Navidad con Covid: La compleja misión de los gobiernos para restringir las celebraciones navideñas

Foto: Reuters

A medida que se acercan las fiestas de fin de año, las autoridades debaten sobre si endurecer las medidas ahora para que los ciudadanos tengan mayor libertad en unas semanas más o bien establecer nuevos protocolos para controlar los encuentros en Navidad.




A menos de un mes de la Navidad y mientras muchos países atraviesan una segunda ola de contagios, los distintos gobiernos, especialmente los del hemisferio norte, se han preparado para unas fiestas de fin de año diferentes. Mientras algunos han optado por endurecer las restricciones ahora para tener más libertad de celebrar a fin de año, otros se han resignado a tener una Navidad y Año Nuevo con más restricciones.

El gobierno español anunció el martes un plan para la Navidad que aún se estaba negociando. El borrador del documento elaborado por el Ministerio de Sanidad incluye una lista de recomendaciones, resumidas en las “6M”: uso de mascarilla el mayor tiempo posible, lavado de manos frecuente, mantenimiento de la distancia física, maximizar la ventilación y actividades al aire libre, minimizar el número de contactos y “me quedo en casa al primer indicio de síntomas, diagnóstico o contacto”.

Un hombre con mascarilla se para al lado de una decoración navideña con los colores de la bandera española, en Madrid. Foto: Reuters

El documento, pendiente de aprobación, recomienda limitar las reuniones a seis personas cuando participen ciudadanos que no pertenezcan al mismo grupo de convivencia, además de evitar las reuniones sociales, como juntas de un club deportivo o equipos de trabajo. En el caso de celebrarse, es preferible hacerlo en el exterior.

Además, el texto establece que durante las celebraciones navideñas se mantendrá un confinamiento nocturno que prohibirá salir a la calle en los horarios establecidos en cada Comunidad Autónoma tras la declaración del estado de alarma. El 24 y 31 de diciembre se ampliará el horario, limitando la movilidad desde las 1.00 hasta las 6.00, mientras que la celebración de Año Nuevo podrá durar solo 60 minutos, incluyendo el desplazamiento de vuelta a casa.

Un hombre saluda a la cámara durante el encendido de las tradicionales luces de Navidad en Madrid. Foto: AP

La propuesta también pide evitar viajes innecesarios, no cantar en las ceremonias religiosas y respetar el aforo vigente de las Comunidades Autónomas respecto de eventos en cines, teatros o auditorios, priorizando siempre que sean al aire libre y que se pueda mantener el distanciamiento social.

En Alemania, los jefes de gobierno de los estados federados también acordaron normas especiales para Navidad y Año Nuevo, que contemplan la posibilidad de reuniones de hasta 10 personas de diferentes hogares, número que no incluye a niños menores de 14 años. Las autoridades regionales también están de acuerdo en prolongar el confinamiento parcial hasta el 20 de diciembre, con el objetivo de poder relajarlo entre el 23 de diciembre y el 1 de enero.

Un árbol de Navidad es iluminado frente a la Puerta de Brandenburgo, en Berlín. Foto: Reuters

Para lograr esto, proponen que los alemanes hagan una cuarentena voluntaria de varios días antes de las fiestas, que se podría apoyar adelantando el inicio de las vacaciones escolares, según señalan los jefes de gobierno regionales en el borrador del acuerdo. En la misma línea, piden a los empleadores estudiar la posibilidad de cerrar sus empresas entre el 21 de diciembre y el 3 de enero como vacaciones, o continuar funcionando en modalidad de teletrabajo.

El Presidente de Francia, Emmanuel Macron, dijo el martes que existe la posibilidad de que el confinamiento se elimine el próximo 15 de diciembre si se logran los “objetivos sanitarios” de mantener los casos diarios en el país bajo los 5.000. El mandatario indicó que la desescalada empezaría a mediados de diciembre, siempre y cuando se hayan logrado avances significativos. “Se podrá levantar entonces el confinamiento y podemos movernos sin autorización, incluso entre regiones, para pasar la Navidad en familia”, dijo.

Un trabajador de correo francés lee cartas de Navidad en Libourne. Foto: AP

Sin embargo, el gobierno espera restaurar el toque de queda entre las 21.00 y las 7.00 a partir del 15 de diciembre. “Podremos movernos libremente las tardes del 24 al 31 de diciembre, pero no habrá reuniones en la vía pública”, explicó Macron.

Cines, teatros y museos permanecerán cerrados debido a los estrictos protocolos sanitarios que rigen en el país, al igual que parques, bares, restaurantes y clubes nocturnos.

Pese a las estrictas medidas, la reapertura de comercios no esenciales tendrá lugar a partir de este fin de semana. Así, librerías, tiendas de discos y bibliotecas podrán volver a abrir sus puertas. Los servicios religiosos también podrán reanudarse a partir del sábado, pero con un límite de 30 personas.

Una mujer toma una foto de una exhibición de Navidad en una vitrina de París. Foto: Reuters

El primer ministro británico, Boris Johnson, pidió “un último esfuerzo” a Reino Unido en la lucha contra el coronavirus el lunes, explicando que el país volverá a un sistema de restricciones selectivas “más duro” que el anterior, cuando termine el confinamiento actual, el miércoles.

Como parte del llamado “plan de invierno”, Johnson confirmó que los gimnasios y comercios no esenciales volverán a funcionar desde el próximo miércoles y se instaurará nuevamente un sistema de tres niveles de restricciones, de alerta media, alta y muy alta, cuya aplicación varía en cada territorio.

Un policía británico mira las decoraciones del árbol de Navidad afuera de la residencia del primer ministro en Downing Street, Londres. Foto: AP

No puedo decir que la Navidad será normal este año, pero en tiempos de adversidad pasar tiempo con los seres queridos es aún más preciado”, señaló el primer ministro británico.

El gobierno de Johnson estudia la implementación de burbujas de máximo tres hogares para juntarse a celebrar y levantar las restricciones para viajar entre el 23 y el 27 de diciembre.

En Italia, el ministro de Sanidad, Roberto Speranza, dijo el lunes que la libertad de movimiento en el país para Navidad solo será posible si todas las regiones son “zonas amarillas”, es decir, las con menor riesgo de contagio de coronavirus. Actualmente, la mayoría de las regiones son “zona roja” o “zona naranja”, de acuerdo al sistema de restricciones de tres niveles introducido este mes por el gobierno de Giuseppe Conte.

Una trabajadora de una tienda de Navidad en Roma. Foto: Reuters

“Debemos mantener alto el nivel de prudencia. Será una Navidad diferente y más sobria, en la que tendremos que evitar movimientos que no son esenciales”, dijo el lunes Speranza.

El gobierno italiano aún está estudiando las reglas que se aplicarán durante el período navideño, y que se incluirán en un nuevo decreto que comenzaría a regir el viernes, un día después de que expire el actual, que implica un toque de queda nacional a las 22.00, el cierre de bares y restaurantes a las 18.00 y la división de los territorios en tres zonas de riesgo, entre otras medidas.

Por el momento, se permitirán cenas y encuentros familiares, pero se recomendará que sean solo entre hijos, padres y parejas. Para las familias más numerosas, las autoridades piden un máximo de seis u ocho comensales por mesa.

Los desplazamientos entre regiones serán permitidos solo si son “estrictamente necesarios”, y se alargarán los horarios de las tiendas para evitar colas y aglomeraciones.

Una pareja desciende las escaleras en la Plaza España, en Roma. Foto: AP

Los expertos esperan que el peak de casos de la segunda ola llegue a Europa a fines de noviembre y el de muertes, la segunda semana de diciembre, por lo que el gobierno de Portugal ha aumentado las restricciones para las próximas semanas. Además de toques de queda en gran parte del país, se limitará la circulación entre municipios a principios de diciembre, donde el 1 y el 8 son festivos en Portugal.

En un discurso tras promulgar la renovación del estado de emergencia hasta el 8 de diciembre, el Presidente Rebelo de Sousa admitió que, de ser necesario, podría haber “una segunda renovación, del 9 al 23 de diciembre, o incluso más renovaciones”.

La Grand Place de Bruselas es iluminada durante un espectáculo de luces como parte de las celebraciones de Navidad en Bélgica. Foto: Reuters

Pese a que las cifras de contagio y muertes en Bélgica parecen optimistas en las últimas semanas, las autoridades aún debaten sobre las restricciones para Navidad. “Hay que tener mucho cuidado y limitar las vacaciones. A mí también me encanta la Navidad y desearía poder estar con más gente, pero, por mi parte, lo haré con las personas que viven bajo nuestro techo: mi esposa y mis dos hijos. No es necesario ser virólogo para saber que esta es probablemente la forma de hacerlo”, dijo el primer ministro, Alexander de Croo.

Una encuesta realizada por la Universidad de Amberes mostró que el 79,9% de los belgas no viajará en las fiestas de fin de año y solo el 5,6% lo hará al extranjero, mientras que un 32% de los encuestados celebrará la Navidad en un círculo muy reducido.

Desde esta semana, se prohíbe en Suecia la concentración de más de ocho personas en eventos públicos, la mayor restricción impuesta en el país escandinavo hasta el momento y que, según las autoridades, debería tenerse en cuenta también en reuniones privadas.

Un árbol de Navidad adentro de una estación de metro en Estocolmo. Foto: Reuters

“Lo que hagamos ahora tendrá efecto en cómo celebramos la Navidad, en quién estará con nosotros”, dijo el domingo el primer ministro sueco, Stefan Löfven, mientras hacía un llamado a los ciudadanos a reunirse solo con su núcleo de convivencia o un “grupo burbuja” de uno o dos amigos.

Las recomendaciones se extenderán como mínimo hasta el 13 de diciembre, cuando se espera que el gobierno anuncie nuevas medidas para las celebraciones navideñas. Aunque la idea es poder suavizarlas, la situación actual no es muy esperanzadora. La incidencia acumulada supera los 600 nuevos casos por cada 100 mil habitantes y el número de pacientes hospitalizados se ha triplicado desde principios de mes.

En Dinamarca y Noruega, que tienen menores incidencias, también se extendieron las medidas hasta mediados de diciembre, con la esperanza de poder relajar las restricciones en Navidad. Mientras que el gobierno danés recomienda un máximo de 10 personas en celebraciones privadas, las autoridades noruegas piden reducir el contacto social al mínimo, dentro de lo posible.

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