Prácticas a medias y jugadores con chalecos amarillos: el fútbol en estado de emergencia

Entrenamiento de Universidad de Chile

Photosport

Los clubes adecuaron sus rutinas a las realidades de los sitios en que están emplazados. Hubo futbolistas que tuvieron que plegarse a sus vecinos en la defensa de sus viviendas.


El fútbol está en estado de emergencia. Entre la suspensión de los partidos, la postergación de los entrenamientos y futbolistas que debieron ponerse los chalecos amarillos y dotarse de elementos para resguardar sus viviendas y las de sus vecinos. Durante el fin de semana se suspendieron todos los partidos de Primera División y solo se disputaron tres encuentros de Primera B y otros tres de la Segunda División Profesional. El resto, espera la decisión de la ANFP, en conjunto con las autoridades, para la respectiva reprogramación. El estado de emergencia, derivado de la agitación social que aún persiste, aconseja priorizar los recursos en materia de seguridad en otros ámbitos.

Mientras, los clubes se adecuan la realidad del lugar en el que residen, atendiendo, en algunos casos, a las urgencias que han debido enfrentar algunos de sus jugadores. Este es el panorama de las escuadras de Primera División.

Los grandes

Los tres grandes tomaron decisiones distintas. Universidad Católica trabajó con absoluta normalidad. Mientras, Universidad de Chile retrasó en dos horas el inicio de las prácticas, que pudo desarrollar sin contratiempos en el CDA. La sesión, originalmente programada para las 9.30 horas se inició, finalmente, a las 11.30 horas. Colo Colo suspendió el entrenamiento que tenía que realizar en jornada matinal en el estadio Monumental.

Albos y azules revisarán en el transcurso del día los acontecimientos, aunque la intención inicial es retomar la preparación en la jornada de mañana.

Los que suspendieron

Iquique no entrenó hoy para facilitar que sus futbolistas, cuerpos técnicos y funcionarios se abocaran al cuidado de sus respectivas familias. El plantel de Antofagasta, que el fin de semana debía medirse con Curicó, enfrentó problemas con la combinación aérea que lo mantuvieron varado en el aeropuerto de Pudahuel. El equipo se mantuvo unido, durmió en un hotel cercano a la terminal aérea y solo Felipe Flores y Tobías Figueroa pidieron autorización para salir momentáneamente de la concentración. "Estamos intranquilos, pero la idea es que mañana volvamos  entrenar todos juntos", explicó el defensor Cristián Rojas.

La Calera se suma a la lista de los clubes que suspendieron los entrenamientos. Palestino estará libre hasta mañana. La medida comenzó a regir desde el sábado, considerando que el equipo de Ivo Basay estaba preparado para enfrentar a Unión Española. Inicialmente, en La Cisterna pretenden volver mañana al trabajo, en jornada matinal. Sin embargo, esperarán el desarrollo de los acontecimientos y las decisiones de las autoridades.

Los hispanos decidieron la suspensión de actividades del primer equipo y del fútbol joven. Hubo coordinación entre la dirigencia y los cuerpos técnicos de ambas categorías. El retorno a la actividad está previsto, en principio, para mañana a las 10.30 horas. En el Santa Laura hay un caso particular: el delantero Sebastián Varas pasó la noche custodiando el condominio en el que vive, en Huechuraba, ante la amenaza de violentistas.

En Audax Italiano también se determinó la detención de las actividades para adultos y cadetes. En el caso de los funcionarios que prestan servicios para la institución, las decisiones se adoptarán individualmente.

O'Higgins, que regresó ayer desde la Cuarta Región, donde debía medirse con Coquimbo Unido, se apegó a la planificación original y volverá mañana a trabajar. En el caso de las divisiones inferiores, que cuentan con movilización provista por el club, se decidió suspender los entrenamientos hasta la normalización de las actividades en Rancagua.

Los que trabajaron

Cobresal pudo volver desde Santiago, donde tenía que enfrentar a Audax Italiano. Desde ayer, el equipo que dirige Gustavo Huerta practica de acuerdo la calendarización habitual. "No estamos ajenos a la situación que vive el país. Mientras no se normalice, no se puede volver al fútbol. El contingente policial no da abasto. Todo está en manos de la ANFP. Les hemos preguntado a nuestros jugadores y no hay nadie con problemas. Acá hay restricciones, cerraron caminos, camiones con abastecimiento que no han llegado", explica el gerente técnico Juan Silva.

Coquimbo Unido también trabajó con normalidad. Ayer, el presidente del club, Jorge Contador, visitó al plantel para conocer la realidad de cada futbolista y funcionario. En Viña del Mar, en tanto, decidieron seguir trabajando, aunque atentos a eventuales desbordes en la Quinta Región y a las instrucciones de las autoridades.

En Curicó Unido se optó por entrenar, aunque hubo jugadores residentes en la capital que pidieron quedarse en Santiago, como Yerson Opazo y Carlos Cisternas. La rutina se repetirá mañana, a la espera de la decisión de la ANFP. "Deberían anticiparse. Nuestra postura es que se suspenda toda la fecha, porque no hay igualdad de condiciones. Y eso es fundamental en una final de campeonato", explica el gerente Carlos Bechtholdt, quien además revela que se han coordinado con otras instituciones.

En tanto, en Universidad de Concepción el plantel de honor congeló sus actividades y los cadetes no fueron requeridos, por razones de seguridad. Las jornadas de tarde que habitualmente contempla el cuerpo técnico de Francisco Bozán, se verán día a día, de acuerdo al toque de queda que rige en la región del Biobío. Sus vecinos, Huachipato, volvieron en bus desde Santiago. Los acereros tenían que enfrentar a Iquique, pero no pudieron hacerlo. Como nadie pudo jugar en último fin de semana.

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