Rubilar bajo presión: ministra descarta uso de recursos públicos para campaña de su pareja pero complica a La Moneda

Las acusaciones de haber usado a su equipo ministerial en favor de la candidatura de su pareja, Christian Pino -quien compite en el distrito 8- mantienen bajo presión a la titular de Desarrollo Social. La ministra habló ayer con el Presidente Piñera y le pidió margen para defenderse. Y lo hizo con dos declaraciones, en las que destacó que "no he destinado ni un solo peso del Estado ni recursos públicos para ninguna campaña". En La Moneda, donde sabían del reportaje desde el viernes, recibieron con incomodidad sus reacciones y nadie del comité político la respaldó. Mientras el Mandatario habría preferido esperar un pronunciamiento de la Contraloría, algunos consideran que su permanencia en el gabinete es insostenible.




“¿Karla Rubilar sigue contando con su confianza?”. Esa fue la consulta que le hicieron esta mañana al Presidente Sebastián Piñera al ingresar al Palacio de La Moneda. El Mandatario siguió caminando, se limitó a saludar y decir “buenos días”.

La pregunta sobre la ministra de Desarrollo Social obedeció al reportaje que emitió Canal 13 la noche del domingo. En este se señaló que Rubilar habría utilizado recursos públicos para favorecer la candidatura a diputado por el distrito 8 de su pareja, el periodista Christian Pino.

En la investigación audiovisual se mostraron mensajes de WhatsApp en los que la titular de Desarrollo Social instruye a funcionarios de comunicaciones de la cartera desempeñar funciones para la campaña de Pino.

En La Moneda los cuestionamientos a Rubilar generaron inmediata inquietud. En el Segundo Piso y en ministerios del comité político se enteraron el viernes de la indagación y ahí, según afirman fuentes de gobierno, le pidieron a Rubilar explicaciones.

La ministra -que hoy no asistió a la habitual reunión del comité político de los lunes- pidió que le dieran margen para defenderse. Entre sus argumentos señaló que no considera que se contraviniera la ley, ya que -según sostuvo internamente- se usaron horarios de “colación”.

La Contraloría estableció en un dictamen del 2020 que “el funcionario público, en el desempeño de su cargo, no puede realizar actividades ajenas al mismo, como son las de carácter político contingente, ni tampoco valerse de ese empleo para favorecer o perjudicar a determinada candidatura”.

De igual manera, el mismo dictamen estableció que “el uso de los medios electrónicos, tanto las plataformas informáticas, los servidores institucionales y las casillas asignadas a los funcionarios, solo pueden utilizarse para los fines propios del servicio o municipalidad, sin que resulte admisible su empleo con fines proselitistas”. Mientras que el artículo 64 de la ley orgánica constitucional de bases generales de la administración del Estado establece que se “contraviene” el principio de la probidad al “ocupar tiempo de la jornada de trabajo o utilizar personal o recursos del organismo en beneficio propio o para fines ajenos a los institucionales”.

Como sea, en el gobierno hay quienes creen que la permanencia de Rubilar en el cargo es insostenible, sobre todo en momentos en que se han visto golpeados por otras investigaciones que apuntan directamente al Presidente en el caso de la Minera Dominga y que, por lo mismo, deben dar señales a la ciudadanía. En ese sentido, en Palacio admiten que el episodio les abre un nuevo flanco en la crisis que atraviesan.

Otras voces en el Ejecutivo transmitían que “no era tan grave”, mientras que en RN -partido en el que alguna vez militó Rubilar y que ahora mantiene cercanía-, su presidente, Francisco Chahuán, la blindó.

“Es una situación que a nuestro juicio, y le creo a Karla Rubilar, no tiene hechos de carácter delictivo (...) Hasta lo que sabemos, y con los antecedentes que disponemos de la propia Karla Rubilar, creemos que acá no hay uso de recursos públicos. Y, por lo tanto, estos hechos deben ser clarificados, investigados hasta las últimas consecuencias”, dijo el senador. Y al ser consultado si Rubilar debería renunciar, respondió: “¿Cómo se le ocurre?, por supuesto que no”. Según una versión de ese partido, la colectividad liderada por Chahuán está abogando en favor de ella para que permanezca en el cargo.

Pero uno de los críticos fue el también RN Camilo Morán, diputado que compite con Pino en ese distrito. “Por supuesto que son para reprobación, no corresponden, por transparencia, menos sacar ventaja para un candidato a diputado. Es un error que se tiene que corregir. Dejemos a los involucrados que tomen sus propias decisiones y lleven adelante sus explicaciones”, dijo evitando criticar a Rubilar.

Conversación con Piñera

Lo cierto es que tanto el reportaje como la reacción de la ministra complicaron a La Moneda.

Durante la mañana, Piñera y Rubilar se comunicaron para abordar el tema. En Palacio dicen que él le pidió explicaciones, y ella solicitó un margen de tiempo para defenderse. El Mandatario, agregan en La Moneda, le habría dicho que esperaría los resultados de la investigación sumaria que anunció de oficio Contraloría, para el cual el organismo le pidió un informe a la exdiputada al respecto. Versión que refutan en el entorno de ella.

Luego, al mediodía, Rubilar envió por escrito unas declaraciones a La Segunda en las que apuntó a uno de sus funcionarios al señalar que “me duele mucho y no entiendo qué pudo haber motivado a uno de los periodistas que se desempeña en el MDS, y que además es parte de mi círculo de confianza, falte a la verdad gratuitamente de algo tan grave”. Estas causaron incomodidad en Palacio, pues no era la intervención que se le había recomendado y su equipo lo habría enviado igual.

Más tarde Rubilar entregó un comunicado de prensa en el que cambió el énfasis y aseguró que “las personas me conocen y saben que soy una mujer transparente y que siempre ha dado la cara en momentos difíciles, y ésta no será la excepción. He trabajado por Chile sin descanso dejando de lado cualquier aspiración electoral para asumir como vocera y luego Ministra de Desarrollo Social y Familia en los momentos más difíciles de nuestro país en décadas”.

“Efectivamente alguien de mi familia va de candidato y como cualquier persona tengo derecho a apoyarlo, pero quiero ser extremadamente enfática y clara: no he destinado ni un solo peso del Estado ni recursos públicos para ninguna campaña y nunca pero nunca he obligado a ningún funcionario a hacer algo indebido”, recalcó.

La secretaria de Estado además anunció que durante la mañana había enviado un oficio a la Contraloría “para ponernos a su disposición y que sean ellos quienes determinen si aquí existe alguna falta administrativa ante unos pocos mensajes en un grupo privado de WhatsApp, que la jurisprudencia además señala no son un canal oficial para impartir instrucciones a funcionarios, y un zoom con computador e internet personal de amigos que ofrecieron su ayuda de forma voluntaria en horario de colación”, sostuvo. La misma medida pidió la Asociación de Funcionarios del MDS y el diputado DC Gabriel Ascencio.

Este argumento de su defensa, comentan en el entorno de la ministra, se basa en un dictamen del 13 de mayo del 2016 de la Contraloría en que si bien se estableció que “no procede utilizar la red social Whatsapp para impartir instrucciones relativas al desempeño laboral”, fue modificado en 2019 estableciendo que “no es considerado un medio oficial el impartir instrucciones al Whatsapp personal”. En la propia Contraloría transmitían que en el ministerio podían tener un punto a su favor respecto del uso de la red social, pero que el flanco radica en resolver si las gestiones fueron hechas durante el horario de trabajo y con teléfonos institucionales e internet pagado por la cartera.

Rubilar, aunque contactada por este medio, no quiso referirse al tema. Pino, en tanto, sólo indicó a La Tercera que “desde que supimos que mi candidatura estaba marcando bien en las encuestas del distrito 8 esperábamos que podía venir algo así contra nosotros”.

El abanderado de Chile Podemos Más, Sebastián Sichel, consultado por el asunto, evitó entregar su apoyo a la ministra. “Tiene que investigarse más. Vi la nota ayer. Como siempre he dicho, toda la transparencia e información posibles (...) creo que la ministra tiene que explicarlo, pero sanamente presumo que efectivamente ahí se ha hecho un trabajo en serio”, dijo.

Sichel agregó que la permanencia o no de Rubilar es una decisión del gobierno, y que -a su juicio- ella cuenta con el “respaldo en general”. Y aseguró que a Pino “lo apoyaré” al igual que a todos los candidatos de ese distrito.

Estilo controvertido

Como sea, en Palacio varios instaban a que la ministra tenía que dar prontas explicaciones para intentar cerrar el tema. Una señal que no pasó desapercibida fue que ninguno de los ministros del comité político realizó declaraciones en su apoyo.

En mayo pasado, Piñera tenía previsto realizar un ajuste de gabinete, el cual contemplaba, entre otros cambios, la salida de Rubilar. Las razones, esgrimían en ese entonces en Palacio, era que el Mandatario buscaba un comité político que tuviera sintonía entre ellos. Es que la ministra mantenía diferencias con sus pares Jaime Bellolio (Segegob) y Juan José Ossa (Segpres), las que se mantendrían hasta el día de hoy.

Ese mes trascendieron las diferencias entre ellos ante la decisión de Piñera de ir o no al Tribunal Constitucional por el proyecto de tercer retiro de pensiones. Ahí se conoció que, a diferencia de sus pares, Rubilar se oponía a la idea, lo que terminó generando incomodidad. Incluso, el comité político envió una carta a este medio para intentar despejar dudas, en la que señalaron que todos estaban de acuerdo con la decisión.

Sin embargo, con el paso de los días, el ajuste se diluyó, decían en La Moneda, por la falta de elenco para asumir y debido a que RN presionó por la permanencia de Rubilar, a quien consideran una buena ministra.

Otro episodio que generó incomodidad en el Ejecutivo fue, también en mayo pasado, cuando renunció el entonces subsecretario de Servicios Sociales, Sebastián Villarreal, quien habría dejado su puesto por sus diferencias con la ministra, entre otras materias, a raíz del IFE.

Tampoco cayó bien la intervención que realizó Rubilar a fines de abril, cuando abordó el tema del royalty minero y dijo que “hay que pensar en impuestos a los que tienen más”. Esto, afirman en el Ejecutivo, dejó en un mal pie al biministro de Energía y Minería, Juan Carlos Jobet, quien estaba a cargo de la materia.

La propia relación de la ministra con Christian Pino fue vista desde un inicio con recelo en La Moneda. Principalmente causaba incomodidad entre las autoridades que el periodista se instalara como asesor de Rubilar y se incluyera en los chats y actividades oficiales.

De hecho, para neutralizar críticas, la ministra dio luz verde a un contrato simbólico a su pareja: de sólo un peso.

Sin embargo, la presencia de Pino siguió generando roces en la sede de gobierno. Al menos hasta que el lanzamiento de su candidatura a diputado lo alejó de los pasillos ministeriales.

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