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Bajista, litigante y RN: Las huellas de Ossa, el subsecretario que negoció con los gendarmes

Militante RN e hijo de una familia -Juan Luis Ossa y Lucía Santa Cruz- política hasta el tuétano, el subsecretario de Justicia que negoció con los uniformados el fin del paro ha privilegiado su trayectoria de litigante antes que la vida partidaria.


Los notarios y su lobby por frenar la reforma que terminará con sus carreras vitalicias -les pondrá tope a los 75 años, entre otras modificaciones- es una de las batallas que le esperan y que ya tiene en mente Juan José Ossa Santa Cruz. Eso, cuando termine de disiparse la tensión tras el paro de Gendarmería detonado el lunes y que tuvo al subsecretario de Justicia de cabeza negociando con los huelguistas hasta bien entrada la madrugada de hoy.

Brega en la que estuvo, dicen en el gobierno, codo a codo con su jefe, el ministro Hernán Larraín. Pero este último se ocupó de remarcar esta mañana -en la rueda de prensa de rigor- que “Ossa lideró todo este proceso de conversaciones con el frente de trabajadores”. Allá cuentan que mientras el ex senador UDI “llamaba a la calma y fue más dialogante”, en comparación con él su segundo de a bordo “fue un poco más duro” con sus contrapartes uniformados.

Punto para el subsecretario, dicen en el Ejecutivo, es el conteo al final de la semana. Y que lo trae de vuelta al mundo de los conflictos contingentes, algo que ya le alcanzó a tocar en el primer cuatrienio piñerista, cuando como director del Servicio Nacional del Consumidor (Sernac), presentó demandas colectivas contra empresas.

Militante de RN desde joven e hijo de una familia –Juan Luis Ossa y Lucía Santa Cruz– política hasta el tuétano, pese a eso el abogado ha privilegiado su vida profesional y su trayectoria de litigantes antes que un pasar ligado al partido. No ha integrado directivas y el año pasado rehusó los ofrecimientos de la directiva para ser candidato a diputado. Pero tampoco es un ermitaño ante la contigencia, explican los que saben.

“Tiene bastante olfato político, le viene por la familia”, resume uno de sus amigos, el diputado RN Gonzalo Fuenzalida. Fuera de sus contactos en el mundo de los abogados, en el de la política cuentan en su círculo, además, al senador RN Andrés Allamand -dicen que era amigo de sus padres-; al jefe de Evópoli, Hernán Larraín Matte (y su hermano, Juan de Dios, con el que fueron compañeros en el Colegio Apoquindo); y al ministro de Vivienda, Cristián Monckeberg. Cuando éste presidía el colectivo, hasta el año pasado, Ossa asesoró a la directiva en asuntos programáticos y propuestas técnicas.

En la tienda cuentan que como no ocupó cargos de dirigencia ni en el Parlamento, eso lo expuso menos a reyertas internas, “mochilas” y -aseguran- grandes adversarios en su sector.

Demandas, bufetes y bandas

La última vez que estuvo en el aparato público, Ossa llegó el 2012 a reemplazar al también RN Juan Peribonio (hoy en el Consejo de Defensa del Estado) a la cabeza del Sernac. Por entonces el ministro de Economía y su jefe era el UDI Pablo Longueira, y una de sus consignas era ponerle presión a la fiscalización de empresas.

Ossa alcanzó a participar en los casos Farmacias, BancoEstado y Banco de Chile. En el primero presentó la primera demanda que perseguía indemnización por temas de libre competencia y su admisibilidad, porque era una época en la que no estaban reguladas en la ley. En el caso de Banco de Chile, presentó a fines de su gestión una demanda colectiva: hace poco el banco pagó una indemnización histórica por US$30 millones. Después, el BancoEstado alcanzó acuerdo incluso en la Corte Suprema.

En otros casos, Ossa debió hacerse a un lado. Aún se recuerda cuando Lucas del Villar, entonces subdirector de Sernac, debió llevar adelante el alegato ante la Corte Suprema en contra de Cencosud porque el director tuvo que inhabilitarse debido a que una de oficina de abogados donde había trabajado le había elaborado un estudio a la empresa.

Tanto el caso de BancoEstado como el de Cencosud las infracciones que acusó Sernac apuntaban a modificaciones unilaterales.

Un perfil “litigante” es, entonces, uno de sus rasgos dominantes. Es lo que dicen desde la vereda de los bufetes, donde estuvo antes de entrar al Sernac el 2012. Entre éstos, fue socio de Carey y Cía. (2004-2006) y en Bulnes, Pellegrini & Urrutia (2006-2007). También fue socio de Eyzaguirre, Burlé, Montes y Ossa Abogados (2008-2015).

“Es un gran abogado, muy buen litigante. Con una mirada muy moderna del derecho. En lo humano, rockero, con banda propia, Juana, y cómo todo buen mateo, no deja sus ensayos con la banda todas las semanas. Gentil y guapo”, dice María Jimena Orrego, socia del estudio Juan Agustín Figueroa. “Juana” es la banda que formó con ex compañeros de colegio el 2013, y que originalmente se llamaba “Dulce Juana and the Noisy Chatters”, con él en el bajo.

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