Colo Colo, una máquina de conflictos financieros

Foto: AGENCIAUNO

La disputa con Umbro, la firma que le provee la indumentaria al club popular se suma a experiencias anteriores en el mismo sentido. La disputa se produce justo cuando el Cacique libra un conflicto económico con su plantel y sufre con la fuga de auspiciadores.




Colo Colo ya no conoce la tranquilidad. Al conflicto aún vigente por la decisión de pasar al plantel a la Ley de Protección del Empleo, se suma ahora la determinación de Blanco y Negro de recurrir a la justicia para zanjar una disputa con Umbro, la firma que le provee de indumentaria deportiva y, lo más importante, debe entregarle cuantiosos recursos económicos a propósito del pacto. El Cacique informó de los incumplimientos de contrato en que incurrió Comercial Depor Limitada, representante para Chile de la firma de origen inglés, a la Comisión para el Mercado Financiero (CMF).

Los albos acusan que su socio comercial más importante ha incumplido “diversas obligaciones establecidas en el contrato”. “Por lo mismo, Blanco y Negro S.A. buscó mecanismos que permitieran regularizar los pagos que Comercial Depor le adeuda. No hubo respuesta positiva por parte de Umbro, quedando en evidencia que no existe interés real en cumplir los términos del contrato”, consigna el escrito al que accedió La Tercera. El vínculo entre los albos y Umbro comenzó a regir el 1 de julio del año pasado, cuando la concesionaria del Cacique era encabezada por Gabriel Ruiz Tagle. La relación está prevista hasta el último día de diciembre de 2023. La firma de origen británico le paga US$ 2 millones anuales al club popular.

Versiones encontradas

El Cacique confirma la controversia. “Actualmente, se encuentran incumplidas, por Comercial Depor, diversas obligaciones establecidas en el contrato. Por lo mismo, las partes buscaron mecanismos que permitieran regularizar los pagos que Umbro adeuda a Blanco y Negro. Pese a lo avanzado de estas conversaciones, Umbro, intempestivamente, abandonó la negociación”, consigna un comunicado oficial emitido a través de la cuenta oficial en Twitter de los albos. “Debido a lo anteriormente expuesto, la Sociedad se vio obligada, en resguardo de sus intereses, a notificar formalmente a Umbro por los graves y reiterados incumplimientos del contrato”, añade la declaración pública.

En ese plano, ByN advierte: “Atendido los perjuicios que este incumplimiento genera para Blanco y Negro, la administración de la sociedad se encuentra analizando diversos escenarios buscando tomar las medidas más óptimas y adecuadas con el fin de reducir, de la mejor forma posible, las consecuencias negativas e impacto financiero que esta situación traerá a la sociedad”. Al cierre de esta edición, Umbro aún no entregaba su versión oficial del conflicto.

Otro conflicto de marca mayor

No es primera vez que los albos se enfrentan con una de las de las marcas con las que están vinculados comercialmente. En 2017, la disputa fue con Under Armour. Y la razón el incumplimiento por parte de la firma en el aporte para financiar el sueldo de Jorge Valdivia. El acuerdo establecía que el ex sponsor de los albos debía entregar 300 mil dólares en 2017 y la misma cifra en el año siguiente para contribuir al salario del Mago, quien percibía US$ 100 mil dólares mensuales en Macul.

La empresa de indumentaria deportiva aseveró que no había incurrido en faltas. “Hemos cumplido con todos nuestros contratos y compromisos con Colo Colo”, establecieron. La alianza había comenzado exitosamente pues el contrato original reportó ingresos por US$ 30 millones a los albos. El conflicto estalló justo cuando se negociaba una renovación de contrato, que finalmente no se produjo.

Esa vez, la multinacional de origen estadounidense hizo llegar al Monumental ocho mil camisetas personalizadas con el nombre y número de Valdivia para que fueran comercializadas por el club a modo de abono. Sin embargo, la venta directa a través de los canales del Cacique no fue la esperada y los albos terminaron pactando con el retail para tener un mayor alcance de ventas.

Los contratos que se cayeron

2020 ha sido un año particularmente complejo en el plano económico para los albos. En rigor, los problemas ya venían desde 2019, el año que marcó el regreso de Aníbal Mosa a la presidencia de Blanco y Negro, pero también el retorno de los números rojos a nivel económico. 1.330 millones en pérdidas, después de impuestos, fue lo que arrojó el último ejercicio con el puertomontino a la cabeza. Muy lejos de los 4.232 millones en ganancias que registró 2018, con Ruiz Tagle a cargo de la administración.

La inactividad por la pandemia añadió nuevos perjuicios. Después del término del contrato con Movistar, los albos negociaban con Entel y DirecTV. Sin embargo, no lograron cristalizar ninguna de esas alianzas. Para peor, también es incierta la renovación con Morris Garage, el main sponsor institucional. En Macul asumen que no se extenderá la relación. Y, para peor, la negoiación con una aerolínea si la firma china no seguía vinculada tampoco alcanzó a fructificar. En el intertanto, los albos debieron asumir una millonaria cuota vinculada a la quiebra del club: US$ 500 mil dólares.

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