La lucha de Cecilia Heyder: Corte prohíbe que sea trasladada a su casa antes que se resuelva su petición de eutanasia

El tribunal de alzada capitalino ofició al Hospital San José para que mantenga en sus dependencias a la mujer y activista por los Derechos Humanos quien se encuentra desahuciada y en espera de un litigio judicial que le permita poner voluntariamente fin a su vida de manera asistida.




Empeora la situación de salud de Cecilia Heyder, la activista por los Derechos Humanos que libra actualmente una batalla judicial a través de un recurso de protección en el que solicita a las autoridades le permitan acceder a una muerte asistida.

El 12 de diciembre pasado se enteró, de manera no oficial, que su cuerpo no está realizando el proceso de coagulación sanguínea y que un médico del Hospital San José, teniendo en cuenta que se trata de una paciente desahuciada, la enviaría de vuelta a su domicilio.

Todo eso quedó plasmado en una Orden de No Innovar presentada por su abogado Pablo Villar quien solicitó a la Corte de Apelaciones de Santiago que prohíba su traslado, lo que fue acogido por la Quinta Sala del tribunal de alzada en resolución dividida.

“Se concede la orden de no innovar pedida, en cuanto la recurrida deberá abstenerse de derivar a la recurrente a su domicilio durante la tramitación del presente recurso”, dice la resolución a la que accedió La Tercera PM.

Con miras a que le sea concedida la eutanasia, Hayder interpuso un recurso de protección en contra del Hospital San José, en el que lleva varios meses internada, y también en contra del Ministerio de Salud. En el libelo acusa que vive bajo “la amenaza por parte del recinto asistencia consistente en remitirme a mi domicilio donde no cuento con la posibilidad de transfundirme, lo que implicaría una muy dolorosa e indigna muerte y la omisión de los recurridos al no brindar procedimiento médico para poder alcanzar la muerte de una forma indolora, digna, ante mi actual estado de desahucio”.

Heyder tiene 54 años, es soltera, tiene dos hijos y se ha convertido en uno de los íconos de la Ley de Eutanasia que se tramita hoy en el Congreso. Ha liderado una lucha para poder acceder a lo que ella llama “una muerte digna” luego que ningún tratamiento médico pueda detener su desenlace tras padecer de un severo cáncer de mama metastásico, cáncer de ovario, lupus eritematoso sistémico, síndrome antifosfolípidos, déficit factor VII, hipertensión arterial y anemia coagulopatía severa sin origen precisado (oncológico v/s reumatológico), además de dolor crónico.

“Quiero una muerte digna”

“Tengo movilidad reducida, solo puedo moverme en silla de ruedas, pero como tengo que estar permanentemente conectada a máquinas, no me es posible. En estos momentos me encuentro internada en el Hospital San José por una septicemia por un catéter periférico central que tuve en el brazo. Médicamente me encuentro desahuciada, no existe en la medicina actual la posibilidad de restablecer mi condición de salud a algo que se aproxime a la normalidad. Ya no quiero más estudios ni someterme a más tratamientos invasivos. Ya no tengo vías venosas, me tienen que poner catéter centrales, me los tienen que poner en la ingle. Quiero una muerte digna, no quiero seguir sufriendo, tengo que estar con morfina las 24 horas del día en estos momentos y ya no quiero seguir así”, dice Heyder en su recurso.

El abogado Pablo Villar quien representa a la activista por los DD.HH. señala que esta decisión del tribunal de alzada capitalino es muy relevante. “Lo que hizo fue prohibir al Hospital San José que doña Ceclilia Heyder fuese derivada a su domicilio, toda vez que es una de las dos solicitudes que fundan el recurso de protección, junto con la solicitud de muerte asistida”.

El profesional explica que en un comienzo la Corte “había rechazado esta solicitud, sin embargo acompañamos nuevos antecedentes, un Informe Social, que le permitió a los ministros entender que mi representada y su familia no cuentan con la capacidad técnica, estructural y emocional para enfrentar el fin de de la vida de doña Cecilia en su domicilio de una manera digna y sin dolor. Es necesario entender que la muerte digna es un proceso complejo que no solo dice relación con el momento final, ya que el tratamiento que se le da en los momentos previos a la paciente, doña Cecilia en este caso concreto, también es importante”.

En ese sentido, dice, el traslado que pretendían los médicos del Hospital “no solo vulnera su garantía fundamental de la honra así como su integridad psíquica y física, sino que también vulnera la integridad psíquica del grupo familiar que tendría que enfrentar una delicada situación de salud para la que no están preparados, tomando en consideración que hoy en el Hospital San José doña Cecilia es atendida por equipo de más de 10 personas entre doctores, enfermeras y asistentes”.

“La resolución de la Corte, en resumen, implica un avance judicial en cuanto al respeto al derecho a la honra de doña Cecilia, es un avance respecto al derecho a una muerte digna por el cual ella ha luchado tanto, sin embargo, respecto de este derecho todavía falta su reconocimiento legal expreso, lo que se encuentra hoy entrampado en el Congreso”, advirtió Villar.

Desde el Minsal le han ofrecido a Heyder el traslado a una clínica o incluso a una pieza sola en el Hospital San José, lo que ella ha rechazado pues quiere un trato igualitario y lograr ganar una batalla en tribunales que le permita acceder a eutanasia.

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