España endurece el límite de velocidad con zonas de hasta 20 km/h

El país ibérico anunció una serie de medidas que buscan reforzar la seguridad de las personas y disminuir a la mitad los fallecidos y heridos de gravedad durante la próxima década.




España continúa con su proceso de proteger la vida de las personas y dio un nuevo paso en su agresiva apuesta al anunciar que desde enero de 2021 se endurecerán las multas y se ajustarán los límites de velocidad, todo con el objetivo de seguir disminuyendo las muertes asociados a siniestros viales, algo que en Chile todavía no se ataca con fuerza y recién se está a la espera de la votación en el Senado del proyecto CATI que entregará mayor capacidad de fiscalización.

El país ibérico es uno de los que ha visto reducir las muertes asociadas a la velocidad, especialmente desde que comenzó a implementar hace más de una década (siguiendo el ejemplo de Francia) las cámaras y fotorradares. Con eso, logró bajar casi en 50% los fallecidos por estos motivos entre 2005 y 2010.

Pero no es suficiente dicen en España. Por lo mismo, la Dirección General de Tráfico (DGT) ahora anunció una serie de acciones que buscan reducir a la mitad el número de muertos y heridos graves en accidentes de tráfico durante la próxima década.

Así es como, desde enero, los monopatines, uno de los problemas más importantes que están teniendo en la península por el alto número de unidades en las calles, no podrán pasar los 25 km/h y ya no podrán moverse por las calles, zonas peatonales, vías interurbanas, autopistas ni túneles urbanos. De paso, los conductores podrán ser sometidos a controles de alcoholemia y no podrán usar auriculares cuando los manejen.

Según el informe de la DGT, los “vehículos de una o más ruedas dotados de una única plaza y propulsados exclusivamente por motores eléctricos que pueden proporcionar al vehículo una velocidad máxima comprendida entre 6 y 25 km/h”.

Pero no es lo único. Para los automovilstas, durante algunos momentos del año, algunas calles serán de hasta 20 km/h, todo con la idea de priorizar el desplazamiento de peatones y bicicletas.

También se aprobó que en las vías de plataforma única, o sea, donde no exista separación entre calle y vereda. A su vez, se reducirá a 30 km/h en calles de un solo carril por sentido de circulación y donde haya dos o más carriles el límite seguirá en 50 km/h.

La segunda gran novedad está dentro de un anteproyecto de reforma de la Ley de Tráfico. Se trata de acabar con la norma que permite superar hasta en 20 km/h el umbral de velocidad en carretera cuando se hace un adelantamiento. El Ministerio del Interior señala que ningún otro país de la UE lo permitía y que con este cambio se refuerza el mensaje de que estas maniobras “conllevan un riesgo de colisión frontal”.

Esto se suma al cambio introducido en enero de 2019, cuando se bajó de 100 a 90 km/h la velocidad máxima en vías convencionales, modificación que ha sido fundamental para el descenso de la siniestralidad en este tipo de carreteras convencionales, de hecho, en 2019 se lamentó la muerte de 896 personas, un 10% menos que en el año anterior.

Junto a las modificaciones a la velocidad, en España también trabajan en el tema de las distracciones al volante. En este sentido, se aumentará de tres a seis los puntos que se perderán por “conducir sujetando con la mano dispositivos de telefonía móvil”. O sea, con solo revisar el teléfono, aunque no esté hablando, recibirá sanción en la licencia por puntos y una multa de 200 euros.

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