Ester Expósito, la actriz española del momento: “Aunque hemos avanzado mucho, sigo echando en falta ver a más mujeres protagonistas y directoras”

La actriz como Cayetana en la miniserie. Fotos: Netflix

La actriz de Élite habla con La Tercera PM sobre su ascendente carrera, los costos de la fama y su nuevo rol en una producción de Netflix: Alguien tiene que morir, creada por el realizador de La casa de las flores y donde comparte con Carmen Maura. “Un día me dijo que había visto Élite por curiosidad para verme a mí y que le había encantado”, cuenta.




La fecha clave para una decena de actores es el 5 de octubre de 2018. Ese día se lanzó en Netflix la primera temporada de Élite, la apuesta española de la plataforma de streaming por capturar al público adolescente y juvenil, con una historia de crímenes, sexo y vidas al límite dentro de una escuela privada. Un antes y un después para toda una generación de intérpretes que en un par de días se hicieron populares hasta en el último rincón del mundo.

Mientras los dos actores que eran parte de ese elenco y del reparto de La casa de papel (Jaime Lorente y Miguel Herrán) han hablado públicamente sobre la cara menos amable de la fama, Ester Expósito (20) parece moverse con mayor comodidad en torno a lo que implica la popularidad. Incluso si es la figura española con más seguidores en Instagram –25,7 millones, cifra que duplicó durante la pandemia– y cada paso que da es foco de atención, sea su vida sentimental o sus nuevos roles en la pantalla, con los creadores de Paquita Salas, Javier Calvo y Javier Ambrossi (Los Javis), o con el cerebro de La casa de las flores, el mexicano Manolo Caro.

Disponible desde este viernes 16, su siguiente papel en Netflix luego de despedirse de Élite es tanto o más estelar: Alguien tiene que morir, miniserie que dirige y escribe Caro y donde comparte con Carmen Maura, Cecilia Suárez y Alejandro Speitzer. Este último, su pareja en la vida real, encarna a un joven que regresa a Madrid junto a un amigo bailarín en plena España franquista, desatando la intolerancia de su entorno, entre ellos la mujer con la que sus padres tienen acordado se case, Cayetana, el personaje de Expósito.

La fama de la actriz despegó en 2018.

-Estuvo en los 24 capítulos de Élite, esta miniserie sólo es de tres episodios. ¿Se acerca en intensidad este nuevo rol frente a Carla de Élite?

En intensidad, no sé. Es verdad que Carla tenía un gran peso, con ese secreto a sus espaldas, y además se enamoraba, experimentaba y transgredía las normas, se rebelaba con su familia y también les protegía. Cayetana, sin embargo, creo que es un personaje que en esta historia ocupa un lugar más egoísta y menos empático con la gente. Carla, a pesar de esa coraza fría, estoy segura de que era más empática. Era totalmente racional y mental y estaba todo el rato alerta y analizando cada situación. Cayetana es todo lo contrario, es emocional, impulsiva y actúa desde un lugar más egoísta y caprichoso. Creo que es fruto de la educación que recibió y formar parte del bando que en ese momento de la historia era el bando privilegiado y opresor, que había salido ganando después de la posguerra. Formar parte de una familia como esa es uno de los motivos por los que se comporta así, sin medir las consecuencias de sus actos porque sabe que no va a tener represalias, porque es una niña de papá, de familia de bien. Nadie le va a cuestionar ni le va a poner en problemas, como sí les ocurre a Gabino (Alejandro Speitzer) y a Lázaro (Isaac Hernández), por ejemplo. O incluso al personaje de Cecilia (Suárez), Mina. Entonces, creo que tiene una intensidad diferente, pero que el personaje en sí es más ligero porque no tiene ni el mismo sufrimiento ni la misma carga que tenía Carla en Élite.

-La historia se sitúa en la España de Franco, ¿cree que la serie realiza algún tipo de comentario sobre la época o plantea algo más universal o amplio?

Ambas cosas. Pero desde luego plantea una reflexión sobre temas universales que, desgraciadamente, siguen estando ahí en el día a día. Creo que lo que sí es muy bonito al contar una historia así, como lo hace esta serie, es que se pueda acercar esta reflexión a todo tipo de público, de generación, incluso de culturas, por la mezcla hispanomexicana que tiene el proyecto, para seguir manteniendo en el candelero la lucha sobre la libertad de a quien amas o por quien te sientes atraído. Viendo esta serie nos podemos dar cuenta de que hemos evolucionado, de que hay que valorar todos los logros que se han conseguido respecto a esto. Pero que todavía no podemos confiarnos, falta mucho por luchar, hay que dar todavía voz a estos grupos que están en desigualdad, desgraciadamente, a día de hoy, y que todavía no hay una libertad y una igualdad de derechos real en la práctica del día a día.

La miniserie se sitúa en España en los años 50.

-Comparte elenco con grandes nombres, comenzando por Carmen Maura. Ambas representan a dos generaciones actorales de España. ¿Ella es un referente para usted?

Absolutamente. Carmen siempre fue para mí un gran referente, la he admirado mucho y he crecido y aprendido con su cine y su trabajo. El hecho de a mis 20 años haber compartido un proyecto con ella ha sido un regalo. Simplemente en lo personal, porque es una mujer maravillosa, y conocerla la verdad es que ha sido una gran suerte, poder hablar con ella, poder compartir opiniones y conversar. Y luego como actriz, pues imagínate, es un gran referente para mí, de la que he aprendido mucho, es historia de España, del cine de España. Entonces ha sido en ese sentido un privilegio poder estar con ella en el mismo set y poder formar las dos parte de un proyecto como este, que cuenta algo tan necesario. Como persona a mí me fascinó, es una mujer muy inteligente que ve la profesión desde un lugar muy sano, de disfrute, que creo que es el lugar más bonito de verlo. Me llevó de ella anécdotas como por ejemplo que un día me dijo que había visto Élite por curiosidad para verme a mí y que le había encantado, que le encantaba Carla, que pobrecita, cómo sufría, decía que dejara de pasarlo mal. Cosas así, muy entrañables que me quedo para toda la vida.

-Luego de Élite ha hecho Veneno, con Los Javis, ahora trabaja con Manolo Caro. ¿Lo siguiente es Hollywood? ¿O Netflix y las plataformas de streaming han alterado el camino clásico de una carrera exitosa?

No sé cuáles serán mis siguientes pasos, no tengo un objetivo fijo único, porque entonces probablemente no sea mi siguiente paso. Creo que hay que estar abierta a distintas posibilidades. Lo que sí han hecho las plataformas como Netflix es abrir el paso a que tu trabajo llegue a otros países, a otras culturas, y a muchísima más gente, cosa que antes era muchísimo más difícil, entonces en ese sentido claro que han cambiado las cosas. Pero no tengo como objetivo ahora mismo, ni lo voy a tener nunca, algo como ir a Hollywood o no sé qué. Simplemente es algo más abstracto y más a largo plazo, que es vivir toda la vida de esta profesión, (ese) ha sido siempre mi sueño y mi pasión. Y hacerlo rodeada, como ha sido hasta ahora, de directores, equipos maravillosos, actrices, actores a los que admiro, de los que espero seguir aprendiendo, porque esta es una profesión en la que nunca se deja de aprender y de evolucionar, como en la vida misma.

Ester Expósito se despidió de Élite tras el tercer ciclo.

Mi objetivo es seguir trabajando, y con la suerte que tengo ahora de poder elegir muy bien y muy cuidadosamente los proyectos y los personajes que hago, con historias provocadoras, que inviten a la reflexión, que dejen al espectador una sensación, una emoción después de haberla visto, con todo tipo de personajes, (porque) la variedad es calidad. Pero también, como mujer, me apetece hacer personajes de mujeres fuertes, luchadoras, y también echo en falta formar parte o tener la oportunidad de estar en historias contadas por mujeres, hechas por mujeres. Aunque hemos avanzado mucho en esto, sigo echando en falta ver a más mujeres protagonistas, más mujeres escritoras, directoras, en el equipo y en todos los sectores. Ese sí que es uno de los objetivos que espero ver cumplidos, cuanto antes, mejor

-Durante este año lleva tres estrenos, Ozuna y J Balvin la mencionaron en una de sus canciones, ha aumentado de manera muy significativa sus seguidores en redes sociales. ¿Cuál es su balance 2020 en todo ámbito?

Estos últimos años han sido en general años muy buenos a nivel profesional, porque he tenido grandes oportunidades de estar con gente muy talentosa, de hacer personajes muy interesantes de trabajar como actriz, y esto ha ido de la mano de esta popularidad de los seguidores de la que hablas. Aunque han cambiado mucho las cosas y mi vida ha cambiado de forma muy drástica, y por supuesto hay cosas que echo de menos de mi vida anterior, al final el balance es totalmente positivo. Es mucho el cariño que recibo y el apoyo día a día de toda la gente que está siguiendo mi carrera y mi trabajo desde todo el mundo, y estoy muy agradecida por ello, y soy consciente de lo afortunada que soy. Entonces han sido unos años positivos, sin duda, y me considero muy privilegiada del lugar en el que estoy y de poder elegir ahora mismo los proyectos en los que me nace la chispa formar parte.

Pero también en concreto el 2020 ha sido un año complicado, por esta pandemia terrible que estamos viviendo y sobre todo por la impotencia que me da toda la gente y todas las familias que están en situaciones muy complicadas, no solo directamente en el tema de salud, sino también económicamente. Mi deseo es que esto empiece a ver la luz cuanto antes para que la gente pueda recuperar su vida, sus trabajos, y pueda seguir sobreviviendo de una forma digna.

Junto a Alejandro Speitzer en Alguien tiene que morir.

-¿Qué es lo que más extraña de su vida anterior a Élite y Netflix?

Tengo suerte de que los amigos y amigas no, porque sigo teniendo el mismo círculo cercano, mi familia también sigue estando a mi lado y al final intento seguir haciendo las mismas cosas que hacía antes. Pero es cierto que hay una privacidad y una intimidad que, lo quieras o no, se pierde. Entonces estar tranquila, sin tener que estar pendiente, o sin la sensación de que nadie está ahí observando o esperando a ver qué paso das, pues ya no la tengo. Pero ya te digo que todo lo que saco es positivo en la balanza. Hay efectos colaterales de esta profesión, como ha sido en este caso la fama o la popularidad o como quieras llamarlo, pero que afronto con cabeza, con tranquilidad, con calma, y sobre todo digiriéndolo, no olvidándome de lo afortunada que soy de tener a tanta gente apoyándome y siguiendo mi carrera.

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