Zalaquett y la Gobernación Metropolitana: "Si Lavín y la UDI me lo pidieran, lo pensaría. Pero no soy candidato"

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"La gente me sigue parando en la calle, ya sea por mis años de alcalde, por el efecto Kramer o lo que sea. Pero de ahí a marcar en una encuesta, no me lo esperaba" dice el ex alcalde. Insiste en que no está en campaña y que a Karla Rubilar "hay que respetarle su derecho" a postular al nuevo cargo. Reconoce que "entiendo que soy competitivo", pero que solo cambiaría de opinión ante una petición expresa, y "si yo fuera la mejor opción".




Es el segundo militante que en menos de una semana se rehúsa a aceptar ser el candidato de la UDI para la gobernación de Santiago, previo paso por una hipotética primaria con la intendenta Karla Rubilar (exRN), y el presidente de Evópoli, Hernán Larraín Matte (el PRI, sí, el PRI, quiere postular a la misma a su secretario general, Rodrigo Caramori). Pero en vez del portazo que implicó para su partido el "no, rotundo" de Evelyn Matthei, Pablo Zalaquett Said prefiere dejar la puerta entreabierta si es que las condiciones cambian en los próximos meses. No la cierra, pero tiene varios "si es que", prevenciones, condiciones y circunstancias que podrían hacer que lo piense. De momento, insiste en que no está candidateándose.

Y ante "tanto nerviosismo que supuestamente ha generado Karla", por la rumorología que describe encuestas -privadas, que no se conocen- en las que la intendenta Rubilar no despega ni garantiza una victoria, y que por eso buscarían nombres como el suyo, dice que "uno puede romper las encuestas. En Santiago partí contra Jaime Ravinet en -11% y gané con +11%, y cuando era favorito, perdí. Ojo con tanta encuesta".

-La presidenta UDI dice ahora que usted "es un gran candidato, tiene un alto nivel de conocimiento". ¿Ella se lo ha dicho así?

-Sí, me lo dijo. Y no soy candidato.

-¿No? Pero si ya lo midieron encuestas, dicen en en su partido.

-Estoy muy contento en lo que hago. Llevo tiempo desarrollando mi empresa de comunicaciones, Triangular. Es lo que hacía antes, con Cristina Bitar. También he tenido tiempo de reflexión. Hace cerca de un año comencé a escribir un libro sobre la resiliencia, sobre la capacidad de reinventarnos, levantarnos. Espero que salga a mediados del próximo año. Esto me tiene muy motivado. Ahora, desde los 17 años, desde la muerte mi madre, tengo una vocación social y pública, que nace cuando fui presidente de la juventud de Hernán Büchi. Le comenté a la presidenta de la UDI, que ojalá pudiera volver a la alcaldía de Santiago en unos cuatro años. Después de Felipe Alessandri, que estoy seguro será reelecto. Me quedé con algo inconcluso. Siempre he querido volver a la política. Pero hoy no soy candidato a nada.

-¿Le dijo a la senadora Van Rysselberghe que no es candidato?

-No lo hemos conversado. Solo sé por personas de la directiva que se hizo una encuesta sin que yo supiera. Me lo contaron después, pero no mandé pedir encuestas ni nada. A mí esto me pilló por sorpresa. Ni siquiera sabía que me estaban midiendo, no tenía interés en ser medido.

-¿Las vio, se las mostraron? ¿Es cierto o no que marca algo similar a la intendenta Rubilar?

-Me las han contado. Pero ni siquiera he pedido verlas. No voy a hablar de números, pero es obvio que me midieron para gobernador. Pero no soy candidato a nada.

-Ya, pero por lo menos habrá preguntado si marca más o menos que Rubilar, Claudio Orrego o Francisco Vidal, ¿no?

-Solo me han dicho que soy un candidato competitivo. Y nada más. Obviamente, me han sondeado. He dicho que estoy bien en mi mundo. El único acercamiento que he tenido fue hace unos meses atrás, cuando me acerqué a Jacqueline van Rysselberghe a ofrecer mi apoyo, capacitación, a candidatos a alcalde de la UDI, especialmente en regiones. Me doy cuenta que la gente me conoce, que me siguen parando en la calle, ya sea por mis años de alcalde, por el efecto Kramer o lo que sea. Pero de ahí a marcar en una encuesta, no me lo esperaba.

-¿Qué ha contestado cuándo lo han sondeado?

-Que estoy en lo mío y no soy candidato. Mi primer objetivo es que nos vaya bien en la municipal. Pero lo más importante es que nuestra coalición tenga un segundo gobierno. Y estoy convencido de que Joaquín Lavín tiene por lejos esa posiblidad. En esa línea fue mi oferta de capacitar candidatos a alcalde, y también por eso le ofrecí a Joaquín acompañarlo en su campaña.

-Pero eso era antes del "no" de Evelyn Matthei. Lavín y la UDI siguen buscando candidatos y la presidenta de su partido dijo que iban a llevar uno sí o si.

-Sigo no siendo candidato. Hay que buscar la unidad en torno a la mejor persona, y es muy adelantado todo lo que está ocurriendo. Pienso, y acá me desmarco de los partidos, que la UDI tiene todo el derecho de llevar un candidato propio si es que así lo estima conveniente. Pero yo ofrecí otro tipo de ayuda, y no esta otra. Entiendo que soy un candidato competitivo, pero también hay gente de la UDI que está dispuesta a apoyar directamente a Karla Rubilar.

-¿Deben hacerlo?

-Tengo la mejor impresión de ella. Y es muy pronto. Ella ha demostrado estar 100% dispuesta a ser candidata, y hay que dejar que siga.

-Si usted fuera ella, ¿renunciaría en un par de semanas al cargo, al sueldo de intendenta, sin tener seguridad de que va llegar a la papeleta? ¿Con todo el ruido que hay en el sector de que ella aún no garantiza un triunfo?

-Lo haría. Hay que respetarle su derecho, se lo ha ganado en la cancha. Y amigos míos en la UDI, alcaldes y parlamentarios, están dispuestos a apoyarla. Se ha generado mucha histeria y preocupación, cuando hay que mirarlo en profundidad en abril o mayo del 2020. Ojalá tengamos unidad.

"Si se pierde la gobernación por Santiago, no será un buen ambiente"

"Si el próximo año, y así lo espero, Karla da garantías a todos los sectores, y están todos tranquilos, de que tiene posibilidad importante de ganar -sí creo que es competitiva-, hay que unirse en torno a ella", insiste.

-¿Y si no ocurre eso? ¿Si le vuelven a insistir para que postule? 

-Es que no me he puesto en ese escenario.

-¿Y si se lo pide Lavín, el principal interesado en que no se pierdan esta elección?

-Hace un tiempo le ofrecí a Karla que, si es la candidata de consenso, estaré en terreno con ella. Y ese ofrecimiento sigue. Más aún ahora, sabiendo que la gente me estima, cosa que agradezco y que me di cuenta para el "18". Ella cuenta conmigo, y ni siquiera estaba pensando en esto. La gobernación es muy relevante para la presidencial.

-¿Qué pasa si la derecha pierde esta gobernación?

-Si se pierde la gobernación por Santiago no será un buen ambiente. Será un ambiente más enrarecido. Si se puede evitar, hay que evitarlo. Pero tampoco es de vida o muerte.

-Por lo mismo. Si él se lo pide en unos meses más, y ya lo midieron ¿va a aceptar?

-Es una sorpresa incómoda que me hayan medido y ser competitivo. Me puede generar una presión más adelante, porque estoy feliz donde estoy. No busco ser candidato a gobernador. Pero sí me motiva que tengamos un segundo gobierno, así que si en algún momento ocurriera algo -que no veo por dónde va a ocurrir-, será más adelante. Pero creo que Joaquín tendrá otros candidatos. Preferiría que todos nos uniéramos detrás de Karla.

-¿Y si eso no pasa? ¿En qué circunstancias pensaría o aceptaría ser candidato?

-Sí tendría un café con Joaquín Lavín. Pero no me acomoda, no va con mis planes personales, familiares y empresariales. Me traería muchos problemas personales de todo tipo tener que asumir algo así. Ojalá que eso no ocurra.

-Pero sí lo haría por Lavín.

-Solo él me haría pensarlo. Pero no veo un escenario así, no soy candidato. Karla Rubilar hoy es intendenta y luego estará en campaña casi un año. Cuando la UDI la proclame, la apoyaré. Y si Lavín me pide que la apoye, lo haré. Yo no estoy en campaña de nada.

-Ya. Entonces: si Rubilar no es candidata, y Lavín se lo pide, ¿esas son las condiciones en que lo pensaría o aceptaría?

-Pero creo que eso no se va a dar. Prefiero ni pensar en eso.

-¿Esto es lo mismo que el "no rotundo" de Matthei?

-Es muy cercano. Es un "no". Mi mejor escenario es un consenso en torno a Karla, y apoyarla. Llegué a un tema que no busqué. No voy a pedir ni encargar encuestas.

-¿La UDI le pidió ser candidato ya, o que lo piense?

-Me han preguntado mi disposición. No he respondido nada porque no he querido entrar al mundo de las presiones. Si yo fuera la mejor opción, y si más adelante Lavín y la UDI me lo pidieran, lo pensaría.

-Si acepta ser candidato, lo van a criticar duro y parejo por haber estado formalizado en el Caso Penta. Y por enfrentar una investigación en el Caso Tragamonedas. ¿Es otra razón para decir que no?

-Esto no lo respondo en un contexto de una candidatura. Volví al mundo empresarial, donde el tema Penta fue importante, porque no me dejó desarrollarme en mi mundo como hubiese querido. Además, todos mis hijos viven fuera de Chile y quiero tener tiempo para ir a verlos, lo que en su momento fue más complejo. En el tema legal, vuelva a la política o no, me lo van a preguntar siempre, y voy a dar la cara. Uno puede haber cometido errores, pero nunca he hecho un delito. En Penta había algo habitual y me tocó pagar a mí y unos pocos. La justicia dio a entender que no hubo delitos, yo me sentí utilizado en el tema Penta.

-Pero la causa se suspendió previo pago de $40 millones.

-La causa no existe. Lo que viví fue muy doloroso.

-Tragamonedas sigue abierto.

-Pero estoy tranquilo. Si vuelvo a la política, me van a preguntar. Cuando lance mi libro, me van a preguntar, lo tengo asumido.

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