El temido arsenal de Corea del Norte que Kim volvió a poner a prueba

Gente caminando frente a una pantalla que muestra al líder de Corea del Norte, Kim Jong-un, informando sobre el disparo de un misil sobre Japón. Foto: REUTERS.

Un misil cruzando a cerca de 1.000 kilómetros de suelo japonés encendió las alarmas a nivel mundial. Kim Jong-un probaba nuevamente su armamento militar y alertaba al mundo sobre su siempre creciente reserva bélica, la que este martes batió su propio récord en cuanto al alcance de sus instrumentos.


Con el pasar de los años, las constantes amenazas de Corea del Norte hicieron que, de alguna forma, muchos olvidaran el riesgo asociado a sus experimentos. Las 23 pruebas de armamento realizadas desde enero de este año –donde cuatro fueron realizadas la semana pasada– demuestran dicha realidad. Pero lo ocurrido la mañana de este martes en Japón, cuando un misil norcoreano rompió los récords previos en cuanto a la distancia que sus misiles pueden recorrer, le recordó a la región el latente peligro del arsenal que año a año Kim Jong-un hace crecer.

Eran las 7.30 horas y por primera vez en cinco años los teléfonos, radios y altoparlantes japoneses sonaban en señal de alarma. Era la “alerta J”, la que no se veía desde 2017, cuando el expresidente Trump estaba al mando de Estados Unidos y Kim parecía decidido a escalar el conflicto entre ambas naciones.

Esta vez, y según las estimaciones de Corea del Sur y Japón, un misil habría sido disparado desde Corea del Norte y habría recorrido entre 4.500 y 4.600 kilómetros antes de caer al océano Pacífico. Según dijo a la prensa el ministro de Defensa japonés, Yasukazu Hamadaa, el objeto cayó a unos 3.200 kilómetros de la costa norte de Japón. Lejano, sí, pero la peligrosa arma cruzó literalmente por los cielos nipones, demostrando la creciente capacidad de viaje de los misiles más modernos del Ejército norcoreano, e instalando la pregunta sobre el temido arsenal actual que Kim Jong-un posee.

Alumnos japoneses de una escuela primaria se refugian poco después de que se informara del lanzamiento de un misil norcoreano. Foto: Kyodo News vía AP.

Una política de Estado

Conocidos son los desfiles militares del país socialista donde hacen una demostración de fuerza hacia todo el mundo. Y si bien se puede alegar una estrategia bélica/comunicacional, lo cierto es que las peligrosas pruebas, como la que se registró en Japón, prueban un crecimiento en su capacidad ofensiva: el misil lanzado durante el martes fue el que ha llegado más lejos del territorio de Corea del Norte.

Es más, el intento por consolidarse como una potencia no solo armamentista, sino que nuclear, se concretó aún más durante septiembre, con la aprobación de una ley que permite lanzar un ataque nuclear “automática e inmediatamente” en el caso de que el sistema de mando y control de sus fuerzas nucleares, donde se asume que refiere a Kim Jong-un, se vea en peligro.

Ya se había adelantado a principios de este año, cuando el autoritario líder se comprometió a acrecentar el arsenal nuclear del país “a la mayor velocidad posible”, con miras a la guerra entre Rusia y Ucrania, agregando que no dudaría en utilizarlo “si alguna fuerza intenta violar los intereses fundamentales de nuestro Estado”, detalló The New York Times.

Entre 2006 y 2017, ya van seis pruebas nucleares subterráneas realizadas, las que prueban que los misiles desarrollados por el Ejército norcoreano cuentan con la capacidad para transportar ojivas nucleares. Las últimas cuatro se han realizado bajo el mandato de Kim, y tanto Washington como Seúl han advertido que Corea del Norte estaría preparando un nuevo testeo en Punggye-ri, lugar donde se han llevado a cabo los experimentos previamente.

En su más reciente versión, en septiembre de 2017, detonaron una bomba de hidrógeno en la que estimaciones sugieren una potencia de entre 50 y 300 kilotones. A modo de referencia, si esta hubiera contado con la mínima potencia, es decir, con 50, se traduciría en una bomba tres veces más potente que la lanzada sobre Hiroshima, en 1945.

La capacidad de su arsenal

Para 2021, el país asiático contaba con suficiente material fisible como para fabricar 40 y hasta 50 ojivas nucleares. Dicha cantidad, según la Asociación de Control de Armas de Estados Unidos, sería suficiente para producir entre seis y siete bombas nucleares al año. La extracción de plutonio, el combustible de las bombas atómicas, proviene de su reactor nuclear de diseño soviético en Yongbyon, ciudad ubicada al norte de Pyongyang, la capital del país.

La duda sobre el armamento norcoreano siempre ha radicado en si este tiene la capacidad suficiente como para realizar un ataque transcontinental. Para que aquello ocurra, Kim Jong-un debe demostrar contar con una ojiva nuclear que logre salir hacia el espacio y luego volver de forma guiada a través de la atmósfera, sorteando un intenso calor producto de la fricción, y caer en su objetivo.

Ese aterrador escenario aún no se da, pero el nuevo misil al menos ya alcanza la distancia mínima para alertar al territorio insular de Estados Unidos. Así lo confirmó a The Associated Press el investigador del Instituto de Política Científica y Tecnológica de Corea del Sur, Lee Choon Geun.

Según el académico, el arma probada en los cielos japoneses “realmente pone a Guam a distancia de ataque”, en referencia al pequeño territorio estadounidense ubicado en el Pacífico Occidental, al que en 2017 Kim Jong-un ya había amenazado con atacar.

Un misil que, según los analistas, podría ser el modelo lanzado este martes por Corea del Norte. Archivo de abril de 2017. Foto: AP.

Por otro lado, el ejército de Corea del Norte también ha desarrollado misiles balísticos de corto alcance cada vez más sofisticados, pasando, por ejemplo, desde el uso de combustible líquido a sólido. Esto les entrega la posibilidad de montar el armamento en lanzadores móviles más fáciles de transportar y ocultar, así como requerir un menor tiempo de preparación para su eventual uso, detalló The New York Times.

En el apartado naval, desde 2015 que el país asiático desarrolla el lanzamiento de misiles balísticos desde submarinos. Para 2020 y 2021, en su tradicional desfile militar, la Armada presentó dos nuevas versiones de su misil acuático y anunció la creación de más submarinos con la capacidad de lanzar dichas armas, considerando que en la actualidad cuenta con solo uno de ellos.

Sobre esta aparente maquinaria de creación de armamento, pero sin una producción masiva, el miembro de la Federación de Científicos Americanos, Adam Mount, dijo al medio neoyorquino que “Pyongyang se ha lanzado a una carrera vertiginosa para construir un arsenal que contiene el tipo de capacidades avanzadas que se pueden encontrar en Estados Unidos o Rusia”.

Sin embargo, la masificación de estas pruebas aún no está probada. “En mayor parte, han sido demostraciones de un solo uso: Pyongyang prueba el sistema una vez y luego pasa al siguiente. No está tan claro si completarán las pruebas o el despliegue de alguno o de todos estos sistemas”.

Ante la perspectiva de nuevos ejercicios de esta magnitud, la portavoz del Consejo de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Adrienne Watson, dijo en un comunicado que su país “continuará sus esfuerzos para limitar la capacidad (de Corea del Norte) de avanzar en sus programas prohibidos de misiles balísticos y armas de destrucción masiva, incluso con aliados y socios de la ONU”.

Hasta el momento, ninguno de los intentos por aplicar sanciones adicionales por parte del organismo mundial ha llegado a puerto. El último intento del Presidente Biden por impulsar esta política fue bloqueado a principios de año por Rusia y China.

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