Como obra natural

Fotos: Gleeson Paulino y Jaqueline Lessa.

Esta casa diseñada por Atelier Branco para un filósofo brasileño de 78 años se despliega entre las copas de los árboles del bosque atlántico de Brasil, en Vinhedo. Como hecha por los dioses, la vivienda casi no pide permiso al entorno, y existe bajo una nostalgia modernista, con toda la influencia arquitectónica de la posguerra brasileña.




Establecieron su práctica en Brasil el año 2012, creando desde muebles y accesorios de diseño hasta salas de exposición comerciales y oficinas, además de proyectos residenciales definitivamente memorables. El italiano Matteo Arnone y el español Pep Pons son Atelier Branco, quienes aprendieron su hermoso quehacer constructivista y con claros aires a la arquitectura modernista de posguerra del s. XX en Suiza. Allí estudiaron en la Academia de Arquitectura de Mendrisio, casa de estudios altamente reconocida en el mundo entero, donde el Pritzker Peter Zumthor es académico desde 1996, entre otros grandes de la arquitectura mundial.

Y les presentamos en estas páginas una de sus obras más convincentes por su transparente belleza y su perspicacia constructiva. Esta es Casa Biblioteca, emplazada en medio del frondoso bosque de Vinhedo, en el estado de Sao Paulo.

Realizada casi por completo en hormigón, nos recuerda los dichos del fundador de la Bauhaus, Walter Gropius, en Alemania: “La forma sigue a la función”, decía él a sus estudiantes y colegas. Y aquí la forma se define por una casa acristalada cuyo techo de hormigón sostenido por 8 pilares le otorga ese carácter suspendido a la residencia. Mientras que la función se contempla como la solución extremadamente correcta de los Atelier Branco ante las necesidades del cliente.

Excéntrico de la cabeza a los pies, el cliente necesitaba un lugar de retiro tranquilo donde pudiera disfrutar de la lectura, lectura que palpita, siempre inmerso en una vibrante vegetación. Además de una gran necesidad de pensar bajo la placidez de los infinitos cielos subtropicales de Vinhedo. Hablamos de un personaje, un exactivista del bloque izquierdo que estuvo en contra de la dictadura militar en Brasil en los setenta y profesor, desde los años ochenta, de la Universidad Estatal. No quería un lugar de residencia permanente ni tampoco una casa de vacaciones, sino un lugar de ensueño y contemplación. Su propio paraíso, un lugar donde a veces trabajaría, lejos del bullicio de la ciudad, pero también cerca de sus primeras necesidades.

A lo fino

La casa se emplaza en la cima de un terreno empinado orientado al norte, dentro de un claro del denso bosque atlántico que se extiende sobre la mayor parte de la región litoral de Brasil. Debido a los atributos topográficos del sitio, su diseño sigue una lógica claramente seccional, de tal manera que la disposición espacial y funcional del proyecto se articula casi por completo en la relación entre dos líneas de contorno. En orden de relevancia, la primera de estas dos líneas consiste en la línea del suelo, de la cual el perfil inclinado ha sido manipulado para formar una serie de amplias terrazas horizontales, aptas para la habitación; el segundo consiste en la línea del techo, que se cierne ligeramente sobre el muro de contención más alto del terreno para crear una referencia horizontal afilada entre la topografía domesticada y el cielo sobre él.

La cubierta de la casa está rodeada por un lecho de agua de un metro de ancho que, a su vez, define una isla central rectangular desde la que se puede contemplar la vista. Esta terraza mirador está forrada con tablas de madera de garapeira finamente instaladas en diagonal, contra la línea dura de la cubierta, apuntando al infinito.

Una grieta en el perímetro del techo permite que se instale una escalera a lo largo de su acceso central, que desciende entre dos paredes de concreto hacia el espacio central de la casa. Esta es una sala rectangular, totalmente acristalada y sin divisiones que alberga la totalidad del programa doméstico, cuya altura aumenta gradualmente a medida que se desciende de las áreas más íntimas a las más expuestas de la casa.

La Casa Biblioteca, por último, se organiza en tres diferentes niveles. Un nivel inferior, donde encontramos la cocina de planta abierta, sala de estar y comedor con una puerta de vidrio que da acceso al exterior. Una segunda planta, que da forma a un área de lectura y estudio con una gran estantería a lo largo de la pared del fondo, y dos dormitorios con baños en suite con revestimiento de hormigón visto que ocupan el tercer nivel. Por último, la cubierta (nombrada antes), que sirve de espacio para el relax exterior. Todo con guiños fuertes a la arquitectura brasileña de posguerra, conmemorando a arquitectos de la época, desde Artigas hasta Mendes de Rocha.

www.atelierbranco.com / @atelierbranco

Ideas que inspiran. Ni residencia ni casa de vacaciones, este es el lugar de lectura y reflexión para un filósofo.

1. Mesa lateral Tribus, consultar precio (Delineare, www.delineare.cl) 2. Grabado de Adolfo Kohnenkampf, serie de 25 ejemplares numerados, 72 x 62 cm, $700.000 (Galería de Arte Ruiz-Tagle, @galeriart.cl) 3. Macetero autorriego Pot, Eva Solo, $28.900 (Dissimilar, @dissimilar.cl) 4. Chaise longue Tokyo, diseño de Charlotte Perriand para Cassina, consultar precio (Interdesign, @interdesignchile) 5. Sofá Andino, cuero, desde $1.720.000 (Leather House, @leatherhouse.cl) 6. Jarrón Balloon, $89.000 (BoConcept, @boconcept_chile) 7. Alfombra moderna de lana, Primavera Has Design RB, hecha en India, 1.60 x 2.30 m, $234.360 (Bazhars, @bazhars_alfombras) 8. Carro bar Tróia, consultar precio (Delineare) 9. El vestido trenzado de esta butaca nació como el hilo de Ariadna: “Lo alumbré con las personas que lo fabricaban”, dice Patricia Urquiola. Inspirada en las faldas de las damas del siglo XIX, acampanadas y sostenidas por enaguas rígidas, su estructura de aluminio ligero, reciclable y resistente al óxido la hace perfecta para exteriores. Colección B&B Italia, consultar precio. (Mondó, @mondochile)

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