en los partidos.

¿Le vio ese trabajo a Chile?

Es que yo creo que las selecciones, en general, tienen muy poco tiempo. No solo esta Selección, todas. Pasa con la de hombres también. Entonces, se hace difícil, porque tienen poco tiempo a las jugadoras. Aunque en el caso femenino las tienen más tiempo que a los hombres, pero igual es poco. Sobre todo en estos últimos meses, por la pandemia. Solo en algunas fechas FIFA. Contra Zambia alcanzaron a jugar un partido. Planificar es muy difícil. Por eso nosotros mantenemos constante comunicación con la Selección. Tenemos más de seis jugadoras convocadas. Hay veces que tienes 10, 11 o 12. Hacemos reuniones con ellos y tratamos de que las planificaciones nuestras y las de ellos coincidan en las cargas físicas, no con temas técnicos, porque tenemos modelos diferentes. Sí con lo físico, porque, si no, las jugadoras se lesionan o se resienten. Por eso es importante que la ANFP coordine entrenamientos y competencias.

Paula Navarro, en un partido de Santiago Morning
Paula Navarro, en un partido de Santiago Morning (Foto: Agenciauno)

“No me gusta el modelo de Letelier”

Después de haberla escuchado, me da la impresión de que no le gusta el modelo de juego de Letelier, que no la identifica, ¿por qué?

No. Como decía, en el modelo de Santiago Morning, las jugadoras son buenas técnicamente. Nuestra característica es tener el balón, ser protagonistas y, bueno, como salimos con un ataque construido, es muy difícil el juego. A veces tocamos 35 veces, llegamos al arco y nos cuesta meterla adentro. Es una apuesta. Pero también hay equipos que prefieren esperar, con un orden defensivo y salir en ataque directo, es decir, lanzar un balonazo o salir en velocidad., pero a mí no me identifica. De hecho, contra Corinthians creo que me equivoqué, porque debemos tener una variante para enfrentar a ese tipo de equipos. Eso son muchas horas de conversaciones, de debate.

¿No vio evolución del Chile de Letelier desde el Mundial al repechaje? Se lo digo porque tengo la sensación de que fue un poco más protagonista, que atacó más…

Pero, ¿sabes por qué se ve eso? Se debe a la gran evolución que han tenido algunas jugadoras en su rendimiento individual, como Yessenia López, Daniela Zamora, Karen Araya. Se debe a eso, pero él no planteó nada diferente. Y es súper válido, porque siempre ha jugado igual.

¿Y usted esperaría que tuviera variantes?

No creo. Es como que le pidas al entrenador de la selección de hombres que varíe su modelo. No corresponde. Cada entrenador tiene su modelo y su identidad. Si quieres un técnico más ofensivo o más defensivo, es normal. Yo creo que él lo ha hecho súper bien, porque ha logrado los objetivos, pero a mí no me identifica. Ese es tema mío nomás. Yo los felicito. Ellos son los más capacitados para estar en esto, porque han logrado los objetivos. Clasificaron a Chile a un Mundial y a unos Juegos Olímpicos.

¿Y no existe una instancia para poder conversar estos temas, para poder debatir en torno a la identidad de la Selección?

Hablamos. Tenemos estas reuniones técnicas en las que está todo mi cuerpo técnico y el cuerpo técnico de ellos y conversamos, pero da lo mismo. Si es como que a uno le gusta el rock y a otro le gusta la música clásica. Es normal. Conversamos sobre el rendimiento de nuestras jugadoras y sobre la forma de obtener el 100 por ciento del rendimiento de ellas. Entonces, de verdad los felicito, porque ellos han logrado los objetivos. Está bien.

A ver, pero una cosa es reconocer que el objetivo está cumplido y otra que, definitivamente, no le gusta ni le apasiona el juego de la Selección.

Por eso digo que son diferentes formas, gustos. Pero no hay nada de trasfondo. A mí no me gusta el modelo que ellos desarrollan. Y no lo utilizamos. Nada más que eso. Hay veces que ustedes, los periodistas, ven que los entrenadores tenemos diferentes opiniones y es normal. Es como ustedes entre periodistas. O entre médicos, políticos. La discusión enriquece el fútbol y hay mucha gente que no entiende que es así. Yo me saco el sombrero por las jugadoras. La Tiane se tiene que adecuar al modelo del PSG, las chicas que juegan en Europa, a sus equipos. Ellas tienen que adaptarse y es súper difícil llegar a una Selección, estar poquito tiempo y conseguir resultados. Finalmente, los entrenadores somos medidos por los resultados.

Me parece interesante sobre su reflexión, sobre todo porque rompe el paradigma de que los entrenadores no hablan sobre el seleccionador o no lo critican abiertamente y ni siquiera opinan. A usted le veo con la personalidad para decir que tiene aprensiones respecto del trabajo de Letelier.

No. Yo no tengo aprensiones sobre su trabajo. Lo que estoy diciendo es que no me gusta su modelo. No me representa. Él ha hecho su trabajo, están los resultados. Yo no estoy en desacuerdo son su trabajo.

¿Qué haría usted con estas jugadoras?

A lo mejor a mí me hubiese metido seis o siete goles, lo más probable. A eso voy. Como me pasó con Corinthians. Y eso es porque mi modelo es diferente. De repente no se entiende. Es lo que digo. De repente te gusta el rock o la música clásica. Hay diferentes tendencias.

O sea que Paula Navarro es la rockera de las bancas chilenas.

Claro. Yo me considero más rockera. Sí. Pero, de verdad lo digo, ellos lo hicieron bien, porque lograron lo que tenían que lograr. Esta es una generación extraordinaria, de muchachas talentosísimas que vienen trabajando desde 2006. Que lo hayan logrado es fantástico. Y no solo por el partido, sino porque un grupo de mujeres clasificó a los Juegos Olímpicos. Ya es histórico. Yo sé lo importante que era para ellas, que era su sueño. Y qué bueno, porque los sueños están para cumplirlos.

¿Le gustaría dirigir a la selección femenina?

Lo he dicho en reiteradas oportunidades, no. No está en mis planes, en mis proyectos actuales. Soy súper ordenada y planificada. Tenemos un proyecto muy bonito en nuestro club, de desarrollar el fútbol femenino y transformarnos en uno de los mejores equipos de Sudamérica. Entonces, estamos en un proceso de trabajo y, más aún, estamos en pandemia. No está en mis planes. Me falta mucho para estar al nivel de las competencias internacionales. Quizás tomaría decisiones erradas. Sí he tenido propuestas para irme a otros lugares, pero no he encontrado algún proyecto que me seduzca y que me haga cambiar el que integro hoy, que es sólido, de muchos años. Voy a cumplir 14 años en Santiago Morning. Cuando lleguen a proponerme un proyecto igual de serio y tengan tiempo para esperarme, me podré ir a algún lugar. Hay personas más capacitadas que yo. Los que están ahora.

O sea, Letelier no debería verse amenazado por su análisis.

No. Como dije, los entrenadores somos medidos por los resultados. Conocí pocos dirigentes que saquen entrenadores cuando ganan copas o medallas. Si se va el entrenador así, es porque tiene una propuesta más interesante.

¿Qué pasó con Su Helen Galaz, que se quedó fuera de esta convocatoria?

Yo creo que mucha gente no entiende. En la industria del fútbol las chicas se transforman en que si no están en la Selección se acaba el mundo y no es así. Hay muchas jugadoras que han dejado muchas cosas por el fútbol y por las selecciones. Familia, estar lejos, estar solas, dejar de estudiar, tener sus cosas, su casa, su auto, construir un futuro como cualquier persona, por andar detrás de la pelotita. La gente no entiende que en el fútbol femenino las muchachas no ganan lo que ganan los hombres. No ganan 70 millones o 40 millones mensuales. Tienen que estudiar, en algunos clubes trabajan. En el caso de Su, venía hace muchos años en la Selección. Nosotros siempre apoyamos que vayan, pero ella tomó la decisión porque tiene otras prioridades en su vida. Está estudiando, aprendiendo inglés. Entonces, ponían que le están haciendo la cama al entrenador y las muchachas jamás han pretendido eso. Su me lo comenta, la trato de convencer de que no, el presidente (Sebastián Nasur, de Santiago Morning) lo mismo. Y ahí ella habla con la gente de la Selección. Es un stand by, no una renuncia.

Una realidad compleja

Quizás lo mejor hubiese sido transparentar la razón del alejamiento temporal de Su Helen Galaz.

Es que también tienes que entender que a nosotras, las mujeres, nos critican mucho por lo que decimos. A mí me pasa, pero yo tengo una personalidad muy fuerte y no me importa la opinión de las personas que no me conocen, pero sí las chicas, muchas veces, no pueden decir todo. Y no solo en el fútbol. Nosotras, las mujeres, en la vida no podemos decir lo que pensamos. A mí me ha costado años. Hoy, cuando me fue a entrevistar un medio a la cancha, me pasó algo súper significativo, porque lo había conversado con mi cuerpo técnico en la reunión de las ocho de la mañana. Revisando las bases del campeonato de este año, el fin de semana, me di cuenta de que en la regla 95, se había autorizado que nos iban a regalar cinco balones a cada equipo que fuera local. ¿Sabes cuantos años me demoré, peleando, hablando con la ANFP? 16 años me demoré para que nos regalaran cinco pelotas de fútbol. Me dio pena. Y es porque cuando hablo la gente dice que soy problemática. Yo pido cosas para todos los clubes. Si hay alguien al que no le guste, problema de ellos, porque hacen las cosas mal. Pero nosotras, las mujeres, no podemos decir todo, porque si lo hacemos somos crucificadas, apartadas. Fuera. Vivimos en una industria de 99 por ciento de hombres. El día que sea 50 y 50, créeme que vamos a poder contar todas. Mi cabeza la han pedido… no sé. Hubo un presidente de la ANFP que la pidió tres veces.

¿Quién?

Sebastián Moreno. Ese es el tema. Hay muchas cosas que no se pueden decir. Nosotras hemos sufrido tanto que ustedes, por favor, no nos hagan la vida imposible. Ustedes, ayúdennos, no inventen cahuines, no inventen atados no hay, no pongan palabras en nuestra boca, porque nosotras ya hemos sufrido mucho. ¿No encuentras que es una falta de respeto que en 16 años no nos hayan regalado una pelota de fútbol?

Absolutamente. Y por eso le quiero preguntar si este logro de la Selección puede tapar las necesidades y pellejerías del fútbol femenino.

Fue lo que pasó con la clasificación de Francia. Es más, busca los recortes de prensa. Si hubieran ganado los hombres, hubiese sido una semana de portadas. Acá las muchachas clasificaron a un Mundial y al otro día aparecieron recortes chiquitos.

Yo le cuento que hoy teníamos una cobertura especial.

Hay medios como ustedes que sí se preocupan. Y hay cada vez más. Ahora, si tú me dices que se van a tapar muchas cosas, es lo más probable, muchos se suben al carro de la victoria. Hasta por atrás. Hoy todos son ganadores. Yo lo único que digo es que me da vergüenza que la federación de fútbol de Chile se haya demorado 16 años en poner en unas bases que nos regalen balones. Yo siempre los pedí. Y no para Santiago Morning. Los pedía para todos los equipos. Que el local tuviera sus balones, como pasa con los hombres. Sé que los descuentan de los derechos de televisión, pero nosotros no tenemos esos derechos, no vendemos jugadoras. Hay cosas que se van a tapar, pero esperemos que cambien. Y son estas muchachas las que van a cambiar las cosas. Las que serán entrenadoras, dirigentas, kinesiólogas.

¿Está claro cómo se va a jugar la temporada 2021?

El Campeonato va a ser en dos grupos. Deberíamos partir en mayo. Ojalá que se pueda iniciar pronto, porque con la clasificación de Chile a los Juegos lo más seguro es que tengamos una suspensión. Hay una Libertadores entremedio. Esperemos que se apruebe lo más pronto posible. Son dos ruedas y clasifican los cuatro primeros.

Estamos a 13 de abril para un torneo que debería comenzar en mayo. ¿Falta un poquito de cariño?

Nosotros venimos diciendo hace tiempo que no puede ser que se nos informe sobre un campeonato el mismo año. Tenemos que dar vacaciones, planificar los macrociclos, la logística. Nunca lo hemos podido hacer. No ahora. Nunca. Todos se pasan la pelota. Estuve viendo en las redes sociales que se tiraban flores y no. Todos se suben al carro de la victoria.

¿Qué tan profesional es el fútbol femenino chileno?

En este momento son tres clubes los que tienen fútbol profesional, de 16. Es muy poco y es muy difícil, porque implica muchos gastos. La industria del fútbol es un negocio. Dicen que hay que apoyar, pero es muy difícil, porque no hay derechos federativos, los contratos de trabajo no aseguran que se puedan vender jugadoras. Muchos equipos de afuera quieren contratar sin pagar un peso. Están acostumbrados a llevarse jugadoras de Chile gratis. Es un trabajo en que la Conmebol está al debe. Los presidentes de las federaciones deben pedirlo. Es súper importante. Cuando estén esas herramientas, los empresarios van a querer invertir como en el fútbol joven. Formar niñas, poder venderlas. Pero ahora no hay nada.

¿Cómo es la realidad en el Chago?

Es diferente, porque es un proyecto que lleva 14 años. Tenemos auspiciadores, porque de lo contrario no podríamos tener lo que tenemos. Es un club de Primera B que mantiene dos planteles profesionales. Las chicas entrenan como profesionales. Tenemos tres o cuatro jugadoras que no tienen contrato profesional, porque están estudiando, porque no vienen siempre. Nuestra realidad es distinta, porque nos autogestionamos. Y todo lo que tenemos, lo cuidamos mucho. Hemos ido consiguiendo cosas y optimizamos los recursos. Es diferente nuestro modelo de negocios. Eso es gracias a los dirigentes, que han creído y que han aportado. Estamos bien, tranquilas, las chicas tienen de todo. Igual que un plantel de hombres. Tenemos 12 profesionales trabajando, sicólogos, coaching, GPS, seguros médicos. Este proyecto es muy gratificante. Esperamos que cada vez más clubes se sumen, para que la competencia sea entretenida, lleguen más sponsors. Para que venga otra Generación Dorada.

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