Karen Bass, la representante afroamericana que irrumpe como posible compañera de fórmula de Biden

(Foto: AP)

La legisladora de California aparece como opción frente a la senadora Kamala Harris, la favorita hasta ahora. Bass ha cobrado notoriedad por su rol en la redacción del proyecto de ley de reforma policial tras el asesinato de George Floyd.




El candidato presidencial demócrata para las elecciones de noviembre en Estados Unidos, Joe Biden, se acerca a la decisión final sobre su compañera de fórmula para la vicepresidencia. Se espera que anuncie su elección la semana del 10 de agosto, según la prensa norteamericana. Esto pondría el anuncio más cerca de la Convención Nacional Demócrata, que comienza el 17 de agosto, que el plazo del 1 de agosto que Biden había indicado inicialmente.

El exvicepresidente de Barack Obama se ha comprometido a seleccionar a una mujer y está enfrentando presión para elegir a la primera mujer afroamericana en una fórmula presidencial. De cumplir su palabra, la compañera de fórmula de Biden será la tercera candidata a la vicepresidencia en la historia de Estados Unidos, luego de Geraldine Ferraro en 1984 y de Sarah Palin en 2008, cuatro años después de que Hillary Clinton se convirtiera en la primera nominada a la presidencia.

Hasta ahora la carta que suena más fuerte es la senadora de California Kamala Harris, quien en diciembre sorprendió al renunciar a la carrera presidencial y en marzo declaró su apoyo a Biden. Su nombre ha cobrado fuerza desde que fotógrafos lo captaron en una libreta de notas que llevaba el abanderado presidencial demócrata. Debajo de "Kamala Harris" podía leerse: "no guarda rencor", "mucha ayuda en la campaña", "gran respeto por ella". Entonces no se vieron, o no se dejaron ver, otras anotaciones sobre otras posibles candidatas.

Coincidencia o no, el influyente portal Politico dio por ganadora a Harris en una nota fechada el 1 de agosto de la que luego se retractó, señalando que estaba preparada de antemano y que divulgarla había sido un error. Lo cierto es que el currículum y la trayectoria de Harris, una abogada de 55 años, hija de una india tamil y un jamaicano, refuerzan sus posibilidades.

Sin embargo, algunos de los aliados de Biden están llevando a cabo una campaña detrás de escena para evitar que Harris se convierta en su vicepresidenta, según señala la cadena CNBC. Algunos siguen resentidos por sus ataques a Biden durante los debates de las primarias del año pasado, diciendo que cuestionan su lealtad al exvicepresidente. Otros argumentan que es demasiado ambiciosa y que solo se centrará en convertirse en presidenta.

En medio de este escenario, la prensa estadounidense ha puesto su atención en la figura de la representante de California Karen Bass. La legisladora de 66 años ha cobrado notoriedad por encabezar el grupo de congresistas afroamericanos que redactó un proyecto de ley de reforma policial que lleva el nombre del exguardia de seguridad George Floyd, cuya muerte a fines de mayo, asfixiado por un policía blanco, desató las multitudinarias manifestaciones que sacudieron al país.

Su activismo en Los Angeles la convirtió en una candidata clara cuando se abrió un puesto en la Asamblea del Estado de California. A partir de ahí, se convirtió en la primera mujer negra en dirigir una asamblea estatal como speaker y fue elegida para el Congreso en 2011. Rápidamente aumentó su influencia entre los miembros del Caucus Negro del Congreso (CBC) y fue elegida para dirigir el grupo en 2018.

El exvicepresidente Joe Biden ajusta su mascarilla durante una visita a una fábrica en julio. Foto: AP

Según la Radio Nacional Pública (NPR), Bass fue elevada al escenario nacional el mes pasado cuando la líder de la Cámara de Representantes, la demócrata Nancy Pelosi, le encomendó la tarea de redactar el proyecto de ley de reforma policial. "Tenemos la suerte de ser liderados por la presidenta del CBC, Karen Bass, quien lleva 47 años abogando por la justicia racial y el fin de la brutalidad policial", dijo Pelosi en un evento que dio a conocer la legislación.

Los patrocinadores de su candidatura como vicepresidenta han descrito a Bass como una integrante de la Cámara de Representantes que es universalmente apreciada y respetada, una jugadora de equipo con experiencia trabajando con republicanos y liderando una legislatura estatal, una mujer afroamericana con una biografía convincente enraizada en orígenes humildes y, en particular, una opción política segura que no “hará olas”.

El exgobernador de Pennsylvania y partidario de Biden, Ed Rendell, dijo en una entrevista que, a diferencia de Harris, Bass es vista como una “opción muy segura”. “Kamala puede tratar a algunas personas de manera incorrecta. No es probable que Karen Bass haga eso”, señaló Rendell. “¿La regla número uno para elegir al vicepresidente? No hagas daño”, recordó.

Condoleezza Rice (arriba a la izquierda), Kamala Harris (arriba a la derecha), Elizabeth Warren (abajo a la izquierda) y Keisha Lance (abajo a la derecha), son algunas de las posibles compañeras de fórmula de Joe Biden.

En ese sentido, la revista The Atlantic destacó que “a manera discreta y las credenciales progresistas de la representante de California podrían fortalecer la campaña de Biden cuando más lo necesita”. Incluso, el diario The Sacramento Bee, cuyo consejo editorial está dirigido por el exasesor de Harris en California, Gil Duran, publicó un editorial el viernes que insta a Biden a elegir a Bass sobre Harris para vicepresidenta. “Si Biden elige una vicepresidenta de California, es probable que no elija a Karen Bass”, escribe el periódico. “Claramente, sin embargo, la activista comunitaria cuya pasión por el servicio llevó a otros a introducirla en la política electoral es la mejor opción”, destacó.

Sin embargo, Bass tiene puntos débiles que pueden afectar su nominación. Uno de ellos son sus comentarios sobre Cuba. En 2016 calificó como "una gran pérdida para el pueblo de Cuba" la muerte de Fidel Castro. "No lo haría de nuevo", dijo Bass el domingo durante una aparición en el programa "Meet the Press" de la cadena NBC. "Hablé inmediatamente con mis colegas de Florida y me di cuenta que era algo que simplemente no debí haber dicho". La representante explicó que trató de expresar sus condolencias al pueblo cubano cuando se refirió a Castro como "comandante en jefe", un término detestado por muchos exiliados cubanos en Florida. Añadió que no se considera una "simpatizante de Castro".

Además, sus vínculos con Cuba han sido puestos bajo escrutinio debido al efecto que podrían tener en el electorado de Florida. Bass dijo que viajó a Cuba para ayudar a construir unas casas en su adolescencia. Como miembro del Congreso, se ha trasladado varias veces al país caribeño para participar en intercambios culturales y estudiar el sistema médico cubano. Pero la representante dijo que sus posturas hacia Cuba se ajustan a las políticas que había durante la presidencia de Barack Obama, que buscó descongelar las relaciones de Estados Unidos con la isla.

Por otra parte, Bass tuvo que salir a aclarar unas declaraciones suyas de 2010 sobre la Iglesia de la Cienciología. "La Iglesia de la Cienciología que conozco ha marcado la diferencia, porque tu credo es un credo universal y uno que habla a todas las personas en todas partes", dijo Bass en el video difundido por el medio conservador The Daily Caller.

Respondiendo a las críticas una década más tarde, Bass afirmó que asiste a una iglesia Bautista en Los Angeles y que sus comentarios sobre la comunidad de la Cienciología fueron simplemente un mensaje sobre “respetar los puntos de vista de los demás”.

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