Radiografía económica de los latinos en EE.UU: es el grupo que abre más negocios, pero uno de los que gana menos

A pesar de ir ganando terreno en la economía norteamericana, los latinoamericanos siguen enfrentando discriminación a la hora de financiar sus empresas. En comparación con los estadounidenses blancos, ganan un 27% menos.




Un estudio de la consultora McKinsey indagó respecto de la inserción de los latinoamericanos en la economía norteamericana, describiendo así las diferencias y participación en comparación con otros grupos étnicos. En promedio, los latinos ganan solo 73 centavos por cada dólar que gana un estadounidense blanco, y esta brecha afectaría tanto el consumo como el ahorro y la capacidad de emprender que tienen.

Según la investigación, colectivamente los latinos reciben US$ 288 mil millones anuales menos que los estadounidenses blancos. Aún así, son la población que más empresas per cápita abre en el país: uno de cada 200, el 0,5%, comparado con el 0,3% de los blancos y asiáticos. ”Como población, encarnan cada vez más, en espíritu y realidad, el sueño americano de que el trabajo duro vale la pena y que cada generación estará mejor que la anterior. Sin embargo, la contribución de Estados Unidos a ese sueño es desigual”, apunta el informe en su introducción.

Del mismo modo, el documento señala que en la actualidad los latinos están enfrentando barreras económicas similares a las oleadas anteriores de migrantes, como los italianos y los irlandeses, que finalmente superaron en su momento, y que aquello se traduce en mejorías de ingresos y riqueza a lo largo de las generaciones.

“Abordar las barreras que impiden a los latinos participar plenamente de la economía podría tener un impacto multimillonario, desatando aún más su espíritu empresarial, creando millones de puestos de trabajo, impulsando el gasto de los consumidores y creando riqueza intergeneracional”, señala el estudio, que lleva por nombre “El estado económico de los latinos en Estados Unidos”.

Trabajador de una ferretería en Nueva York. Foto: AP

Ahora bien, el efecto de la pandemia se dejó sentir en la economía de los latinos viviendo en Estados Unidos: “Aunque el 89% de los trabajadores latinos tenían trabajos considerados ‘esenciales’ durante la pandemia, perdieron sus trabajos en mayor proporción que trabajadores blancos y un menor porcentaje de ellos logró trabajar remotamente desde su casa. Por lo anterior, una proporción más alta de mujeres latinas tuvo que dejar de trabajar o trabajó menos horas por falta de ayuda para cuidar a sus hijos”, señalan a La Tercera Lucy Pérez y Bernardo Sichel, coautores del informe.

La pandemia también intensificó la brecha económica para los latinos y limitó su capacidad de ahorro. “De hecho, el 46% de los latinos tuvo que utilizar sus ahorros (comparado con 42% de blancos) y la mayoría tuvo que usar más del 50% del total de los mismos (comparado con el 34% de blancos)”, indican los autores.

Según la Oficina del Censo de Estados Unidos, 60,5 millones de hispanos viven en el país, lo que representa un 18,4% de la población norteamericana. Asimismo, el grupo comporta el 17,3% de la fuerza laboral del país, aunque se pronostica que esta cifra aumentaría al 22,4% en 2030, y superaría el 30% en 2060. Otros datos demográficos muestran que el 61% de los latinos es de origen mexicano, el 9% puertorriqueño y el 4% cubano. El 6% restante se reparte en otros orígenes.

Los latinos, sin embargo, ganan menos que los blancos no latinos en las mismas categorías ocupacionales: el estudio señala que, de recibir un trato igualitario en sus sueldos, la colectividad ganaría un extra de US$ 95 billones. Comparando estas categorías ocupacionales, los trabajadores latinos se concentran desproporcionadamente en labores de baja paga.

Más que cualquier grupo étnico o racial, los latinos inician más negocios per cápita. El estudio de McKinsey señala: “Durante los últimos cinco años, uno de cada 200 latinos (0,5%) ha iniciado un nuevo negocio cada mes, en comparación con el 0,3% de los siguientes grupos más altos (blancos y asiáticos)”.

A pesar de esto, los latinos solo poseen cerca del 6% de las empresas empleadoras, y alrededor del 14% de las empresas no empleadoras en Estados Unidos. Del mismo modo, el estudio consignó que el 13% de las empresas de dueños latinos cerraban en su primer año: porcentaje levemente más alto que el 10% de cierre que registran las de dueños estadounidenses blancos.

“Existen brechas relacionadas con la representación, los ingresos por empresa, la rentabilidad y el número de empresas empleadoras. Las barreras que impulsan estas brechas tienen que ver con los desafíos que enfrentan los propietarios latinos para obtener financiamiento; su dependencia de los ahorros familiares, tarjetas de crédito y activos personales para iniciar negocios”, señala el informe. Al respecto, Pérez y Sichel explican que “los latinos son uno de los grupos más emprendedores de EE.UU. La mayoría (85%) inició sus negocios por oportunidad más que por necesidad”.

Inmigrantes salvadoreños a la salida de su casa en Dallas, retratados en el documental "Building the American Dream". Foto: AP

Otro hallazgo interesante tiene relación con la brecha generacional de los latinoamericanos en Estados Unidos, indagando en las diferencias económicas entre latinos nacidos en el extranjero y en el país. Por ejemplo, el salario medio anual de los latinos nacidos en el extranjero, o “primera generación”, corresponde a US$ 31.700, mientras que los estadounidenses latinos están cerca de promediar US$ 39.000. Sin embargo, esto sigue siendo significativamente más bajo que el sueldo anual del trabajador blanco no latino, que llega a US$ 52.942.

De a poco, la cantidad de latinos nacidos en Estados Unidos crece: si hoy corresponden a dos tercios del grupo, la Oficina del Censo estima que para 2060 corresponderá al 76%. “Los latinos nacidos en Estados Unidos cuentan con mejores oportunidades económicas que los que nacieron en el extranjero. Los hijos de migrantes latinos tienen más movilidad económica y siguen el patrón de otros grupos de migrantes en EE.UU.”, apuntan Pérez y Sichel.

Por otro lado, debido a su menor ingreso comparado, los latinos solo representan el 11,4% del consumo total en Estados Unidos, a pesar de representar el 18% de la población. Esta tendencia podría detenerse o revertirse a medida que los hogares latinos de altos ingresos son cada vez más: el consumo latino ha crecido un 6% anual.

Según Pérez y Sichel, uno de los aportes más importantes para que los latinos puedan participar plenamente de la economía estadounidense tiene relación con sus sueldos: “Es muy importante cerrar la brecha salarial, compensando a los trabajadores latinos de manera equitativa respecto del resto de los trabajadores. También la capacitación es fundamental para cerrar la brecha de representación de los latinos en puestos de trabajo mejor remunerados. Asimismo, el acceso a capital para emprendedores latinos y la inclusión financiera son elementos muy relevantes para derribar las barreras y crear nuevas oportunidades para esta población en los EE.UU.”, indican.

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