Comparaciones con El Resplandor y elogios a Kristen Stewart: las primeras reseñas a Spencer de Pablo Larraín

Pablo Larraín y Kristen Stewart en el debut mundial del filme en Venecia. Foto: REUTERS/Yara Nardi

En su estreno mundial en el Festival de Venecia, la película sobre Lady Di recibió una cálida recepción, destacando la actuación de su protagonista, la música de Jonny Greenwood y la influencia de El Resplandor en su historia. “Se atreve a examinar a los miembros de la realeza como si fueran especímenes detrás de un cristal”, comentó The Guardian, que le dio su máxima calificación.




Si la mayor parte de las películas y series biográficas en su introducción cuelgan la advertencia “basada en hechos reales”, Spencer de Pablo Larraín apuesta por algo diferente: “Una fábula de una tragedia real”.

Si The Crown fue un acercamiento casi siempre mesurado a los acontecimientos que han rodeado a la realeza británica desde los años 50 –salvo quizás la cuarta temporada, que despertó algunas críticas–, el filme del director chileno retrata a la mayor parte de los Windsor como “un cuestionador campo enemigo que se aprecia a través de la visión periférica de Diana” (The Hollywood Reporter).

Como en Jackie (2016), su sombrío filme sobre Jacqueline Kennedy tras el asesinato de John F. Kennedy, el cineasta chileno se aproxima a los acontecimientos reales despojado de la presión del rigor histórico y decidido a indagar en la crisis de su personaje principal. Un afán que lleva algo más lejos en Spencer, al imaginar la desintegración final del matrimonio de Lady Di y el príncipe Carlos durante tres días en una celebración de Navidad a comienzos de los 90.

Frente a su estreno de este viernes en el Festival de Venecia (donde Larraín vuelve a competir por el León de Oro, tras Post mortem, Jackie y Ema), la película acapara elogiosas críticas de la prensa. Curiosamente, dos de las más entusiastas provienen de Inglaterra.

“El acercamiento de Larraín al material es rico y embriagador y, en conjunto, magnífico. No lo llamaré majestuoso. Eso haría un flaco favor a esta película implícitamente republicana”, celebra The Guardian, que también indica que “sin duda, se necesitaba de un forastero para hacer una película tan irreverente como Spencer, que se atreve a examinar a los miembros de la realeza como si fueran especímenes detrás de un cristal”.

Citando un tenso diálogo entre Diana y la reina Isabel II que incluye el guión, The Telegraph distingue la producción biográfica tradicional del esfuerzo que plantea el largometraje del cineasta chileno. “A diferencia de The Crown, no hay riesgo alguno de que la resplandecientemente loca, triste y hermosa Spencer de Pablo Larraín, que se estrenó en el Festival de Cine de Venecia el viernes, se confunda con un hecho histórico”.

Insiste en ese punto The Playlist: “Spencer no se parece en nada a la historia real, y ciertamente no se puede demostrar que su Diana se parezca en nada a la Diana real, quienquiera que fuera esa pobre mujer. Pero eso no evitará que los defensores de la monarquía estén realmente cabreados por este retrato inmensamente cinematográfico y gloriosamente melodramático de la desintegración y desesperación de la celebridad”.

Según las primeras impresiones de la prensa, la película retrata a Lady Di como una mujer al borde del colapso en un momento en que se han expuesto los detalles del romance entre Carlos y Camila Parker Bowles, y no encuentra solución para abandonar la familia real. Su único sostén, de acuerdo a la historia, son una sirvienta encarnada por Sally Hawkins y sus pequeños hijos, Harry y William.

Director y actriz en el estreno mundial del filme. Foto: REUTERS/Yara Nardi

Resistida por quienes probablemente sólo vieron su actuación en Crepúsculo, la estadounidense Kristen Stewart sale triunfal de su interpretación como la Princesa de Gales. “Descansa sobre los hombros de Stewart y ella se compromete tanto con los excesos ligeramente locos de la película como con sus momentos de delicada iluminación”, sostiene The Hollywood Reporter. “El trabajo finamente detallado de Stewart sobre el acento y los gestos es impecable. La cámara la adora, y rara vez ha sido más magnética o más desgarradoramente frágil”, agrega el medio.

The Telegraph, que afirma que “instantáneamente y justificadamente será premiada”, también elogia que la actriz “navega por este peligroso terreno con total maestría, logrando la voz y los gestos correctos, pero mejorando todo un poco, para poder inclinarse mejor en los virajes melodramáticos, paranoicos y absurdos de la película. (Sientes que la película debe al menos parte de su atrevimiento a las perspectivas ajenas del chileno Larraín y la estadounidense Stewart)”.

Varias de las primeras voces que han visto la cinta coinciden en que el director de El club captura a Sandringham –la casa real donde transcurre la historia– como el Hotel Overlook de El resplandor, de Stanley Kubrick. Un espacio pesadillesco del que no hay escapatoria y donde la estadía será demencial.

“Si alguna vez te invitan, no vayas a Sandringham. Larraín hace que el lugar parezca tan espeluznante como el hotel de Kubrick en El resplandor”, señala The Guardian. “Es un lugar, dice Diana, donde todo el mundo escucha todo, incluso tus pensamientos más íntimos”.

“La ominosa partitura de jazz de Jonny Greenwood parece tener una línea directa con las emociones de Diana. Larraín coloca a Di en este lujoso palacio de escape como si estuviera haciendo una versión real de El resplandor, aunque parte de lo que vigoriza de la película es que los miembros de la familia real han llegado a pensar que Diana es el monstruo”.

Luego de Venecia, el filme se mostrará en los festivales de Telluride, Toronto y Londres, completando un circuito que la podría catapultar a los Oscar. Su estreno en salas de Estados Unidos será en noviembre, mientras que en Chile tiene distribuidor pero no fecha de lanzamiento.

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