El debut del partido de Kast: Viaja a España a reunirse con el fundador de Vox

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Dos semanas después de lanzar su nueva tienda -Partido Republicano o Los Republicanos-, el ex diputado volará a Europa, donde el 24 de junio se reunirá con la cabeza del polémico colectivo ultraderechista que en 5 años rompió el molde electoral ibérico.




Mientras en la UDI, RN y Evópoli siguen digiriendo el impacto que implicará la irrupción de un cuarto partido por la banda más a la derecha, José Antonio Kast ya tiene preparado su debut como presidente de su nueva tienda: en poco más de dos semanas viajará a España a empaparse personalmente de la experiencia de uno de los modelos que viene mirando hace rato para su nueva tienda.

El lunes 24 de junio tiene agendada una cita con Santiago Abascal, líder de Vox, el polémico colectivo ultraderechista que en apenas cinco años rompió el molde electoral ibérico y logró pasar de cero a 24 asientos en el Congreso de los Diputados a costa del Partido Popular (PP), que sufrió así una histórica derrota ante el Partido Socialista Español (PSOE) en abril.

¿Avant premiere de lo que puede ocurrir acá, en el Valle del Mapocho? Santiago no es calco de Madrid pero los paralelos, similitudes y diferencias entre el caso de Vox y el de Kast son suficientes como para que éste lo considere caso de estudio. Aunque ya tenía vínculos con ellos, será la primera vez que se reúna con Abascal, durante una gira que durará cerca de dos semanas y con más encuentros. El ex diputado viajará el sábado 22 de junio con una compacta comitiva: su esposa, Pía AdriasolaAntonio Barchiesi, ex UDI y futuro prosecretario del Partido Republicano (que primero debe inscribirse en el Servicio Electoral, el que tiene que validar las firmas que le presente), y su asesora de prensa Carolina Araya.

Santiago Abascal (43), fundador de Vox, renunció en 2013 al Partido Popular -colectividad que tiene contactos con la UDI- donde militó por 19 años. Lo hizo porque el por entonces Presidente de España y líder del PP, Mariano Rajoy, había "traicionado los principios de la formación".

Desde la irrupción de su movimiento, que se denominó nacionalista y que busca defender "los valores de España", han defendido la caza de animales, la tauromaquia, posturas contra el aborto y también lo que denominan como "ideología de género". Además, han sido férreos opositores a las banderas independentistas que se han alzado en el País Vasco y Cataluña.

¿En qué se parecen?

No es exactamente un espejo, eso sí. Allá el PP ya venía debilitado por escándalos de corrupción y el 2018 cayó Mariano Rajoy, presidente del Gobierno. Además, el PSOE tiene una posición mucho más sólida en el mapa que la ex Concertación acá, aún fragmentada. Y el sistema electoral tiene poco y nada que ver con el nuestro. Pero así y todo, para Kast, VOX es un modelo. Mientras tres especialistas advierten sobre paralelos, perspectivas y consecuencias posibles, el mismo Barchiesi -que viajará con Kast- comenta a La Tercera PM los alcances en juego.

"Respecto de las ideas, es uno de los mejores símiles nuestros en el extranjero. Por una parte defiende valores tradicionales como la defensa del derecho a la vida, la promoción de la familia, etc, como eje fundamental. Segundo, hay un tema de austeridad fiscal que es muy relevante en ambos casos. España tiene mucho gasto público en burocracia y VOX plantea la reducción del gasto y especialmente de la burocracia, como nosotros lo hemos sostenido respecto de operadores políticos y gastos innecesarios del Estado", asegura.

Añade que "en España tuvieron larga historia de terrorismo durante décadas y VOX ha sido el partido más claro en cuanto a la defensa de los derechos humanos ante el terrorismo. Y, aunque no son 100% asimilables, nosotros hemos sido los más claros en abordar el tema del terrorismo en la Araucanía".

Barchiesi añade que ambas fuerzas han recorrido rutas distintas. "Tenemos dos objetivos en vista", dice, explicando que "en España se gobierna ganando el Congreso. Para nosotros es relevante la presidencial y la parlamentaria porque ya vemos cómo a Sebastián Piñera -que ganó con el 55%- la izquierda le ha obstruido la agenda legislativa y eso repercute mal en el gobierno, porque han tenido que gobernar desde el cálculo parlamentario y no las convicciones".

"Por eso es relevante que Chile Vamos entienda que el camino es de unidad y colaboración, porque de lo contrario hay división y pérdida de votos", dice.

-¿Están dispuestos a entrar a Chile Vamos?

-Queremos verlo con calma, pero también esperar las señales que haya desde el gobierno y la coalición. Esto no depende de nosotros... en ese sentido lamento que no se haya dado la invitación a la cuenta pública, porque habría sido una buena señal, un buen gesto.

-¿Están dispuestos a lidiar con que se les acuse de dividir los votos de la derecha?

-Acá hay un elemento de técnica electoral: dado que tenemos un sistema proporcional, ese es un riesgo menor porque hoy incluso partidos como la DC, que tuvo una votación pequeña, consiguió elegir 14 diputados. Sin el binominal, ese riesgo ya no existe. Por otra parte, estamos por el trabajo conjunto y la colaboración. ¿En qué se va a traducir esto? Hay que verlo hacia delante, tenemos más de un año para la municipal y dos años para la parlamentaria.

Especialistas: pronóstico modesto, salvo...

Los entendidos también creen que hay un paralelo aplicable, aunque hay salvedades. Hugo Eduardo Herrera piensa que "si Kast levanta un discurso claramente diferenciado y fuerte, más político institucional, ahí podría sacar una tajada más o menos importante de la centroderecha, sobre todo de los grupos más al extremo. Pero para que ese sector predomine en el largo plazo, tiene que pararse como un sector con iniciativas político institucionales relevantes, con un discurso político".

Duda que se puedan adaptar discursos como el de Vox contra los inmigrantes. "El electorado chileno, incluso el de derecha, es mucho más abierto al tema de inmigración; podría haber bolsones en el Gran Santiago, Valparaíso o Concepción con mucha resistencia a la inmigración, pero es más bien acotado. No te da para montar una alternativa política, en Chile sería impresentable", cree. Y además, dice "el problema en Europa no es la inmigración irregular, sino que allá es europeo es quien tiene sangre europea; en Chile es el que nace".

Desde España, el periodista John Müller advierte que "las cosas ocurren según los diseños institucionales. En el chileno tiene muchísimo menos efectos si Kast funda un partido propio que como ocurrió en España. Somos un sistema presidencial con segunda vuelta; España no, es un régimen parlamentario, con lo cual la formación del gobierno responde a la configuración parlamentaria".

Y hace ver "lo que ha hecho bien VOX en España es poner en evidencia que hay un sector de la ciudadanía que está mucho más a la derecha. Y es bueno que la izquierda y el centro se den cuenta de eso. El PP, de alguna forma, ha intentado tranquilizar a un sector mucho más radical de la derecha, al que al final prefieren como mal menor".

Es gente -dice-  que "está en contra del aborto, en contra del matrimonio homosexual, que no quieren más inmigrantes. Hay gente de derecha muy ofendida por el estatus que ha alcanzado la conversación pública".

¿Qué perspectivas tiene Kast? "Las tiene en la parlamentaria, en las municipales y en las de gobernadores. Pero no tiene ninguna en la presidencial".

Pero el abogado y columnista -y también con vínculos peninsulares- Jorge Navarrete observa "son casos bien distintos y varias particularidades, pero hay una cierta tendencia para comparar: la mayor beligerancia, lo menos atractivo que se han vuelto las posiciones centristas, hacen que los partidos que tienden a ir por los bordes tiendan, a lo menos, a tener una cierta ventaja para captar al electorado".

Ojo, dice, porque "más allá de que comunicacional y políticamente las posiciones más de borde resultan más atractivas, en general hablamos de sociedades más conservadores, con cierta aversión al riesgo. Y que tienden a privilegiar la moderación".

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