#HistoriasLT | La lucha gorda

El feminismo gordo llega a Chile para combatir la gordofobia, un sesgo automático y normalmente inconsciente que lleva discriminar a las personas con sobrepeso, producto del rechazo estético y moral a la gordura, algo que supera la salud.


Una vez al mes, en el café Triciclo ubicado en pleno Santiago, se junta un grupo de personas gordas organizadas a pensar estrategias políticas y compartir sus biografías interrumpidas, y alguna veces quebradas, por habitar un cuerpo con sobrepeso.

Vienen de distintos sectores de Santiago, abundan los pelos de diferentes colores, texturas y formas, como ellos. A ratos la conversación se pone tensa, a ratos se ríen, hablan del impacto de Photoshop en la percepción del cuerpo, como la sociedad los enferma, de lo que les pasa día a día.

En resumen, hablan de cómo se expresa la gordofobia, un sesgo automático y normalmente inconsciente que lleva discriminar a las personas con sobrepeso, producto del rechazo estético y moral a la gordura, algo que supera la salud.

Un problema latente que afecta principalmente y de manera transversal a todas las mujeres que habitan un cuerpo. Para hacerse una idea, solo en Chile las mujeres de ente 14 y 45 años invierten 3,6 horas al día pensando en su cuerpo, lo que equivale a 54 días al año, el 84% de ellas se sintió en desventaja por su aspecto físico al ver la figura de otra persona, el 74% pensó modificar alguna parte de su cuerpo y 91% de ellas sintió que debía hacer ejercicio por la preocupación.

Los datos entregados por la organización social La Rebelión del Cuerpo -cuyo objetivo es educar sobre los efectos negativos que tienen los estereotipos sobre las niñas y adolescentes- son desgarradores. Más aún cuando, junto a Adimark y ONU Mujeres, nos alertan que 1 de cada 2 niñas entre 10 y 17 años en Chile siente presión por su imagen física y cuando el 40% de ellas está dejando de hacer alguna actividad pública porque no se siente segura de cómo se ve físicamente ni de si proyecta la imagen “deseada”.

¿De dónde viene la presión?

El cuerpo ha sido un problema para el pensamiento occidental desde el origen. La filosofía, desde los griegos, no se ha dedicado a abordar el cuerpo por ser responsable de interrumpir la conciencia como cuando lloramos, tenemos relaciones sexuales, comemos, gozamos. “Ese cuerpo que se escinde de la mente, que se suspende, ha sido desechado por completo”, explica la Directora de Licenciatura en Filosofía de la Universidad Academia de Humanismo Cristiano, Cecilia Sánchez, y en ese contexto, el cuerpo desbordado se ha coronado como el horror de la filosofía y la estética.

“La historia de los cuerpos en occidente tiene mucho que ver con la corrección de los cuerpos. Esos aprendizajes pasan de generación en generación, son históricos, son culturales, son políticos, y el día de hoy el feminismo, a través del feminismo gordo, los vamos a desbaratar, lo vamos a hacer”, anuncia la escritora y comunicadora feminista, Andrea Ocampo.

Andrea Ocampo: “El feminismo gordo se levanta contra la violencia hacia nuestros cuerpos”

 

Cecilia Sánchez: “El cuerpo siempre ha sido un problema para el pensamiento occidental”

Marcial Parraguez: “La gordura es una discusión política, no debería abarcarse desde la moralidad”

Antonia Larraín: “Es dañino que todo lo que ves en la publicidad no te represente”

 

 

 

 

 

 

 

Seguir leyendo