Bitácora de una muerte: las últimas horas del sargento abatido en La Araucanía

Personal de Carabineros concurrió a realizar peritajes a uno de los vehículos blindados que llegaron a despejar los cortes de ruta.

El 20 de mayo un accidente de tránsito, protagonizado por un trabajador del Parque Eólico Malleco, terminó con el fallecimiento de un motociclista con residencia en Collipulli. Esto activó tensas negociaciones entre los comuneros de la zona y los representantes del proyecto. Ayer, Carabineros medió durante toda la mañana para que las protestas se suavizaran y los empresarios buscaran un acuerdo con los manifestantes. Nada funcionó y los tres hijos del sargento Benavides quedaron sin padre.


La Ruta R-35, en la comuna de Collipulli, en La Araucanía, no es uno de los caminos más complejos en la zona. No se trata de un tramo peligroso, que esté con constantes cortes de tránsito, árboles derribados y troncos cruzados en la acera. Por eso, para algunas autoridades llamó la atención que ayer, en ese lugar, una emboscada a personal de Carabineros terminara con la vida del sargento 1º Francisco Benavides García (40).

Sin embargo, con el pasar de las horas, como suele suceder en estos casos, el origen de este crudo hecho de violencia tendría su origen en hace ya cinco días. Distintos análisis preliminares de Carabineros dan cuenta que una parte de esta historia comenzó a tejerse el jueves 20 de mayo a las 19.20 de la tarde.

Ese día, en el kilómetro 3,5 de la Ruta R-35, en Collipulli, Alberto Baltar Álvarez, de nacionalidad española, y quien presta servicios para el Parque Eólico Malleco (proyecto rechazado por las comunidades mapuches del sector), impactó la motocicleta que manejaba José Burgos Riquelme. Este último falleció producto de las lesiones.

El accidente crispó aún más las relaciones entre los representantes del Parque Eólico y la comunidad Choin Lafquenche, liderada por el exmiembro fundador de la Coordinadora Arauco Malleco (CAM), Víctor Ancalaf Llaupe.

Entre incipientes protestas y conversaciones entre las partes, ayer, a las 6 de la mañana, las manifestaciones se radicalizaron. Mientras eso ocurría, el día comenzaba en la Comisaría de Pailahueque, donde el sargento Benavides comenzaba un turno que tendría el peor de los finales.

La bitácora de los hechos que antecedieron la muerte del uniformado tiene 19 momentos claves, los cuales están siendo detalladamente analizados por la policía. La Tercera PM accedió al cuadro a cuadro, previo al sexto policía fallecido en la Macrozona Sur en los últimos nueve años.

  • 6.30 de la mañana, un grupo de 20 personas obstaculizó una pista de circulación en el kilómetro 8 de la Ruta R-35 mediante la utilización de ramas y neumáticos en combustión.
  • 7.55 de la mañana, personal policial de “punto fijo” en el Parque Eólico Malleco comunicó vía radial que a la altura del kilómetro 13 de la Ruta R-49, sector Curaco, de la comuna de Collipulli, se encontraba un árbol de grandes dimensiones obstaculizando ambas pistas de circulación, posiblemente derribado en forma intencional, motivo por el cual personal COP de Pailahueque concurrió a verificar el procedimiento.
  • 8.02 de la mañana, al lugar concurrió personal C.O.P. Pailahueque, el cual verificó la efectividad del procedimiento constatando que en el lugar se encontraba derribado un árbol de grandes dimensiones. Se procedió a asegurar el perímetro y posterior despeje de la ruta. En el lugar había 60 personas encendiendo barricadas.
  • 8.10 de la mañana, personal policial informa de una posible manifestación, en el kilómetro 8 de la Ruta R-35, sector San Andrés, a la altura del cruce Victoria Unida.
  • 8.17 de la mañana, otro corte de ruta, ahora en el kilómetro 13 de la R-35, mediante la instalación de barricadas incendiarias, por parte de unas 15 personas, frente al ingreso del fundo Vida Nueva. En ese lugar reside Víctor Ancalaf.
  • 8.33 de la mañana, personal policial informó que en el lugar de la manifestación, Carabineros observa a distancia una pancarta alusiva a la exigencia de justicia del accidente del tránsito del jueves de la semana pasada.
  • 8.45 de la mañana, personal policial informó que en el kilómetro 13 de la Ruta R-49, mientras se procedía al despeje de la misma, sujetos desconocidos continuaron con la tala de otros árboles, los cuales fueron derribados sobre la calzada.
  • 9.05 horas, en el kilómetro 8 de la Ruta R-35, personal especializado COP realiza tres advertencias vía altoparlante, con la finalidad de disuadir a los manifestantes.
  • 9.59 de la mañana, personal COP inicia un diálogo con familiares del fallecido, quienes señalaron al personal que no se retirarían, hasta obtener una entrevista con representantes del Parque Eólico Malleco. En ese momento se constituyó el comunero Víctor Ancalaf con la finalidad de apoyar a la familia del afectado.
  • 10.10 de la mañana, personal policial informa vía radial haber solicitado a los manifestantes despejar la ruta, indicando que éstos eran “residentes del sector”, desplegados tanto en la calzada como a los costados de ésta, pudiéndose observar, además, un total de tres cortes de ruta consistentes en árboles derribados en el lugar.

La negativa que agudizó la protesta

Según fuentes policiales, mientras los manifestantes pedían conversar con los representantes del Parque Eólico Malleco, Carabineros obtuvo información que los directivos de la firma no concurrirían al lugar de la manifestación, por lo que se dispuso que el jefe del turno del Retén Curaco concurriera hasta las dependencias interiores del Parque Eólico. Esto con la finalidad de comunicar las intenciones de los manifestantes y advertir ante posibles represalias en contra de las instalaciones del lugar.

Carabineros, dicen las mismas fuentes, estaba mediando en un conflicto que terminó por perjudicar directamente a uno de los suyos. El sargento Benavides, a las 10.00 de la mañana, solo se enteraba de lo que estaba pasando por radio y sin siquiera pensar que sus hijos Leticia (14), Abraham (15) y Francisca (16) quedarían sin padre en cinco horas más.

Ya sin mucho más que decir de un lado y otro, la policía hizo uso de las facultades disuasivas para restaurar el orden público.

  • 10.30 de la mañana, ante la negativa a retirarse de parte de los manifestantes, personal de Carabineros procede con el protocolo de intervención utilizando gas lacrimógeno. Las personas que estaban en la ruta se replegaron hasta una zona boscosa comenzando a arrojar elementos contundentes al personal policial.
  • 11.00 de la mañana, personal de Control de Orden Público (COP) informó de la presencia de cinco sujetos a rostro cubierto, ocultos entre los aromos del lugar, dentro de los cuales destacaba uno con vestimentas de color rojo, quien portaba una escopeta, efectuando disparos contra el personal policial.
  • 11.30 de la mañana, el jefe operativo COP, mayor Campos, informó vía radial mantener lesiones en su mano izquierda y parte posterior del cuerpo, producto de perdigones percutados por sujetos ocultos entre unos inmuebles del lugar.
  • 12.15 de la tarde, los manifestantes comienzan a lanzar bombas molotov a los policías, quienes respondieron con la utilización de gas lacrimógeno. En ese intertanto, los individuos se repliegan y atacan intermitentemente, permaneciendo la ruta cortada. Esta dinámica duró hasta las 15.28 horas.
  • 15.28 de la tarde, los manifestantes, representados por el padre del fallecido en el accidente de tránsito, René Burgos Valdebenito, se reunió con el alcalde de Collipulli y representantes de la Gerencia del Parque Eólico, en el domicilio de Burgos Valdebenito. Paralelamente, siguieron los cortes de ruta y la agresión hacia el personal COP.
  • 15.52 de la tarde, una bala da de lleno en el pecho del sargento Benavides, quien había llegado al lugar a despejar los cortes de ruta. El jefe operativo de COP solicitó cooperación con urgencia, señalando que se encontraba “un lesionado por un impacto balístico a la altura del pecho”.
  • 15.54 de la tarde, el carabinero lesionado fue trasladado en el blindado J-1188 hasta el Hospital de Collipulli, donde falleció a las 16.35 de la tarde.
  • 16.40 horas, y aún no enterados de lo ocurrido, las partes en conflicto terminaron su reunión.

Carabineros despacha equipo de Santiago a la zona

Poco después de las 17.00 de la tarde, Carabineros detuvo a tres personas por los desórdenes en la ruta. Aunque el ministro del Interior, Rodrigo Delgado los vinculó al crimen del carabinero, en la investigación del Ministerio Público, hasta el cierre de esta edición, aún no había indicios claros de su participación en el homicidio.

Los sospechosos son: Jorge Antonio Llanca Figueroa (43), quien fue detenido por desórdenes públicos y atentados contra la autoridad; Guillermo Ignacio Pérez Ancalaf (22), por maltrato de obra a carabinero de servicio, con resultado de lesiones leves, y María Adela Ancalaf Llaupe (55), arrestada por desórdenes públicos y atentados contra la autoridad.

Para la policía uniformada es primordial dilucidar quiénes están detrás de la muerte del sargento, al igual que lo ocurrido con el cabo Eugenio Naín, en enero de este año. Por lo mismo, despacharon un equipo integrado por personal del OS-9 y Labocar, de 12 personas, desde Santiago, hacía La Araucanía, y ponerse a disposición del fiscal Carlos Bustos.

El rol de Ancalaf es algo que “inquieta”, tanto en el Ministerio Público, Carabineros y el Ministerio del Interior. Eso, pues todos aseguran que se le vio en las protestas contra el Parque Eólico y que además es familiar de dos de los detenidos. Su fundo, además, estaba cerca del lugar.

Lo que llamó la atención, al menos del gobierno, es que Ancalaf había tendido puentes, especialmente cuando Alfredo Moreno (como ministro de Desarrollo Social) impulsó el Plan Araucanía, con el Ejecutivo, para colaborar en una salida pacífica a las tensiones en la Macrozona Sur.

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“Es lamentable esta falta de civilidad, que incluso tiene pena de cárcel”, dijo la jefa comunal Daniela Peñaloza.