Vamos por Chile se resigna a no asumir la coordinación en ninguna de las comisiones temáticas de la Convención

FOTO:CRISTOBAL ESCOBAR /AGENCIAUNO

El plazo de inscripción para integrar las instancias comenzó en la mañana de hoy y, aunque ha habido conversaciones con distintos colectivos para conseguir los patrocinios faltantes, en la centroderecha creen que existe escaso (o nulo) margen para que la negociación les permita presidir alguna de las orgánicas que debatirán los temas de fondo de la nueva Constitución.


Ya lo vivieron durante el desarrollo de las comisiones transitorias que elaboraron los distintos reglamentos para el funcionamiento de la Convención Constitucional. Y ahora, en la integración de las comisiones temáticas, se repetiría el formato: en ninguna de esas instancias el colectivo Vamos por Chile cree que podrá conseguir una de las presidencias.

Debido a la mayoría que los colectivos de centroizquierda tienen en el órgano constituyente, para los representantes de la UDI, RN y Evópoli, junto a los independientes ligados a esos partidos, la posibilidad de asumir la coordinación -como se denomina a quien dirige cada instancia- es escasa.

De hecho, así lo plantea el vicepresidente de la convención, el UDI Rodrigo Álvarez, quien dice a La Tercera que “no creo que nadie de nosotros vaya a ser coordinador de alguna comisión, no veo posibilidades para eso por la composición, número y mayorías que existen en la Convención”.

En la misma línea, la convencional Carol Bown (UDI) explica que “no tenemos ninguna expectativa (de conseguir alguna coordinación), porque no tendríamos los votos para eso. Ahora, entre los convencionales de Vamos por Chile siempre hay disponibilidad para asumir responsabilidades para ayudar a hacer mejor la pega, pero expectativas ninguna. Es difícil, además, que los grupos que sí tienen los votos quieran ceder o entregar una coordinación”, sostiene.

Tendría que ser mucha la generosidad para que nos entregaran la coordinación de alguna de las comisiones y no creo que exista tanta generosidad aquí”, dice -medio en broma, medio en serio- el RN Cristián Monckeberg.

Sin embargo, Bown asegura que no ve complicación alguna en el desarrollo del trabajo hacia adelante, pues -remarca- “ya estuvimos en todas las comisiones transitorias así. Es un hecho de la causa, es la realidad que tenemos de acuerdo a los votos que tenemos”, opinión que es compartida por la mayoría de los convencionales del sector.

Para su par Arturo Zúñiga (independiente-UDI), el hecho de no contar con alguno de ellos como coordinador no obsta a que “den la pelea” en los distintos temas de fondo que se discutirán en las instancias. “Nosotros vamos a argumentar cada una de nuestras ideas hasta el último día, no abandonaremos, como ocurrió en Venezuela, a quienes nos eligieron”, subraya.

Además, en opinión de Ruggero Cozzi (RN), no liderar la administración de cada espacio de discusión puede, incluso, ser una ventaja, “por la posibilidad de actuar con total libertad a la hora de formular críticas si el trabajo de alguna comisión avanza en una dirección incorrecta”.

Más duro es el análisis de Teresa Marinovic (independiente-UDI), quien sostiene que “somos una minoría, y una minoría bastante aislada e irrelevante dentro de la Convención, hay que decir las cosas como son. Sin embargo, podemos ser muy incidentes, podemos cambiar el curso de las cosas si jugamos en la posición correcta, y esa claramente no está en la coordinación de las comisiones”.

Las opciones

De todos modos, fuentes del colectivo confidencian que, en medio de las conversaciones para conseguir los patrocinios faltantes, se ha abordado de manera tangencial el tema, en particular respecto de las comisiones sobre Sistema de Justicia (que es la número 6) y Cultura (7).

¿Por qué? En el caso de Cultura, algunos constituyentes del sector recuerdan que Ricardo Neumann (UDI), quien sería una de las cartas para integrarse a esa instancia, ya co-coordinó la subcomisión de Reglamento. A ese factor se suma que Cultura será la comisión que menos integrantes tenga (15), de modo que podría generarse alguna conversación. “La esperanza es lo último que se pierde”, dicen.

En el sector recalcan que Neumann hizo su tesis en Columbia en reformas a la institucionalidad cultural en Chile, cuestión que podría pesar en las conversaciones para que él la presida. Añaden que darle la presidencia sería “un buen gesto simbólico y que le da legitimidad al proceso tener coordinaciones con pluralismo político, pese a los votos”.

Respecto de Justicia, las mismas fuentes piensan que, en su composición de 19 integrantes, los seis cupos que tendría Vamos por Chile también podría incidir en algún acuerdo para la administración interna, aunque remarcan que el margen es bastante escaso.

Esto, eso sí, se podría conversar derechamente una vez que se conozca la conformación definitiva de las siete comisiones, cuestión que tardará algunos días más. Si bien el plazo de inscripciones se abrió a las 9 de la mañana de este miércoles y continuará hasta las 21 horas del jueves, los abogados que asesoran a la Convención deberán hacer las correcciones necesarias, considerando los requisitos de paridad de género, plurinacionalidad y equidad territorial.

En ese contexto, la convencional Geoconda Navarrete (Evópoli) plantea que “considerando que estamos en un órgano democrático, así nos hemos definido y así lo reconocen todos, espero que podamos tener una posibilidad, teniendo en cuenta que se respete el pluralismo político y que todas las voces y visiones estén representadas. Ojalá pudiera ser, pero ahí hay que apelar a los intereses y visiones de las otras facciones políticas presentes en la Convención”.

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