El poder del juego en la transformación territorial

Carolina Carrasco es Directora Ejecutiva de la ONG Espacio Lúdico, y panelista de la última jornada de la versión 2022 de la Conferencia Internacional de Ciudad.




Espacio Lúdico es una ONG que busca impulsar programas de innovación urbana ciudadana, generando transformación social y territorial inclusiva mediante el juego y su investigación aplicada al diseño y gestión de proyectos colaborativos. En el marco de la undécima Conferencia Internacional de Ciudad, a realizarse los días 5, 6 y 7 de julio, conversamos con la Directora de Investigación Aplicada de esta organización sin fines de lucro, y académica de Universidad Finis Terrae, Carolina Carrasco, quien participará del panel de cierre.

¿Cómo se relaciona el juego con una transformación territorial y social inclusiva, que es lo que promueve Espacio Lúdico?

Para nosotros el juego es un método que permite acercarnos libremente, sin barreras ni ideas preconcebidas, al diseño colaborativo en torno a un tema de interés territorial o social. Primero porque el jugar es algo instintivo en las personas, por lo que todos tienden a querer participar de una actividad lúdica. Además, tiene la característica de eliminar o reducir las jerarquías ya que propone su propio set de reglas que son para todas y todos por igual, lo que mejora los niveles de participación y asociatividad, al mismo tiempo que promueve relaciones entre personas que de otra forma no hubieran establecido un diálogo o generado un proyecto en común.

El juego también permite resignificar espacios urbanos, que no eran atractivos ni relevantes en el territorio, en lugares con sentido colectivo, donde la comunidad participante del espacio del juego conserva este lugar en su memoria asociándolo a un recuerdo positivo. Sumado a lo anterior, el juego también promueve la creatividad para asumir desafíos o comprender posibilidades de proyectos, ya que permite la elaboración de nuevos códigos y relaciones. La metodología lúdica en el codiseño de la ciudad de esa forma permite mayor participación, codiseño, innovación y resignificación de proyectos urbanos al mismo tiempo que nos divertimos en el proceso.

¿Cómo es el trabajo que proponen en conjunto con las comunidades, para transformar estos espacios?

Cada proyecto tiene su plan estratégico particular, ello depende del desafío al que nos enfrentamos como facilitadores del proceso de codiseño. Sin embargo, podríamos decir que nuestra metodología tiene al menos las siguientes etapas. Primero la empatización y reconocimiento del territorio, para ello facilitamos metodologías lúdicas orientadas a comprender códigos comunes que revelen tanto problemas y dificultades como también sueños y necesidades de la comunidad que comprende un territorio.

De ello podemos profundizar en algunos temas que aparecen como significativos o más relevantes, quedando en evidencia la decisión de priorizar un tema sobre otro al demostrar a la comunidad los resultados obtenidos y decidir con ellos los caminos a seguir. Luego, se trabaja en el proyecto de forma colectiva para dar forma a soluciones con la comunidad, ello mediante proyectos experimentales con el fin de comprender en conjunto se responde ante estas transformaciones socioespaciales y poder ajustar el proyecto basados en el comportamiento frente a la propuesta.

Finalmente, se implementan intervenciones y/o artefactos urbanos, que generalmente son temporales, pero que permiten informar a la administración territorial y a la comunidad sobre futuras acciones a establecer para generar el cambio deseado. En otros casos las intervenciones son de mayor permanencia pero siempre en el entendido que el diseño urbano debe permitir la flexibilidad y la transformación conforme la comunidad va experimentando el espacio, a esto le llamamos diseño abierto.

¿Cómo influye la participación de las comunidades en los procesos de transformación territorial, en la calidad de vida de quienes terminan habitándolos?

Desde nuestra experiencia la participación tanto de las comunidades como de quienes administran el territorio en los procesos de empatización, generación de ideas, diseño e implementación es de suma relevancia para poder darle sostenibilidad en el tiempo a los proyectos. Mientras más amplia y efectiva sea la participación en el proceso del proyecto, este será considerado como una espacio con sentido común y por lo tanto su cuidado y su posterior transformación continuará siendo un proceso colectivo y significativo.

Tenemos casos de proyectos temporales destinados a estar implementados por 2 meses, y que producto de demoras en la gestión del proyecto han estado por largo tiempo en el lugar y no han sufrido daño alguno sino que se han ido adaptando al proceso del habitar el lugar, propio de un espacio vivo en la ciudad.

¿Qué tipo de medidas se pueden y deben tomar con el fin de avanzar en la construcción de lugares más densos y diversos, que mantengan en su foco a las personas y su calidad de vida?

La cualidad de densidad no es una postura de defensa absoluta de Espacio Lúdico, sino más bien diría que cada espacio debe considerar sus propias dinámicas, escalas y valores que pueden o no estar asociados a una cualidad de densidad urbana. El debate entonces tratamos de llevarlo a una condición no binaria (denso o no denso) sino más bien sabemos que al interior de la misma ciudad podemos encontrar espacios de hiperdensidad con muy buena calidad y otros de mala calidad en relación al espacio de lo común.

Entonces el diseño inteligente e innovador toma mayor relevancia. En espacios de escaso recurso de suelo, la transformación creativa de aquellos lugares sub-utilizados o de abandono como pueden ser esquinas, basurales, pasajes o incluso muros en la ciudad, permite aumentar la oferta de espacios atractivos y de encuentro lo que promueve la calidad de vida en dichas áreas. Estas ideas muchas veces se encuentran ya elaboradas por la ciudadanía, solamente hay que mirar con más libertad y capacidad de asombro estas soluciones adaptativas del espacio que han sido creadas bottom-up por las personas y aprender de ellas.

En cuanto a la idea de diversidad, es importante establecer que no solo es una característica propia de la densidad, sino que dentro de toda comunidad y territorio, sea densa o no, hay diversas miradas, géneros, intereses, edades y necesidades que cualquier proyecto urbano debe considerar si quiere desarrollar un espacio con sentido común y para todos y todas.

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