Fallo que condenó a seis años de prisión a Cristina Kirchner agita tablero electoral de cara a 2023 en Argentina

Simpatizantes de la vicepresidenta argentina Cristina Kirchner protestan con una pancarta donde se ve a la política y a su fallecido esposo, el expresidente Néstor Kirchner. Foto: Reuters

Tras el sorpresivo anuncio de que no será “candidata a nada” en las próximas elecciones, el oficialismo le pedirá a la vicepresidenta argentina reconsiderar la decisión argumentando que se encontraba en estado de “emoción violenta”. Su eventual deserción podría beneficiar las aspiraciones presidenciales del ministro de Economía, Sergio Massa.


La frase cayó como una bomba política en medio de un ya agitado ambiente. “No voy a ser candidata. Es más, una muy buena noticia para usted, (Héctor) Magnetto (el CEO del Grupo Clarín). El 10 de diciembre de 2023 no voy a tener fueros, no voy a ser vicepresidenta. Así que les va a poder dar la orden a sus esbirros de la Casación y de la Corte Suprema que me metan presa”, afirmó, agitada y con los ojos humedecidos, Cristina Kirchner el martes, convirtiéndose así en la primera vicepresidenta en ejercicio en ser condenada por corrupción en la historia de Argentina. Una decisión que, de paso, agitó el escenario electoral de toda su coalición, el Frente de Todos.

Minutos antes, el Tribunal Oral Federal 2 había decretado que Kirchner debía pagar con seis años de cárcel y la inhabilidad perpetua para asumir cargos públicos por el delito de administración fraudulenta en perjuicio de la Administración Pública.

En dicho momento, probablemente la mayoría de los miembros del oficialismo, así como analistas políticos, daban por descontado que la segunda al mando del país aprovecharía las instancias de apelación -que se podrían extender hasta fines de 2023 o principios de 2024- para presentar una candidatura senatorial, o incluso presidencial, para extender su inmunidad hasta al menos 2029, pero la vicepresidenta aseguró en un discurso posterior al fallo que no lo haría.

“Mascota de usted, nunca jamás. No voy a ser candidata a nada, ni a presidenta, ni a senadora. Mi nombre no va a estar en ninguna boleta. Termino como me volví el 10 de diciembre de 2015 a mi casa”, aseguró, lo que abrió especulaciones sobre, primero, si realmente la vicepresidenta no se presentará a los próximos comicios, y segundo, quiénes serían las eventuales cartas para reemplazar a la siempre competitiva expresidenta.

El Presidente Alberto Fernández y Sergio Massa se abrazan después de que el último jurara como ministro de Economía, en agosto de 2022. Foto: Reuters

Allí, figuras como la de Sergio Massa, ministro de Economía, y del ministro del Interior, Eduardo De Pedro, suenan como posibles sucesores centristas del bloque oficialista. Nombres que no solo modifican el escenario del Frente de Todos -y donde destaca la supuesta ausencia de la reelección del Presidente Alberto Fernández-, sino que también afectan a las principales cartas de la oposición.

Conmoción oficialista

Cuando parte importante de las fuerzas oficialistas asumían que Kirchner era una carta clara para la presidencia argentina en 2023, su anuncio llegó a quebrar una de las pocas certezas al interior del Frente de Todos. “Claro que me sorprendió”, dijo al diario La Nación un estrecho colaborador de la vicepresidenta que acababa de escuchar el mensaje que esta entregó desde el Senado.

Desde el círculo cercano del Presidente Alberto Fernández, del que se sabe protagoniza un quiebre con Kirchner, la impresión fue similar, según el diario Clarín. “Fue totalmente inesperado. Es una decisión personal totalmente respetable”, señaló un integrante de la mesa chica del mandatario. Si bien se esperaba un fallo desfavorable para la vicepresidenta, pocos se esperaban el terremoto político que significó su anuncio de no lanzar una candidatura para 2023.

Según La Nación, la jugada también se explica como un intento comunicacional por sacar del foco mediático la histórica resolución judicial mediante una bomba, como lo fue la deserción para las elecciones.

Sin embargo, la prensa trasandina también afirmó que tanto las bases políticas del oficialismo como los políticos avezados del sector buscarán que Cristina Kirchner se arrepienta de su decisión. Alegando que la vicepresidenta se encontraba en un “estado de emoción violenta” al momento de proferir su renuncia a una candidatura -apelando a la furia demostrada en los últimos minutos de su discurso, así como al quiebre en la voz y los ojos vidriosos cuando dijo que no postularía a nada-, buscarían hacerle notar que estaría cayendo en una contradicción si declina de la candidatura “después de denunciar que intentan proscribirla”, detalló Clarín.

Las palabras de apoyo oficialista llegaron en bloque. Desde el Presidente Fernández, pasando por asesores cercanos, gobernadores e intendentes, hasta el propio ministro de Economía, Sergio Massa, quien intentó esquivar durante todo el proceso judicial cualquier pronunciamiento al respecto, salieron a entregar un respaldo cerrado. Pero tanto al interior del oficialismo como en la oposición, ya se fraguan posibles cambios de cara a las elecciones de 2023.

Horas después de conocerse el fallo en el juicio del caso Vialidad, CFK encabezó una cena en Ensenada con dirigentes kirchneristas. Ante camporistas, intendentes, legisladores y sindicalistas de su núcleo duro ordenó hacer valer el peso político del espacio y “salir a militar”, al tiempo que le pidió a su tropa “tomar el bastón de mariscal”, sostuvo el diario La Nación.

Cartas electorales

Dado el quiebre entre Cristina Kirchner y Alberto Fernández, no fue extraño que este fuera uno de los últimos en dar su opinión en redes sociales sobre el fallo que afectaba a su, en teoría, más cercana colaboradora. Hasta el momento, el mandatario no ha abandonado sus intenciones de ir por la reelección, pero con la decisión de la vicepresidenta, el nombre del gobernante no fue el primero en saltar a la palestra. Si bien el diario Clarín asegura que “quiere seguir peleando en la interna”.

Sergio Massa, ministro de Economía y principal responsable de levantar la alicaída situación financiera que afecta al país, fue uno de los nombres más repetidos en la prensa trasandina como el posible vencedor del proceso. Su perfil centrista lo eleva como uno de los más serios candidatos con la aparente salida de Kirchner de la competencia por el sillón de la Casa Rosada.

Definiendo la decisión judicial como “un fallo insostenible que corta la cadena de responsabilidades en busca de impacto político y con enorme precariedad jurídica”, Massa tuvo uno de sus primeros pronunciamientos sobre el tema con la resolución que condena a Cristina Kirchner a seis años de cárcel e inhabilitación perpetua para asumir cargos públicos.

Colega en el gabinete, el ministro de Interior, Eduardo “Wado” de Pedro, también suena entre los posibles aspirantes presidenciales. Según Infobae, fue señalado por Máximo Kirchner como un “buen candidato” para competir por la presidencia el año que viene y lograr una renovación en las candidaturas del peronismo.

De Pedro, dirigente de extrema confianza de la vicepresidenta e integrante de la mesa chica de La Cámpora, recorrió el camino inverso al de Massa. Subió el perfil, empezó a mostrarse más en la gestión y se posicionó como uno de los potenciales candidatos del oficialismo para el año que viene, sostiene el medio argentino.

Esta aparente victoria de nombres que competirían por los votos del centro del arco político, según los medios argentinos, también tiene repercusiones en Juntos por el Cambio (JxC), la coalición opositora. Con el expresidente Mauricio Macri y Patricia Bullrich como espejos políticos de Fernández y Kirchner, la ausencia de nombres ligados a la izquierda dura también complica las posiciones políticas de los principales candidatos de JxC, aseguró La Nación.

En dicho escenario, el alcalde porteño Horacio Rodríguez Larreta o los radicales Gerardo Morales y Facundo Manes, quienes participarán en las primarias internas de la coalición en marzo próximo, son políticos que podrían ganar peso de cara al cambio de oponentes, agregó el medio.

Mauricio Macri, expresidente de Argentina que podría ser uno de los candidatos de la oposición para llegar a la Casa Rosada. Foto: AFP

Sin embargo, desde la izquierda también surgió otro nombre en el Frente de Todos. Juan Grabois, dirigente social de la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP) y cercano a la vicepresidenta, aseguró que estaba dispuesto a ser Presidente luego de asegurar que sentía orgullo por la decisión de Cristina Kirchner al ser “capaz de renunciar a algo y que tenga los ovarios que no tiene ningún político de los varoncitos que hay en Argentina para decir ‘yo me la banco, sé lo que represento, me quedo sin fueros y voy a defender mis convicciones’, cuando el 99% de los políticos argentinos hubiesen huido como ratas al lugar número 14 de la lista de diputados de la provincia de no sé dónde para tener los fueros y no ir en cana”.

Consultado por Alejandro Fantino en el programa Animales Sueltos sobre si postularía a la presidencia, Grabois, de 39 años, aseguró que “me gustaría”. “Mejor que el que está ahora y que el que estaba antes, seguro que lo voy a hacer, por lo menos tengo tres ideas”, dijo en referencia al actual mandatario, Alberto Fernández, y el anterior, Mauricio Macri. Además, tuvo espacio para cuestionar la posible candidatura de Massa, afirmando que no debiese ser la carta del peronismo, porque “es un hombre de centro que plantea un alineamiento con EE.UU., yo planteo un alineamiento latinoamericano. Es un hombre del establishment, no es lo que queremos para este país”.

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