Vacunas: El desafío logístico y de seguridad tras su distribución

Soldados y policías escoltan una camioneta que transporta el primer lote de la vacuna de Pfizer, en Ciudad de México, el 23 de diciembre.

La posibilidad de manipulación, producción de dosis falsificadas e incluso intentos de interrumpir la distribución son motivo de preocupación. Las farmacéuticas han solicitado escoltas de seguridad de extremo a extremo.




En vísperas del inicio de la inoculación contra el Covid-19 en Estados Unidos, el general del Ejército Gustave Perna, comandante que supervisa la logística del programa federal de vacunas, se refirió a la distribución del fármaco elaborado por la norteamericana Pfizer y la alemana BioNTech como el “día D”. “Hay gente que lo ha interpretado como el día de la distribución”, dijo Perna en una conferencia de prensa sobre los esfuerzos para llevar la vacuna a todos los estados del país. “En realidad, en el Ejército el ‘día D’ señala el día en el que comienza una misión. El ‘día D’ fue un momento crucial en la Segunda Guerra Mundial. Fue el principio del fin. Y ahí es donde estamos ahora”, añadió el director de operaciones de la Operation Warp Speed, el programa del gobierno de Donald Trump para el desarrollo de la vacuna.

Y ese “día D” tuvo lugar el 13 de diciembre. Los trabajadores de la planta de Pfizer de Kalamazoo, en Michigan, aplaudieron cuando el primer camión cargado con vacunas partió de la instalación durante esa jornada, dando el pistoletazo de salida al ansiado reparto. Los empleados de UPS y FedEx ayudaron a empaquetar los 2,9 millones de dosis que serían distribuidos a 636 puntos en los 50 estados del país para el inicio de la campaña de inoculación al día siguiente.

Pero la distribución de la vacuna de Pfizer implica desafíos logísticos, básicamente por la necesidad de mantener el fármaco a -80 °C, que es la temperatura necesaria para que sus componentes no se degraden. Debido a que se basa en una nueva tecnología de ARN mensajero que requiere que las dosis permanezcan congeladas hasta que sean utilizadas, las tapas de los contenedores de las vacunas están dotadas de sistema de rastreo GPS, dispositivos de monitoreo de temperatura y un código de barras que se escanea al recibirlo.

Y uno de los camiones que transportaba estas dosis a California experimentó estos desafíos. A medida que el vehículo se abría paso serpenteando por las carreteras interestatales, un equipo de analistas que supervisaba casi todos los aspectos de su viaje en tiempo real detectó que la temperatura de dos de las bandejas con vacunas, una destinada a Napa y otra a Sonora, estaba descendiendo por debajo del umbral aceptado de -80 °C.

Según reveló la revista Time, se hizo un llamado al conductor del camión para que se detuviera y mantuviera las bandejas en el vehículo. “Nunca dejaron el camión”, dijo el general Perna. “Las devolvimos inmediatamente a Pfizer y mandamos envíos inmediatos para reemplazar esas dos bandejas”, aseguró.

Funcionarios gubernamentales trabajan en la distribución de cajas de vacuna Pfizer-BioNtech contra el Covid-19 después de llegar a un almacén en España.

Tal como sucedió con este envío, si los viales (frascos con las vacunas) se calientan o enfrían demasiado o las dosis se desvían de su destino objetivo en cada uno de los 41.689 códigos postales de EE.UU., los funcionarios de las empresas y el gobierno reciben una alerta inmediata sobre el problema. La información fluye hacia el Centro de Operaciones de Vacunas, en Washington, donde militares, funcionarios del Departamento de Salud y alguaciles de EE.UU. vigilan la logística del programa federal de vacunas.

Las propias empresas encargadas de la distribución han tomado sus resguardos. FedEx está utilizando un nuevo programa de monitoreo en colaboración con Microsoft, llamado Surround, que usa datos históricos alrededor de las rutas de la compañía de logística, datos meteorológicos y cartográficos y capacidades analíticas para acelerar la entrega. “Para ilustrar cómo funciona esto en la práctica, imagínese si un pallet de vacunas estuviera destinado para el transporte de Michigan a California y los datos externos mostraran una alta probabilidad de retraso debido al clima”, escribe Judson Althoff, ejecutivo de FedEx. “En ese escenario, se dispararía una alerta a los agentes de servicio al cliente y planificadores de operaciones, quienes luego podrían poner el envío en otro vuelo”.

Un camión con vacunas contra el Covid-19 llega al hospital Spallanzani en Roma.

Y es que si bien los primeros despachos locales han sido a través de camiones, los expertos de la industria estiman que a medida que se aprueben más vacunas y la distribución se ponga en marcha a toda velocidad, aproximadamente la mitad de las dosis que se transporten en todo el mundo irán en avión. “Realmente comenzará en enero”, dijo a The Wall Street Journal Dorothea von Boxberg, directora ejecutiva de la unidad de cargo de Deutsche Lufthansa AG, que está licitando contratos para transportar vacunas a nivel mundial. Dijo que espera que los envíos aéreos alcancen su punto máximo en el segundo trimestre de 2021.

La Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) estima que se necesitará el equivalente a 8.000 cargas en un carguero Boeing 747 de 110 toneladas de capacidad para el puente aéreo, que tardará dos años en suministrar unos 14.000 millones de dosis, o casi dos por cada hombre, mujer y niño en la Tierra, detalla la agencia Bloomberg. Es una tarea difícil, dado que aproximadamente un tercio de la flota mundial de pasajeros todavía está inactiva, según los datos de Cirium, una de las consultoras expertas en análisis de datos de viaje. “Este será el ejercicio logístico más grande y complejo jamás realizado”, dijo Alexandre de Juniac, director general y CEO de IATA.

Las primeras vacunas contra el Covid-19 de Pfizer-BioNtech para Bélgica se entregan en el hospital de Gasthuisberg.

Pfizer planea enviar 1.300 millones de dosis de su vacuna a fines del próximo año. Moderna producirá alrededor de 500 millones. AstraZeneca tiene una capacidad de fabricación de 2.000 millones de dosis, la mitad de las que se destinan a países de ingresos bajos y medios.

Hani Mahmassani, director del Centro de Transporte de la Northwestern University, destaca como uno de los principales desafíos de la distribución global de la vacuna la “gran escala, magnitud y urgencia del despliegue”, según dice a La Tercera. Asimismo, el experto advierte sobre la “dificultad para llegar a áreas remotas manteniendo los requisitos de manipulación, especialmente para la vacuna Pfizer, en términos de temperaturas de congelación”.

Hombres con trajes de protección contra el coronavirus, toman una caja que contiene vacunas Covid-19, del personal militar en el Centro Nacional para el Almacenamiento de la Vacuna, una instalación militar, en Bucarest, Rumania.

Otra vacuna, fabricada por Moderna, requiere de almacenamiento y envío a -4 , una temperatura que pueden alcanzar la mayoría de los congeladores de farmacia. El resto de las vacunas, las cuales no desarrollan tecnología ARN mensajero, presentan restricciones menores de almacenamiento en frío. “No hay congeladores en todas partes”, dijo Adar Poonawalla, director ejecutivo del Serum Institute of India Ltd., el mayor fabricante de vacunas del mundo. “Estas vacunas congeladas, que son muy inestables, los desarrolladores deben trabajar para estabilizarlas”, comentó Poonawalla a Bloomberg.

“El oro líquido de 2021”

Pero Mahmassani también alerta sobre que la gran variabilidad en las capacidades locales para el manejo de vacunas “puede conducir a un mal manejo, así como a un posible uso indebido”. “De hecho, existe preocupación, especialmente porque la vacuna se envía a partes del mundo donde la seguridad puede ser laxa, o donde las autoridades pueden hacer la vista gorda’ ante elementos criminales”, agrega.

Llega un vehículo con el primer envío de vacunas contra el coronavirus Pfizer-BioNTech al Statens Serum Institut en Copenhague, seguido de cuatro vehículos blancos para distribuir la vacuna, en Dinamarca.

En efecto, el lunes pasado, el secretario general de la Organización Internacional de Policía Criminal (Interpol), Jürgen Stock, advirtió que se registrará un aumento “importante” de los crímenes durante el traslado de las dosis de vacunas. “Vamos a asistir a robos, saqueos de almacenes y ataques durante el transporte de las vacunas”, dijo el policía alemán a la revista Wirtschaftswoche.

“La vacuna es el oro líquido de 2021. Es lo más valioso que se distribuirá el año que viene. La mafia y otras organizaciones criminales ya están preparadas. A medida que se desplieguen las vacunas, la delincuencia aumentará drásticamente. Veremos robos, allanamientos y redadas en los envíos de vacunas; la corrupción será desenfrenada en muchos lugares para llegar más rápido al material valioso. Por cierto, incluso antes de que se aprobara la vacuna, los delincuentes estaban distribuyendo vacunas falsificadas”, admitió Stock.

La médica principal húngara, Adrienne Kertesz, recibe una vacuna del director del Instituto Nacional de Hematología e Infectología, Janos Szlavik, después de la llegada del primer lote de vacunas Pfizer-BioNTech a Hungría.

A comienzos de diciembre, Interpol emitió una alerta mundial sobre posibles actividades delictivas relacionadas con la falsificación, el robo o la publicidad ilícita de vacunas, “en un contexto en que la pandemia ya ha desencadenado unos comportamientos delictivos depredadores y oportunistas sin precedentes”.

La posibilidad de manipulación, producción de dosis falsificadas e incluso intentos de interrumpir la distribución también son motivo de preocupación, según IATA. Las farmacéuticas han respondido solicitando escoltas de seguridad de extremo a extremo, dijo a Bloomberg Dominic Kennedy, director gerente de carga de Virgin Atlantic Airways Ltd.

En Alemania, por ejemplo, la policía federal va a ser la encargada de transportar las vacunas, que serán almacenadas en lugares secretos, informó France Presse. “En EE.UU., hay un seguimiento militar del transporte principal desde la planta/almacén hasta ubicaciones claves en los diversos estados”, señala Mahmassani. Sin embargo, reconoce, “una vez que las autoridades locales están en posesión, las capacidades pueden ser más limitadas”.

Un centro de vacunación contra la enfermedad del coronavirus en Berlín, Alemania.

Filippa Lentzos, investigadora en bioseguridad del King’s College de Londres, dice a La Tercera que también “algunos países europeos están discutiendo la implementación de medidas de seguridad adicionales en los centros de vacunación en caso de manifestaciones antivacunas”. Es el caso de España, donde existe el temor dentro de los círculos de inteligencia policial de que puedan producirse acciones de grupos radicales antivacunas que puedan llevar a cabo algún tipo de sabotaje tanto en los transportes, los almacenes o los mismos puntos de vacunación, destaca el diario La Vanguardia.

Incluso, justo antes de la llegada de cientos de miles de dosis al país, el Servicio de Inteligencia de Seguridad Canadiense advirtió a las compañías logísticas que agentes extranjeros malintencionados podrían amenazar el programa de inoculación más grande de la historia de Canadá, al apuntar a sus trabajadores, entre otras tácticas. “Están apuntando a personas que ya trabajan dentro de las empresas que tienen vulnerabilidades o que podrían ser descuidadas por los ajustados plazos que tenemos para llevar la vacuna al mercado”, señaló a CBC Pina Melchionna, presidenta del Instituto Canadiense de Tráfico y Transporte.

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