Un cónclave que no prendió: negociadores del acuerdo constituyente toman distancia de “encerrarse” hasta total despacho

13 de octubre 2022 / SANTIAGO Reunión ampliada  de partidos con representación parlamentaria en el marco del nuevo proceso constituyente. FOTO: CAROLINA REYES MONTERO/ AGENCIAUNO

Los partidos, del oficialismo y oposición, aseguran en privado que no habrá una reunión de largo aliento en la que nadie se levante de la mesa hasta firmar el pacto que habilite el proceso constitucional 2.0. Desde el Frente Amplio, el presidente de RD, Juan Ignacio Latorre, emplazó a la mesa a "apurar el tranco" y los dirigentes se volverían a reunir este jueves. Lo único claro hasta ahora: no habrá pacto en noviembre.


La propuesta la lanzó el senador Matías Walker (Demócratas) y, pese a que tomó fuerza al inicio, tan rápido como apareció, con ese mismo ritmo la idea se fue diluyendo.

El objetivo de Walker era realizar un cónclave entre todos los dirigentes que están sentados en la mesa hasta firmar el acuerdo. Algo así como replicar las sesiones hasta total despacho que se hace en el Congreso en la cual se entiende que la sesión no terminará hasta que se finalice por completo la tramitación de un proyecto de ley.

Junto con las ganas de apurar el tranco para cerrar el acuerdo rápido, detrás de la propuesta también había una motivación de recuperar algo de la mística que rodeaba al proceso constituyente anterior, tal como lo tuvo la noche del 14 de noviembre y la madrugada del 15 de ese mismo mes en 2019 cuando los parlamentarios entraron al Congreso en Santiago y no salieron hasta que firmaron el Acuerdo por la Paz que habilitó el proceso que posteriormente derivó en la Convención Constitucional.

La semana pasada el presidente de la UDI, Javier Macaya, dijo que lo iba a evaluar. Por su parte, el presidente de RD, Juan Ignacio Latorre, se mostró a favor y dijo que lo estaba coordinando con el presidente del Senado, Álvaro Elizalde (PS).

Cuatro días después, la idea ya no tiene apoyos para concretarla. Uno de los negociadores que no estaba de acuerdo con hacer un cónclave de estas características es el presidente de Convergencia Social, Diego Ibáñez. “Habría que agarrar pijama y saco de dormir para el cónclave... esperamos que salga humo blanco esta semana. Se mantiene la misma dinámica que hemos tenido hasta ahora y esperemos que con calma los partidos puedan tener un acuerdo sostenible. Siempre hay apuro, pero también hay que tener certeza de que el acuerdo se puede cumplir en el Congreso”, comentó el diputado a la salida del comité político en La Moneda.

En Chile Vamos los dirigentes que están en la mesa también descartan que la idea de citar a un cónclave avance con éxito. Por lo mismo, todo indica que esta semana los partidos seguirán con el mismo ritmo de reuniones. Es decir, un encuentro por semana y, aunque todavía no se cita formalmente, el día más probable es este jueves.

Latorre, quien se mostró a favor de la idea de Walker, también se refirió a este tema. “Llevamos demasiado tiempo en conversaciones, pero falta la última parte que no es menor: el mecanismo por el cual se va a redactar una nueva Constitución. Para nosotros esa forma, ese mecanismo, es parte del fondo también, por lo tanto, acá no se trata de llegar a cualquier acuerdo y decirle que sí a todo lo que le diga la derecha”, dijo el senador.

Latorre comentó que los partidos tienen que “apurar el tranco” y eso implicaba aumentar la periodicidad de las reuniones de la mesa negociadora. “Más allá de nombrarle cónclave, jornada, reuniones largas, lo que sea, incluso si es que el acuerdo implica postergar el calendario electoral, ese tipo de cosas se pueden conversar, pero que no sea de semana tras semana, sino que en reuniones más extendidas, con más tiempo, para poder elaborar las diferencias y acercar posiciones”, agregó.

En esa línea, Latorre indicó que “se le ha pedido, como un voto de confianza, al presidente del Senado que sea quien convoque a estas reuniones”.

Algunos de los negociadores están perdiendo el optimismo. Por lo mismo, dicen que no tiene mucho sentido reunirse hasta total despacho si es que no ha habido nuevas señales para acercar sus posiciones. Sobre la mesa siguen las cuatro propuestas -órgano de 99 personas (oficialismo), 50 integrantes electos (Chile Vamos), 60 convencionales elegidos en urnas (Demócratas) y expertos designados por el Congreso (Amarillos)- y las diferencias en esos mecanismos son profundas y todos los partidos dicen que “aún están muy lejos”.

Con las tratativas hasta este punto, ahora cada partido medirá sus fuerzas. Todos empujan el asunto hasta hacer ceder a la contraparte. Así han estado en las últimas semanas, en lo que algunos de ellos han denominado un juego de suma cero. Por lo mismo, hay voces oficialistas que apuestan a que en los próximos días llegue una nueva señal que haga mover el tablero y permita que haya mayor apertura para cerrar el acuerdo.

Eso sí, está claro que ya no será en noviembre.

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