Residente de Calle 13: "Cuando un influencer hace un disco le quita espacio a un músico"

RESIDENTE

La Tercera participó ayer en el encuentro que el cantante de Calle 13 tuvo con la prensa en el festival latino LAMC que se hace esta semana en Nueva York. "Si un influencer tiene millones de seguidores, y él saca un disco y millones de personas lo escuchan, no importa si es una senda mierda lo que sacó", aseguró en una charla donde criticó las nuevas formas de publicitar la música.




Residente está sobre el escenario. El cantante, cerebro, rostro y arquitecto de Calle 13, el hombre que llevó el género urbano hasta su versión más inquieta y aguda, toma el micrófono, pero esta vez no es para soltar rimas ni frasear sobre la realidad del continente: el ahora solista es uno de los invitados estelares del festival Latin Alternative Music Conference (LAMC) que se hace esta semana en Nueva York y ayer ofreció un conversatorio junto a la jefa de la edición latina de la revista Billboard, la periodista colombiana Leila Cobo.

Y hay que decirlo: en un principio, René Pérez, su verdadero nombre, es más intenso e inventivo cantando que hablando en una charla. En un show parece un forajido siempre al borde de hacer explotar todo, pero cuando ahora se siente a conversar se le ve y escucha más moderado y domesticado. La dinamita y la pólvora la cambia por reflexión y sosiego.

Pese a ello, la conversación igual es carne de titular. Por ejemplo, a la hora de hablar de los influencers, aquellas personalidades públicas con vida propia en las redes digitales y que levantan un mercado particular al publicitar los más diversos tipos de productos. El propio puertorriqueño se lanzó contra ellos hace unas semanas y abrió en su Instagram una instancia bautizada como "El influencer", una suerte de dardo irónico contra tales personajes, contra lo que él considera una figura irrelevante y un simple culto al ego y el ombliguismo.

En la charla de ayer en la Gran Manzana, el cantautor soltó: "La música está pasando por un periodo medio extraño y no se puede olvidar que nosotros hacemos música y eso es lo que nos mueve. No quiero parecer como alguien que se quedó atrás, pero uno no puede olvidar la historia que ha sido la que ha creado todo lo que hicimos por la música. Tu como músico no puedes olvidar esa historia. Estamos viviendo un momento donde los músicos tienen que ser influencers también".

Tras contextualizar, siguió: "Tienes dos opciones: o ser un modelo de ropa, que obviamente yo no voy a hacer. De hecho, esta es la mejor combinación que tengo (dice apuntándose a la vestimenta que lleva puesta). No estoy en contra de la moda, para nada. Pero la moda para mí no puede ir encima de la letra ni de la música, sobre todo si eres músico".

"Siempre el fashion fue parte de la música. Ponle que hubiera llegado hasta el 50/50, pero ahora está 70/30. Es más importante la moda. Es más importante cuán cool te ves y las zapatillas que tienes. Es lo que enseñan en las fotos, te pagan por eso, lo más seguro, pero hay que buscarle un nombre a eso. Los músicos que hacen eso deberían ser celebridades del Instagram. O algo así".

Consultado por artistas que hoy logran contratos disqueros sólo por subir un video casero a YouTube o por repletar de registros personales sus redes sociales, el cantante profundizó: "Es un terreno bastante peligroso. Está bueno redefinir las palabras, porque al arte puede hacer todo. Pero no cualquiera es artista. Hay gente que dice: 'él es artista y él es un verdadero artista'. No cabrón. O eres artista o no lo eres. Una de las dos".

"Sentía que los artistas, o tenían que ser modistas o tenían que ser influencers. No tengo nada en contra de los influencers, para nada. Pero para que se quedan en casa sin hacer nada, prefiero que sean influencers, la verdad. Está bien que lo sean. La cosa es que es raro cuando un influencer hace un disco. Pero está bien. Es como cuando un chef dice que va a ser un disco. O cuando un músico quiere ser chef. Está bien. Pero es raro, porque le quita el espacio a un músico. Y como funciona Spotify hoy, que todo es por streaming y cuánta gente te escucha, se complica si tienes a un influencer".

Por lo demás, el tema le sirvió para ampliar su punto de vista a la música y la industria actual: "Parece que hoy no importa la calidad musical. Sólo importan los streamings y cuánta gente lo va a escuchar. Entonces si un influencer tiene millons de seguidores, él saca un disco y millones de personas lo escuchan, no importa si es una senda mierda lo que sacó. Lo que importa es que tiene millones de streamings. Hoy te hacen ese negocio, te hacen una promoción tremenda".

"Yo hoy escucho música, pero ya la escucha mía por un disco le hace ganar plata a ese disco. A mí eso me parece que es raro también. Por ejemplo, tengo Spotify porque quiero escuchar a Radiohead y Rubén Blades. Este mes no tuve tiempo para escuchar música, pero escuché un disco que no quería escuchar, porque dije 'déjame escucharlo para ver si es bueno'. Y lo escuché y no me gustó. El tema es: mi dinero de este mes, que se supone que es para Thom Yorke y Rubén Blades, se lo van a dar a ese disco que no me gustó".

"Hoy todo es númerico. Abres Instagram y parece una competencia de las Olimpiadas, todo es número. Y nadie te dice nada de la música. Todos son récords y marcas, nadie te dijo nada de la música, cero. Yo no habló de esas mierdas (los números) con mi disquera (Sony)".

El cantante también dijo que no odia el reggaetón –sólo es crítico de las propuestas con mensaje vacío- y anunció que está preparando un álbum en solitario que sucederá a su debut de 2017.

Residente es mejor en su hábitat, cuando los carteles lo anuncian como parte de un espectáculo. Pero sentado durante más de media hora y como entrevistado, igual tiene la chispa que ha convertido en marca de fábrica.

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