La fría relación entre Paredes y Olivares que gatilló la salida de la militante comunista de la Secom

La periodista, dicen en el gobierno, tenía diferencias de criterios con el cineasta. Ella buscaba que la repartición tuviera una mirada estratégica más a largo plazo, mientras que él, afirman, estaba más preocupado de la coyuntura. Las mismas fuentes aseguran que el frenteamplista no la incluía en temas políticos y la relegaba a asuntos de carácter sectorial.


En el tercer piso de una de las alas de La Moneda tiene ubicada su oficina personal de subdirectora de la Secretaría de Comunicaciones (Secom). Ahí, la militante del Partido Comunista Javiera Olivares -cuyo nombre fue propuesto por esa colectividad dentro de la nómina que tenían con sus principales cuadros para arribar al Ejecutivo e impulsado por la ministra Camila Vallejo (Segegob)- alcanzará a trabajar casi siete meses en esa repartición.

La periodista, según confirmó ayer La Tercera, dejará su puesto el próximo martes y pasará a formar parte del gabinete de Vallejo -con quien, dicen en La Moneda, “son compañeras del PC”, no amigas- en calidad de asesora. En su lugar en la Secom, en tanto, llegará otro militante comunista: el actual director de comunicaciones del Ministerio de Educación, Sebastián Fierro. El periodista también es la pareja de la exconvencional Bárbara Sepúlveda, también militante del PC.

Si bien en el Ejecutivo en un inicio transmitían que la salida de Olivares respondió principalmente a la reestructuración que está sufriendo la repartición que dirige el cineasta Pablo Paredes -como parte del diseño para la segunda etapa del gobierno, el que ha implicado ajustes en distintas áreas-, lo cierto es que en el gobierno también dicen que existía una mala evaluación del trabajo de Olivares y que tampoco había una relación fluida con Paredes.

De hecho, dicen que el militante RD, tenía a la periodista en temas de “poca relevancia” y relegada a materias de carácter sectorial.

En esa línea, las mismas fuentes agregan que Paredes no delegaba en ella asuntos de mayor importancia debido a que consideraba que su perfil era más intelectual y menos resolutivo. Por lo mismo, agregan, tampoco se le encargaba ver planes para contener crisis comunicacionales.

Otras fuentes de gobierno, en todo caso, reconocen que existía diferencias de criterios entre ambos, pero no “grandes roces”. Que la periodista tenía, en algunos asuntos, una mirada “más estratégica y de largo plazo” en lo político, más que solo relatos momentáneos y operativos del día a día.

Por lo mismo, fuentes refutan que la militante comunista no se haya involucrado en temas más políticos y dicen que, muchas veces, trabajaron materias de ese tipo en conjunto con el personero RD. Lo que sí también reconocen es que el estilo de liderazgo de Paredes era más “personalista y centralista” y no tanto de trabajo colectivo.

Un ejemplo que, dicen en Palacio, es ilustrativo de las diferencias de miradas que ambos tenían fue al inicio del gobierno, cuando no había una planificación respecto de cómo la Secom se relacionaría con los medios de comunicación. El mismo Paredes, dicen quienes han conversado con él, reconoce que fue un error estratégico pensar que podrían prescindir de una comunicación fluida con la prensa, algo que -según dicen en el gobierno- habría advertido anticipadamente Olivares.

Olivares, de acuerdo a las mismas fuentes, se irá a reforzar temas políticos y estratégicos en el gabinete de Vallejo y también algunos contenidos programáticos.

Más allá de todo, según fuentes de gobierno, Paredes y Olivares luego de la contundente derrota del Apruebo en el plebiscito -opción por la cual se la jugó el Ejecutivo- ambos hicieron una autocrítica respecto de su rol. Y, de acuerdo a algunas versiones, se llegó al diagnóstico de que en la repartición faltaba ahondar en una perspectiva más estratégica.

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