El día que Colo Colo, la U y la UC participaron en un amago de Superliga Sudamericana

Liga Sudamericana de Clubes 2016

Liga Sudamericana de Clubes 2016

En 2016, a pocos meses del FIFAGate, 15 clubes del continente se rebelaron a la Conmebol para exigir mejoras en la repartición de los premios de los torneos internacionales. Mario Conca, de la U, fue elegido como el tesorero de la agrupación.




En enero de 2016, en una sala de reuniones del Hotel Radisson, en Montevideo, quince clubes se dieron cita para dar un golpe que prometía remecer a la Conmebol. Liderados por Boca Juniors y River Plate, elencos de Ecuador, Paraguay, Perú, Uruguay y Chile ponían la firma al acta constitutiva de la Liga Sudamericana de Clubes de Fútbol, dejando abierta la puerta a la participación de más entidades. Tal como sucedió este domingo en Europa con la creación de la Superliga, en una rebelión que no duró menos de 48 horas, los equipos del continente se unían para pedir mejoras en la repartición de los premios más importantes a nivel de clubes.

Colo Colo, Universidad de Chile y Universidad Católica estuvieron desde el día uno entre los equipos que se levantaron a la Conmebol. Mario Conca, por los azules, quien incluso fue el tesorero de la directiva que se formó, tomó un rol protagónico. También Juan Pablo Pareja, hoy gerente general de Cruzados, quien aparecía en todas las citas que se propiciaron. Destacaban los equipos de San Lorenzo y Racing por Argentina, de Ecuador Liga de Quito, los paraguayos de Olimpia y Cerro Porteño, los peruanos Melgar y Sporting de Cristal; así como los uruguayos Nacional, Peñarol y River Plate.

La reunión entre los equipos más importantes de Sudamérica se originó un año después que explotara el FIFAGate, con varios presidentes de las asociaciones sudamericanas presos. Quien instó a formar la agrupación fue Juan Pedro Damiani, de Peñarol. Daniel Angelici, en ese tiempo cabeza de Boca Juniors, asumió la presidencia de la agrupación que duró poco más de un año y que finalmente logró tener a 43 clubes asociados.

Tal como sucedió en Europa, en Sudamérica se plantaron a la entidad con sede en Luque para exigir mayor repartición de los montos que la Conmebol distribuía por los derechos televisivos de la Copa Libertadores, así como de todos los torneos internacionales que promueve la casa del fútbol sudamericano. Además, se exigía la eliminación del 10 % que cada equipo debe abonar a la Conmebol por “venta de localidades en los partidos de las diferentes copas internacionales”.

Mario Conca, el tesorero de la disuelta liga sudamericana de clubes, aclara que nunca se quiso jugar una liga pararela, tal como se quiso en Europa. Sí reconoce que la estrategia apuntaba a presionar a la Conmebol para mejorar la repartición de los dineros que se recibían por aquellos años. “Los equipos que regularmente participábamos en copa internacionales formamos esa agrupación. La idea era mejorar el reparto de la Conmebol por cada participación internacional que había”, dice a El Deportivo.

Feddy Téllez, ex vicepresidente de The Strongest de Bolivia y ex vice de la Liga Sudamericana de Clubes de Fútbol, también recuerda la iniciativa: “Yo era uno de los dirigentes promotores para tener una Superliga. Daniel Angelici fue el presidente. Cuando estaba culminando el tema de la FIFA Gate los clubes no tenían clara la figura de los ingresos que generaban los torneos internacionales como las Libertadores y la Sudamericana. Existía una inquietud, porque no sabíamos cómo ingresaban los dineros. Pedimos que se abriera la contabilidad de la Conmebol, pero finalmente la iniciativa no pudo continuar”, reconoce.

En Montevideo, incluso, se llegó a arrendar una oficina para que hiciera de sede de la Liga Sudamericana de Clubes. “En Chile también estaba Colo Colo y la UC. Nos juntamos en Buenos Aires y en Montevideo. En esta última ciudad, el presidente de Peñarol, quien era el que lideraba un poco el tema, puso una sede para que nos reuniéramos”, recuerda Conca.

Los clubes en una cita que se originó en Montevideo.
Los clubes en una cita que se originó en Montevideo.

“Tuvimos varias reuniones, se hicieron actas. Alguna vez nos reunimos en Asunción, en la sede de la Conmebol. Otras en Brasil. Tratamos de llevar a la mayor cantidad de clubes. Angelici de Boca era el presidente, los paraguayos y brasileños tenían vicepresidencias, lo mismo que yo. El tesorero era el chileno Mario Conca de Universidad de Chile. Además de ellos, estaba Colo Colo y Universidad Católica”, agrega Téllez.

Lo cierto es que la Liga no prosperó en el tiempo pues la Conmebol respondió a todas las solicitudes. Logro todo lo que no pudo realizar Florentino Pérez, la cabeza de la Siperliga de Europa. En 2016, la Copa Libertadores aumentó de US$ 300.000 a US$ 600.000 el premio por partido disputado de local en la fase de grupos de la Copa Libertadores, cifra que hasta el día de hoy se sigue incrementando. Además, se eliminó el cobro de una cuota de 10% de la recaudación bruta de cada partido. En tanto, el campeón de la Copa Sudamericana de aquella temporada, pasó de recibir US$ 2.385.000 a US$ 3.925.000. La Conmebol justificó los aumentos asegurando que “responden a una solicitud presentada a la Confederación a fines de enero por los clubes cabeza de serie de la Copa Libertadores, de modificar el régimen de ingresos distribuidos a las entidades participantes del certamen”.

Conca (U) y Pareja (UC) firman una de las cartas enviadas a Alejandro Domínguez, presidente de la Conmebol.
Conca (U) y Pareja (UC) firman una de las cartas enviadas a Alejandro Domínguez, presidente de la Conmebol.

Conca reconoce que la mejora de los premios puso fin a la rebelión que existió entre los clubes, que incluso llevó a la Conmebol a presionar a la ANFP. “A la Conmebol no le gustaba mucho este tipo de reuniones. Se lo hacía ver a la ANFP (...) se logró mejorar con creces la repartición. Se hizo un buen trabajo. Fueron un par de años en ese tema. Nunca se habló la idea de crear una liga como en Europa”, repite.

También lo entiende así Claudio Coronel, argentino, ex director de contenido de Fox Sports Latinoamérica: “En 2016 hubo una iniciativa de Boca y de River. Pero la Conmebol finalmente lo disipó con el aumento de los premios, tanto para la Libertadores como la Sudamericana. Además, como respuesta al planteamiento de esos clubes hizo un calendario anual. Antes la Copa Libertadores se jugaba en cuatro meses y después venía la Sudamericana. Entonces, ahora los eventos duran todo el año, lo que para las empresas que lo transmiten es mucho más atractivo porque tienes más partidos“.

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