Los cálculos de Boric y Sichel sobre la consulta de Unidad Constituyente

Quienes se impusieron en las primarias legales del 18 de julio miran con distancia los resultados de la medición de hoy, aunque coinciden en un punto: que mientras menor sea la cantidad de participantes en la consulta, más favorable es para ellos. Sobre quién les conviene enfrentar en noviembre, hay opiniones encontradas: en Apruebo Dignidad esperan que Provoste (DC) sea la abanderada y en el entorno de Sichel apuestan a Narváez (PS) como la rival menos competitiva.




En Apruebo Dignidad no hay ninguna duda: la consulta ciudadana que hoy dirimirá a la abanderada (o) de Unidad Constituyente no tendrá punto de comparación con la movilización ciudadana que caracterizó las primarias en las que Gabriel Boric se impuso a Daniel Jadue (PC) y conquistó más de un millón de votos.

“No hay forma de que salgan fortalecidos”, repiten en el bloque, al aludir a la discreta participación que -sostienen- estará asociada al proceso en el que competirán los candidatos Yasna Provoste (DC), Paula Narváez (PS) y Carlos Maldonado (PR).

Pese a esa convicción, que también comparten en Chile Vamos, tanto en ese pacto como en las filas oficialistas miran con atención los resultados de esos comicios. Y aunque en ambos bloques aseguran que quien salga ganador “no afectaría mucho” sus cálculos de cara a la primera vuelta del 21 de noviembre, tanto en Apruebo Dignidad como en el oficialismo coinciden en que su mayor apuesta será que la participación en la consulta sea la menor posible.

En el comando de Gabriel Boric no hay una postura unánime y, según aseguran distintas fuentes, el tema no se ha abordado de manera formal dentro de la coalición. La única definición que tomaron al respecto es que esperarán a tener claridad de la totalidad de los candidatos que competirán con el diputado por Magallanes -la inscripción se cierra el lunes 23- para terminar de diseñar la estrategia de campaña. Para eso, dicen, esperan reunirse después del lunes para tener un panorama completo de la elección.

Sobre la participación, en el comando de Boric sostienen que la consulta de Unidad Constituyente no superaría las 200 mil personas, punto que buscarán marcar en los discursos posteriores a la competencia. Algunos representantes de la plana mayor de ese equipo aseguran que ese factor será crucial para medir la fuerza con la que el candidato de ese bloque se enfrentará a Boric.

“El foco en Apruebo Dignidad está en nuestra campaña y respetamos los procesos que otras coaliciones tienen para definir sus candidaturas, en el caso de Unidad Constituyente, vamos a estar atentas a la capacidad de movilización que tengan, pero indiferente de la candidata o el candidato que escojan estamos convencidas de que Gabriel Boric es la mejor alternativa para construir las mayorías que se necesitan para transformar el país”, aseguró la presidenta de Convergencia Social, Alondra Arellano.

Según los cálculos que se hacen en Apruebo Dignidad, una baja votación puede producir un efecto de “desafección” de los candidatos al Congreso de ese pacto con su abanderado. “Es algo parecido a lo que le ocurrió a Carolina Goic en 2017, donde ella tuvo una votación menor que la DC. En cambio, Beatriz Sánchez nos hizo un buen paraguas para los nuestros”, dice un dirigente del FA. Este escenario configuraría un espacio propicio para disputar una zona de “votación cruzada”, en que los ciudadanos respalden a un parlamentario de Unidad Constituyente, pero le den su voto a Gabriel Boric en la carrera presidencial.

Hay sectores de Apruebo Dignidad que -en todo caso- ya proyectan cuál candidatura sería más “conveniente” para Boric. Y la mayoría de los análisis concluyen en que esa carta sería la presidenta del Senado, Yasna Provoste.

En el FA sostienen que con la abanderada democratacristiana sería “más fácil” marcar contradicciones que con Narváez. En ese sentido, aseguran que con la senadora podrían diferenciarse y hacer una crítica más clara hacia la ex Concertación y, particularmente, a la DC. “Sin duda que si pasa Yasna se abre la cancha y nos permite disputar todo el voto de la base socialista, PPD, el votante concertacionista desilusionado”, sostiene el miembro del equipo político de Boric, Efrén Osorio (Acción Humanista).

Otro factor que se mira con interés desde Apruebo Dignidad es que si la presidenta del Senado se convierte en la abanderada única de Unidad Constituyente, su candidatura podría complicar a Sichel al ser más cercana al “centro”.

“No sé si esta consulta logre transmitir la confianza necesaria para asegurar una buena participación. Creo que esta consulta es más bien percibida como un mecanismo de salida al conflicto que mantienen al interior de la coalición y que ha tenido distintos episodios. (...) Si Yasna Provoste es la figura ganadora me parece que la DC complica la candidatura de Sichel en la disputa de una posición menos comprometida con los cambios que Chile requiere”, sostuvo la diputada y extimonel de RD Catalina Pérez.

Una opinión minoritaria en el FA y Chile Digno es que sería mejor competir contra la candidata socialista. “Si pasa Paula es más fácil, porque su candidatura es muy débil”, aseguran algunos. Otros, sin embargo, sostienen que en caso de pasar a segunda vuelta, para la izquierda sería menos complejo un acuerdo de gobernabilidad con el PS. “En mi opinión, nos conviene que pase Narváez. Para la segunda vuelta sería muy difícil dialogar con la DC, ya que se nos irían partidos y votantes que estamos aguantando por la izquierda. No sería la misma situación si es necesario pactar o llegar a un acuerdo de gobernabilidad con el PS”, sostiene la representante del FRVS en el equipo político del comando, Flavia Torrealba.

Los cálculos de Sichel

Hay un factor en el que coinciden los comandos de Boric y Sebastián Sichel, el abanderado de Chile Vamos: la participación ciudadana en la consulta de hoy no será comparable bajo ningún punto de vista con la convocatoria de la primaria legal del pasado 18 de julio. Y eso -como punto de partida- ya genera una debilidad de quien termine como abanderado de Unidad Constituyente.

En la dirigencia de los partidos oficialistas, en tanto, sostienen que el desenlace de la carrera presidencial de la Unidad Constituyente no ha alcanzado para transformarse en un gran tema de discusión en las reuniones que han sostenido en las últimas semanas, pero coinciden y comentan, a modo de broma, que el escenario ideal es que gane Carlos Maldonado.

Y aunque en el equipo de Sichel sostienen que “les da igual” quién gane en los comicios de este fin de semana, en Chile Vamos y el propio gobierno ya comienzan a sacar cálculos.

En esa línea, algunos, en privado, reconocen que el escenario “más conveniente” es que se imponga en las elecciones la abanderada Narváez o Maldonado, aunque este último, agregan, saben que es poco probable. ¿La razón? Ambas cartas tensionan el eje más de izquierda del espectro político y -por ende- amenazan el mundo de Boric. La competencia -entonces- se traslada hacia ese lado.

En el caso de imponerse la abanderada DC, en el oficialismo admiten que puede consolidar a un electorado más de centro y podría también conquistar a algunos independientes, que es el público al cual apunta Sichel.

Pese a ello, algunos de los integrantes del equipo del exministro de Desarrollo Social sostienen que Provoste perdió en las últimas semanas el impulso inicial con el que despegó su candidatura. Una de las razones que -según ellos- explica este fenómeno es que se metió “muy tarde” a la campaña por la Presidencia y que eso le terminó generando un costo. A ello se suma que en otro sector del oficialismo sostienen que la presidenta del Senado, pese a su militancia DC, cultiva un perfil de izquierda que puede funcionar para conquistar el voto de la izquierda que milita en la Unidad Constituyente, pero que ese mismo perfil le juega en contra en el mundo de centro independiente. b

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