Cambio de mando: las reservadas conversaciones con el gobierno, el rol de Karamanos y la preocupación por los aforos

El Presidente electo, Gabriel Boric, junto al Mandatario Sebastián Piñera en la cita que tuvieron el 20 de diciembre.

De cara a la organización del evento, el equipo de protocolo de Gabriel Boric ha tenido diálogos con el Ministerio de Salud y con la asesora del Presidente Piñera, Magdalena Díaz. La pareja del presidente electo, Irina Karamanos, y la experta en seguridad Lucía Dammert han tenido un rol “operativo” en esa labor.




Una serie de conversaciones ha sostenido el encargado de protocolo de Gabriel Boric, Roberto Estay, con la asesora del Presidente Sebastián Piñera, Magdalena Díaz, en La Moneda. El objetivo de esos intercambios ha sido coordinar el trabajo entre la administración actual y el gobierno entrante para la ceremonia del cambio de mando, el próximo 11 de marzo.

Los diálogos entre ambas partes se iniciaron luego de que Boric nombró al dirigente del Colegio Médico -y cercano a su exjefa de campaña Izkia Siches- como coordinador del proceso de traspaso. Tras su nominación, el doctor también se reunió con el encargado de protocolo del Senado, Guillermo Miranda.

Según conocedores de las conversaciones entre el equipo de Boric y el Ejecutivo -en las que también ha participado la administradora del equipo presidencial, Antonia Rozas-, los gobiernos entrante y saliente han abordado aspectos operativos y financieros.

Un punto clave que también se ha discutido son los escenarios posibles a raíz de la situación sanitaria. De hecho, el equipo presidencial también ha estado en contacto con el Ministerio de Salud para abordar medidas que podrían permitir mayores aforos para la ceremonia.

A las tratativas de cara al cambio de mando se sumaron la pareja del mandatario electo, Irina Karamanos (CS), y una de las coordinadoras del plan de gobierno, Lucía Dammert. Según explican en ese equipo, ambas dirigentas han tenido un rol operativo y han estado en constante coordinación con Estay. “Es una especie de comisión”, explican en el comando de calle Condell.

En estas semanas, Estay ha buscado asesorías para enfrentar el proceso de traspaso. En ese marco contactó al abogado y exsecretario ejecutivo de la Vicaría de la Solidaridad Javier Luis Egaña, histórico coordinador de los traspasos de mando de la ex Concertación y organizador de eventos emblemáticos como la visita del Papa Francisco y la Cumbre Iberoamericana, entre otras.

El complejo puzzle de un aforo reducido

La Comisión de Gobierno del Senado aprobó ayer la modalidad telemática para la realización del cambio de mando. Una inédita medida que busca anticiparse al recrudecimiento de la pandemia antes del 11 de marzo (solo hoy hubo confirmación de más de siete mil casos).

Bajo ese escenario, en el equipo de protocolo de la corporación transmiten que será muy complejo organizar el puzzle de invitados y autoridades si se trabaja con el aforo mínimo, que contempla un máximo de 50 personas en el salón de honor del Congreso Nacional en Valparaíso.

Esa cifra es la misma que se ha utilizado para la organización de las últimas dos cuentas públicas del Presidente Piñera. En este caso, considerando que por tradición el nuevo gobierno debe invitar a representantes de todos los países con que Chile tiene relaciones diplomáticas, además de las autoridades locales, en el Senado aseguran que varios podrían quedar fuera.

En la Cámara Alta sostienen que lo más probable es que deba realizarse una ceremonia con muchas restricciones sanitarias, lo que obligaría al mandatario electo a acotar su lista de invitados.

En el equipo de Boric están conscientes de esa situación y saben que es imposible tener una ceremonia con más de mil invitados, como ha ocurrido históricamente. De hecho, sobre ese tema han girado las conversaciones con el Ministerio de Salud, en las que también participa la jefa de división de Políticas Públicas Saludables, María Paz Grandón, y la tecnóloga médica Fabiola Pinochet.

“En términos médicos, como salubrista me siento muy tranquilo de que si controlamos el espacio y resguardamos todos los aspectos sanitarios, podemos darle seguridad a la gente. Nos vamos a atener siempre a lo que digan desde la autoridad sanitaria”, indica Estay.

Para eso, aseguran, están trabajando algunos criterios para la definición de los “invitados especiales” y otros actos culturales que sostengan esa misma jornada. Sobre el primer punto, en el equipo sostienen que si bien aún no existe una lista de personas, la idea es hacer gestos al mundo social, cultural y que permita un involucramiento de la ciudadanía.

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