Uriarte, Güell y Vodanovic: La tríada bacheletista que suma influencia en el gobierno de Boric

La expresidenta Michelle Bachelet volvió a posicionarse esta semana en el debate público al asegurar que espera que se apruebe el nuevo texto constitucional. Su aparición ocurrió en momentos en que se fortalece la influencia de su grupo más cercano en el gobierno de Boric: su exjefa de gabinete Ana Lya Uriarte arriba como mujer fuerte del Ministerio del Interior; la expresidenta del directorio de Horizonte Ciudadano Paulina Vodanovic obtiene la primera mayoría en las internas PS y el ex jefe del Segundo Piso Pedro Güell intensifica su ascendencia en La Moneda.




Fue a mediados de enero -cuando el Presidente Gabriel Boric designó como su ministra del Interior a la doctora y expresidenta del Colegio Médico Izkia Siches-, que la exmandataria Michelle Bachelet le hizo una petición especial al directorio de su fundación Horizonte Ciudadano: que colaboraran en todo lo que pudieran con la instalación de la futura secretaria de Estado en la cartera más compleja del gabinete.

Por esos días, la Alta Comisionada para los Derechos Humanos de las Naciones Unidas extendió su permanencia en Chile, tras venir a votar para la elección presidencial y pasar las fiestas de fin de año junto a su familia, y aprovechó su estadía para reunirse con la ahora titular de Interior en su casa en La Reina.

Ambos episodios dan cuenta de la “alta estima” que -según quienes conocen de su vínculo- tiene la socialista por la ministra Siches. Las mismas fuentes sostienen que las dos -quienes comparten profesión- han tenido algunos contactos telefónicos en el último tiempo y que la expresidenta ha transmitido de forma clara que “espera que a la ministra le vaya bien”.

Por eso, dicen en el entorno de ambas, no fue extraño que la titular de Interior acudiera al bacheletismo más duro en el proceso de reestructuración de sus equipos, algo que le pidió el propio Presidente Boric tras la serie de errores y polémicas que marcaron su aterrizaje en La Moneda. La llegada de la otrora jefa de gabinete de la exmandataria Ana Lya Uriarte como reemplazo del hombre de confianza y mano derecha de Siches, Roberto Estay, dio cuenta de aquello.

La historia entre Siches y Bachelet no es de larga data, pero algunos hitos en los últimos años las han acercado desde que se conocieron personalmente, hacia el final del mandato de la socialista, en una actividad por el Día de la Mujer. Uno de ellos fue a inicios de 2021, cuando la exmandataria reseñó a Siches, en la revista Time, como una líder del futuro.

“Con solo 34 años, la doctora Izkia Siches Pastén ya ha mostrado un increíble liderazgo y un enorme potencial (...). En 2017, se convirtió en la primera mujer en alcanzar la presidencia del Colegio Médico de Chile, una influyente unidad de médicos -con casi 70 años de historia- y en enero, su diligencia y los mensajes claros sobre asuntos de salud pública la ayudaron a ganar un segundo mandato de tres años al frente del grupo”, escribió en esa oportunidad Bachelet.

Y si bien el nombre de Uriarte como la nueva mujer fuerte de Interior generó incomodidad en el Partido Socialista -donde milita junto a Bachelet y cuya directiva hizo un reclamo formal al comité político por optar nuevamente por una figura de la disidencia en cargos de gobierno-, lo cierto es que está lejos de ser la única personera del bacheletismo con nexos en La Moneda.

La influencia de las figuras vinculadas a la exmandataria en Palacio tuvieron un up grade esta semana. La exsubsecretaria de Defensa y expresidenta del directorio de la fundación de Bachelet, Paulina Vodanovic, dio la sorpresa en las elecciones internas del Partido Socialista, logrando la primera mayoría individual de los miembros del comité central. Con ello, Vodanovic está reivindicando su derecho a ser la nueva presidenta de la colectividad, pese a que los sectores mayoritarios del partido apuestan por el senador Alfonso de Urresti.

Vodanovic y Uriarte mantienen una larga relación de amistad que incluso las ha llevado a formar una sociedad conjunta en una empresa de corretaje de propiedades. Tan unidas son que una vez que Uriarte dejó la presidencia del directorio de la Fundación de Bachelet, su reemplazo recayó en Vodanovic.

Conscientes de las suspicacias que genera el vínculo entre ambas en el PS es que Uriarte -una vez que se conoció su nuevo rol en Palacio- se comunicó con De Urresti para señalarle que ella estaba interesada en mantener buena relaciones sea quien sea el nuevo timonel del partido.

En La Moneda sostienen que sólo otro personero del bacheletismo disputa la influencia que Uriarte y Vodanovic -como futuro miembro de la directiva socialista- han logrado consolidar en los casi tres meses de mandato de Boric: el ex jefe del Segundo Piso, Pedro Güell. El sociólogo mantiene -según señalan en el entorno presidencial- frecuentes conversaciones con el propio Mandatario y desde la campaña del frenteamplista no ha ocultado su respaldo y entusiasmo por él. Al punto que en Palacio afirman que lo ha asesorado de manera informal en algunas materias.

Paulina Vodanovic, Pedro Güell y Ana Lya Uriarte.

A esta tríada se suma que el Mandatario -quien ha cultivado un vínculo más personal con Bachelet- optó por incluir en sus equipos a varios excolaboradores de la expresidenta.

Se trata de figuras clave como el ministro Mario Marcel (Hacienda), quien fue nombrado por la exmandataria en el Banco Central y luego lideró el Consejo Asesor Presidencial para la Reforma al Sistema de Pensiones, que se denominó como “Comisión Marcel”. Lo mismo ocurrió con figuras como la actual ministra del Trabajo, Jeannette Jara, quien fue subsecretaria de Previsión Social en la administración bacheletista.

La actual canciller, Antonia Urrejola, fue promovida por Bachelet para el cargo de comisionada de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), mientras que la embajadora de Chile ante la ONU, Paula Narváez, se desempeñó como su vocera de gobierno y antes como su jefa de gabinete.

Una de sus asesoras más cercanas, y quien hasta hace poco se desempeñaba como jefa de su gabinete en Ginebra, Carmen Domínguez, fue designada por el Presidente Boric como la primera directora de la Academia Diplomática.

La presencia de Bachelet en el horizonte del gobierno del frenteamplista, en todo caso, no solo responde a la larga lista de colaboradores que se repiten en esta administración.

El hecho de que la exmandataria saliera esta semana a manifestar que espera que se apruebe el nuevo texto constitucional volvió a posicionarla en el debate público. De hecho, la ministra Camila Vallejo (Segegob) tuvo que salir a comentar ayer sus declaraciones y aseguró que tiene todo el derecho de fijar una posición en su calidad de ciudadana.

En sectores de la oposición -quienes recurrieron ante la ONU acusando intromisión en materias internas por parte de la Alta Comisionada- generó suspicacia la coincidencia entre el arribo de Uriarte a Interior y los dichos de la exjefa de Estado.

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