Alejarse de la ciudad

Foto: Tobias Tullius en Unsplash.

En cinco años el Metrotren llegará a Melipilla por el oeste y por el norte hasta Batuco, acercando estas zonas a la capital, traslados que se reducirán en cerca de dos horas. Junto al hecho de poder teletrabajar, esto abre la posibilidad para cambiar de aire.




La importancia de un tren de cercanía

Con el desarrollo de los proyectos de Metrotren desde Santiago hacia Batuco y Melipilla (operados por la Empresa de los Ferrocarriles del Estado, EFE) se espera un auge inmobiliario en varias comunas, tal como ocurrió en la zona sur hace un par de años. Y si bien la metodología y evaluación del Ministerio de Desarrollo Social, que determinan la rentabilidad social de cada proyecto, no contempla esta variable, la experiencia indica que una mejor conectividad e infraestructura de transporte generan una mayor inversión en las zonas aledañas. “Cuando la variación en los tiempos de viaje es significativa puede incentivar el desarrollo inmobiliario de los entornos de las estaciones, y luego, naturalmente, detonar el arribo de otras actividades como el comercio y retail”, explica Alejandro Cortés, académico de la Escuela de Arquitectura UDP y experto en infraestructura.

¿Una vida sin auto?

“Tener la opción de plantearse dónde vivir es un lujo que muy pocos se pueden dar, y quienes pueden lo van a hacer principalmente para encontrar alternativas con más espacio, menos congestión en la rutina y una cercanía a atributos que la ciudad no les ofrece”, dice Antonio Lipthay L., jefe del Programa de Magíster en Proyecto Urbano de la Universidad Católica.

El consenso es que con la llegada de un transporte como este la calidad de vida debiese mejorar y permitir a muchos dejar el auto. Para lograr esto es importante generar un modo de vida que haga un uso efectivo del servicio ferroviario, plantea Alejandro Cortés, de la UDP. Así, se puede combinar, por ejemplo, con el automóvil para acercarse a la estación terminal y acceder al sistema integrado de transporte.

“La llegada de un servicio de transporte implica tener una opción de calidad, segura y sustentable por sobre el automóvil y su ya conocido efecto en cuanto a congestión. Nunca será un reemplazo en el 100%, pero para muchos es una muy buena opción y que por cierto mejora la calidad de vida”, agrega Lipthay.

Melipilla, a 45 minutos

Este tren de pasajeros terminará su recorrido en Melipilla y tendrá conexión con las líneas 1 y 6 de Metro y su entrada en operación se espera para el año 2025. “Melipilla dejó de ser la comuna rural, nos hemos transformado en una gran ciudad”, dicen desde la municipalidad. Agregan que si bien hoy es prematuro analizar un impacto en lo inmobiliario, ya están trabajando en un nuevo plan regulador. En agosto el Gobierno Regional aprobó los recursos para un nuevo estudio que definirá el futuro crecimiento de la comuna.

Batuco, a media hora del centro

Esta línea parte desde Quinta Normal hasta la comuna de Lampa, siendo la última parada Batuco (a 36 kilómetros de Santiago), conectando con las líneas 3, 7 y 5 del Metro. Según datos de la Municipalidad de Lampa, hoy la mitad de la población de la comuna trabaja en la capital con un tiempo promedio de traslado en bus de 1 hora y 30 minutos, el que se reduciría a 23 minutos. Según datos de la alcaldía, los permisos de edificación y recepciones han mostrado un considerable aumento desde el anuncio del proyecto ferroviario.

Un tren genera dinámicas urbanas importantes en la conformación de nuevos polos comerciales y de desarrollo habitacional; esto ayuda a la generación de nuevos barrios, mayor densidad y valorización del suelo.

explican desde EFE.

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