¿Debe Pérez renunciar antes del Senado o no? El debate que abrió la UDI anoche, en la víspera de la acusación

Senadores gremialistas se reunieron ayer, cita en la que analizaron la posibilidad de que el jefe de gabinete salga del Ejecutivo antes de que el libelo se vote en el Senado. Sin embargo, en La Moneda son enfáticos en señalar que Pérez no renunciará anticipadamente y que ya transmitió esa decisión a su entorno y al Presidente Piñera.




Con el objetivo de dar una señal de unidad y de apoyo se reunieron hoy los ministros del comité político con el titular del Interior, Víctor Pérez, instancia en la que también se sumaron los titulares de Defensa y Cancillería.

En el encuentro, el diagnóstico era el mismo que venía de hace unos días: que es casi imposible sortear hoy en la Cámara la acusación constitucional contra el jefe de gabinete y que, por lo mismo, es altamente probable que quede suspendido de sus funciones y que se tenga que nombrar a un subrogante.

En este escenario, hace días se transmitía desde el gobierno -e, incluso, desde entorno del ministro- que, en ningún caso, Pérez tiene pensando renunciar antes de que concluya el proceso en el Senado. Esto, debido a que el propio Presidente Sebastián Piñera, según su entorno, ha ordenado seguir hasta el final y que no quiere que deje su puesto antes por varias razones: porque sería una señal de capitulación; sería regalarle a la oposición el incentivo de que para la próxima solo necesitaría avanzar en la Cámara para derribar a otro ministro, y por el antecedente de lo padecido con Andrés Chadwick, que dio cuenta de que eso no asegura que el libelo se detenga.

Pese a eso, la idea de una renuncia anticipada, según el entorno del ministro, comenzó a ser una alternativa en discusión que Pérez ha escuchado incluso de sus cercanos, pero que, según fuentes de gobierno, no está disponible a concretar.

Más allá de eso, el tema de dar o no un paso al costado antes del desenlace del Senado lo conversaron ayer en un encuentro entre los nueve senadores UDI -bancada a la que pertenecía Pérez hasta hace tres meses y seis días-, incluyendo también la presidenta del partido, Jacqueline van Rysselberghe.

Aunque la cita era para digerir el cuadro post plebiscito y el enredo de la elección interna UDI, el caso de Pérez era insoslayable y los presentes analizaron qué ocurriría en caso de que el ministro dejara su cargo.

Los testimonios de lo que ocurrió en la cita tienen matices, según las versiones recogidas, pero coinciden en que no hubo una “decisión”, que el ministro no estaba presente y que convinieron en que la última palabra la tenía él.

Una versión afirma que hubo un parecer “unánime” de que, dado que hace varios días entendían que estaba echada la suerte política de Pérez en el gabinete, la alternativa era que dejara el cargo. Otra fuente, en tanto, sostiene que se pusieron sobre la mesa distintas alternativas: que renunciara hoy en la mañana antes de la votación de esta tarde, cosa que no ocurrió; que renuncie hoy en la tarde después de la votación, en caso de quedar suspendido; y que no lo hiciera y siguiera hasta el final.

Salir del cargo antes de que el Senado se pronuncie como jurado -lo que sucederá no antes de cuatro y no después de seis días una vez que el acusado sea notificado- no busca desactivar el libelo, sino que en la Cámara Alta no se alcancen los 22 votos opositores que se necesitan para destituirlo.

Los senadores UDI coincidieron en que sus razones para esta tesis son que encuentran “injusto” que Pérez pague por los errores del gobierno, y específicamente por los resquemores que acumulan contra ministros RN, partiendo por el Segpres Cristián Monckeberg. Eso, aunque en esa cartera dicen que sí hicieron gestiones y que fue al revés: que los diputados UDI no trabajaron en equipo con ellos.

También argumentaron que era inaceptable permitir que el Senado castigue a un segundo ministro del Interior (después de Chadwick), y que su sucesor, Gonzalo Blumel, no pasó por esto.

“Tengo esperanza de que al momento de que los senadores conozcan el libelo esto se evalúe en el mérito constitucional y no solamente en el mérito político”, dijo hoy Van Rysselberghe, quien acompañó a Pérez en el Senado.

Como sea, hoy en la mañana en La Moneda insistían en que Pérez no va a renunciar a su cargo. Las mismas fuentes aseguran que esto fue una idea que impulsó la UDI, pero que Pérez ya decidió lo contrario y así lo ha transmitido, según fuentes de gobierno, a los ministros del comité político y al propio Piñera.

De todas formas, hay algunas voces en Palacio que sostienen que sería “razonable” y que “tiene mucho sentido” que Pérez renuncie si es que se logra un acuerdo en el Senado que apunte a que él dé un paso al costado a cambio de que no prospere el libelo.

De hecho, esta alternativa ya comenzó a ser conversada. En la oposición dicen que del gobierno se han contactado con algunos senadores para sondear el escenario que podría enfrentar el ministro en la Cámara Alta. En esas conversaciones, dicen quienes conocieron de su contenido, desde la centroizquierda han transmitido que no tienen ninguna razón para no destituir al jefe de gabinete y que la situación podría ser más favorable para él en caso de que renuncie antes de que el Senado vote el libelo. Las mismas fuentes sostienen que cercanos a Pérez han transmitido que ese escenario se estaría evaluando seriamente.

En el gobierno varios ven con preocupación que por primera vez en esta administración quede un ministro suspendido de sus funciones y de las señales que eso significa. Por eso a varios les hacía sentido que, en vez de enfrentar ese incierto escenario, es mejor que Pérez dé un paso al costado.

Como sea, en Palacio ya están, dicen, mentalizados para enfrentar una crisis interna, las recriminaciones cruzadas oficialistas y el “drama” que significa nombrar a un cuarto ministro del Interior en caso de que se apruebe la acusación en el Senado.

Por esta misma razón es que se han intentado reforzar las señales de unidad y hoy terminaron por “amarrar” que el diputado RN Miguel Mellado vote alineado en contra de la acusación. Esto, luego de varias conversaciones y de que se comprometieran ciertos requisitos que pidió el parlamentario.

Asimismo, la Secom pidió a todas las autoridades de gobierno que apoyen por redes sociales a Pérez difundiendo el hashtag “Chile necesita unidad”. “La acusación constitucional contra el ministro Víctor Pérez solo genera un clima de división y polarización en nuestro país. Los chilenos necesitan unidad, acuerdos y políticos a la altura”, pedían difundir como mensaje con miras a ser tendencia en Twitter.

Además, en Palacio dicen que se jugarán todas las cartas en el Senado y que, por lo mismo, se fichó a Gabriel Zaliasnik en la defensa y ya comenzaron las primeras tratativas del gobierno con los parlamentarios de la Cámara Alta. Francisco Huenchumilla y Felipe Harboe son algunos de los legisladores a los que apunta La Moneda para convencer de que no apoyen el libelo.

En La Moneda, además, afirman que el ministro está tranquilo y que él mismo preparó el discurso que realizó hoy ante la Cámara. Asimismo, ha conversado sobre la estrategia con el senador Claudio Alvarado -quien es su amigo y le ha ayudado a sondear lo votos-; y también ha recibido mensajes, dicen las mismas fuentes, de los exministros Chadwick y Blumel.

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